Chileno sueña con rescatar fotografía con máquina de cajón

Agencias
2017-01-18

Chile.— Luis Maldonado, el único fotógrafo de cajón que queda en la Plaza de Armas de Santiago de Chile y uno de los pocos que hay en todo el país, admite que los clientes son cada vez más escasos. Pueden pasar días y hasta semanas hasta que alguien le pida un retrato.

Pero Maldonado se resiste a abandonar la cámara oscura creada a fines del siglo XIX a la que la luz ingresa por un pequeño agujero en una de sus caras y contiene un papel fotográfico que capta manchas que son una imagen invertida del objeto fotografiado.

El cajón trabaja como cámara y laboratorio simultáneamente. El fotógrafo introduce su brazo por una manga donde fotografía el negativo de papel, luego lo introduce en una bandeja con líquido revelador y después lo pasa un fijador. El proceso dura unos 20 minutos y el retrato, que asemeja a una antigua fotografía, es mucho más costoso que el de las cámaras digitales: unos tres dólares contra 7,5 dólares.

Para mantener su pasión Maldonado suele buscar trabajos temporales como aseador y jardinero. "Yo sé que hay que vivir, que comer. Si fuera por mí yo estaría haciendo sólo fotos de cajón, porque es lo que me llena", dijo a The Associated Press. "Me siento vacío sin el cajón", agregó.

Como la mayoría de la gente no está dispuesta a pagar el valor de una fotografía de cajón Maldonado se vio obligado a comprar una cámara digital y una pequeña impresora. Junto al cajón tiene un caballo de madera y una vaca para atraer especialmente a los niños, que entusiasmados piden a sus padres una fotografía. En general, los padres terminan eligiendo la imagen digital.