Un dictador brutal: Trump; la historia lo juzgará: Obama

Associated Press
2016-11-27

La noticia de la muerte del líder revolucionario cubano Fidel Castro generó celebraciones entre los exiliados del país en Miami y muestras de pesar o de respeto de algunos gobernantes mundiales.
Media hora después de que el Gobierno de Cuba anunciara oficialmente el deceso del expresidente de 90 años, la Pequeña Habana de Miami se llenó de vida y celebraciones. Miles de personas golpearon cacerolas, ondearon banderas cubanas y gritaron de júbilo. “¡Cuba sí! ¡Castro no!”, coreaban unos, mientras que otros gritaban “¡Cuba libre!”
El presidente Barack Obama dijo aunque “la discordia y los desacuerdos políticos profundos” caracterizaron la relación entre Estados Unidos y Cuba durante casi seis décadas, los estadounidenses tendían “una mano de amistad al pueblo cubano” durante estos momentos de duelo.
“La historia registrará y juzgará el enorme impacto de esta personalidad singular sobre el pueblo y el mundo a su alrededor”, afirmó el mandatario.
El presidente electo estadounidense Donald Trump expresó su pensamiento en un tuit demasiado conciso incluso para los criterios de ese medio: “¡Fidel Castro ha muerto!”
Posteriormente, Trump emitió un comunicado en el que no se anduvo con remilgos: calificó al difunto líder cubano de “dictador brutal que oprimió a su propio pueblo durante casi seis décadas”.
Castro deja un legado de “pelotones de fusilamiento, robo, sufrimientos inenarrables, pobreza y denegación de derechos humanos fundamentales”, añadió, e indicó que se suma a muchos cubano-estadounidenses que esperan un día “ver una Cuba libre”.
Algunos líderes mundiales actuales y pasados lamentaron el deceso del líder cubano.