El Diario de Chihuahua


Los milagros existen: Andrea Juárez y su madre envían mensaje de agradecimiento


ALEJANDRO GARCÍA FERREL | Lunes 10 Septiembre 2018 | 00:01 hrs


Un milagro se hizo presente en la vida de Andrea Juárez García. La joven deliciense de 22 años de edad, que sufrió un derrame cerebral en un partido de beisbol en la capital del estado, mejora paulatinamente, sus familiares están eternamente agradecidos con todos aquellos que hicieron posible que este prodigio ocurriera.

La vida de “Andy” como la conocen de cariño, ahora toma un rumbo favorable, después de que su familia, amigos y la ciudadanía se unieron en oraciones, actividades y mensajes en redes sociales, como muestra de amistad y afecto.

Ahora su madre y ella enviaron a la ciudadanía el siguiente mensaje de agradecimiento:

“No sé por dónde empezar, si enumerara todo lo que hemos vivido en este tiempo no acabaría entre todo lo que nuestra familia vivió, nuestras vidas dieron un giro de 180 grados que nunca lo habríamos imaginado, la calma poco a poco ha llegado y aunque aún las cosas y nuestras vidas no son las mismas, yo se que Dios hará su obra completa en mi hija y el milagro será terminado”.

“Toda una vida no me bastaría para agradecerles todo lo que han hecho por mi hija, sus oraciones, sus donativos, su tiempo invertido en ayudarnos y aún tanta gente sin siquiera conocernos, con nada les pagaría”.

 “Solo le puedo pedir a Dios por sus vidas, que la salud abunde y sean bendecidos enormemente y yo estaré agradecida eternamente con todas y cada una de las personas que elevaron una oración por mi niña”.

“Andrea ha mejorado mucho aún con pronósticos muy malos, pero ella es toda una guerrera que ha luchado tanto por su vida y me ha demostrado que para Dios nada es imposible, Dios ha demostrado su maravilla en cada mejoría de mi hija”.

“Quisiéramos, Andrea y yo, agradecerles a cada una de las personas que nos han apoyado tanto, pero al no poder  hacerlo personalmente lo hacemos por este medio”.

“Queremos agradecer al doctor Portillo, subdirector médico del Hospital Central por todo el apoyo brindado, así como también a todo el personal de enfermería de terapia intensiva, que durante su estancia en esa área la cuidaron como si fuera de su familia”.

“A toda nuestra familia que nunca nos dejaron solas. Dios bendiga enormemente sus vidas, sus seres queridos y su salud”.