Nace una estrella

Excélsior
2017-04-23

Ciudad de México.- Anel Bobadilla es el primer rostro que tendrá la telese­rie Paquita la del barrio, las verdades bien cantadas, que se estrenará el próximo 25 de abril por Imagen Televisión, y representa su debut en la actuación, oportunidad que le llegó sin buscarla y mucho menos esperarla.

Empecé a tomar un curso de teatro musical, apenas lle­vaba dos semanas y llegaron a hacer un casting, no sabía qué estaba pasando, lo hice, pero la verdad no dimensioné la magnitud del proyecto. Inclu­so dejé de ir al curso y una se­mana después me marcaron los de la producción para se­guir haciendo pruebas, así es­tuve tres semanas, bien a bien no tenía idea de lo que pasaba, hasta que me dieron la noti­cia de que me quedaba con el papel”, comentó a Excélsior, entornando los ojos como re­cordando ese momento.

Para muchos, aceptar esta oportunidad es una decisión que se toma de inmediato; sin embargo, para Bobadilla fue un proceso de imaginar todos los escenarios posibles.

Al principio estaba muy indecisa por la escuela, por­que es mi último año de prepa y quería acabarlo bien, pero pensé que si me estaban dan­do la oportunidad era por algo y creo que es preferible decir lo hice a preguntarme qué hu­biera pasado”, dijo.

Para darle vida a Paquita en su etapa adolescente es im­portante cantar y tener buena voz, requisitos que cubre Anel y que dejará a muchos sor­prendidos de su talento.

Me encanta can­tar, lo hago desde chiquita, pero nunca había tenido la opor­tunidad de hacer­lo en estos medios. A Paquita la cono­cía desde antes, pero no sabía de su his­toria, este proyecto me dio la oportunidad de entender por qué es tan hermética, por qué canta los temas que interpre­ta”, dijo.

Emocionada por el próxi­mo estreno y consciente de la responsabilidad que tiene, no dejó de platicar detalles de su rol y la manera de abordarlo.

“Es un personaje espon­táneo, es una niña muy ale­gre, tiene esa chispa y a pesar de todos su problemas y atri­bulaciones que vive, siempre encuentra el lado positivo, es una mujer fuer­te que no necesita a un hombre para crecer.

Todo lo que le pasa desde que es chica la marca, su­fre acoso en la es­cuela, la molestan por su peso. Su familia es muy disfuncional, siempre tiene problemas con las relaciones que comienza y esa chispa que tenía de niña se va apa­gando y se vuelve más seria”, compartió.

Para la chica, cuya primera opción de estudios es Comu­nicaciones en la UNAM, entrar en el mundo de la actuación le ha abierto posibilidades. Así, explicó los retos que tuvo para darle vida a la Paquita joven.

“Fue difícil remontarme a la época, porque es tan dife­rente a lo que vivo. Compren­der a mi personaje, el medio histórico social en el que se desenvuelve, esforzarme por aprender, por informarme todo lo que rodeaba a Paquita y mis tiempos, la escuela, los llamados. Al final es apren­der a priorizar tus actividades y dar lo mejor de ti en ambas cosas.

Este es mi primer proyec­to, simplemente llegó. Nunca había intentado entrar a este medio, pero creo que fue por algo”, concluyó.