• Martes 13 Noviembre 2018
  • 20:58:43
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 0°C - 31°F
  1. Martes 13 Noviembre 2018
  2. 20:58:43
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 0°C - 31°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Deportes

Cristiano, 200.000 euros por un tuit

Agencias | Viernes 01 Abril 2016 | 07:27 hrs

Agencias |

Barcelona.- Más de 200.000 euros por un tuit comercial de un número uno, concepto no definido únicamente por el rendimiento deportivo, sino también por la presencia en las redes sociales, por la combinación entre calidad y visibilidad. La ecuación pone en lo más alto del pedestal a Cristiano Ronaldo, uno de los actores principales del deporte más global, el fútbol, considerado por los especialistas del sector como el mayor driver de la red. El portugués cuenta con 111 millones de seguidores en Facebook y 41 en Twitter. Leo Messi, sin cuenta en Twitter, se queda en algo más de la mitad, con 83 millones en Facebook, donde sus posts comerciales pueden tasarse en 150.000 euros.

Los followers de Cristiano aumentan si se añaden los que siguen su cuenta de Instagram, dada su presencia en las tres redes principales, aunque sus nuevos vídeos están grabados por la plataforma Unscriptd, cuya adhesión también le reportaría beneficios añadidos. Según Hookit, uno de los medidores especializados en el rastreo de los deportistas en las redes, el umbral total de sus seguidores podría elevarse hasta los 200 millones. Otro medidor, Opendorse, le otorga el récord de valor por un tuit (260.490 euros), en 2016. En su clasificación, facilitada a este periódico por Laura Cuesta, profesora de Redes Sociales en la Universidad Camilo José Cela y personal branding de personalidades en España, el segundo es LeBron James, jugador de la NBA, con 123.763 euros. El primer español que aparece es Rafa Nadal (51.452).

Desde esas posiciones de récord las cifras decrecen sin un criterio establecido en un sector por regular y donde la interactuación comercial se ha producido por aluvión. Futbolistas del nivel de Sergio Agüero o James Rodríguez pueden cobrar en torno a los 50.000 euros por post, mientras que los principales pilotos de motociclismo, como Jorge Lorenzo o Marc Márquez, descienden hasta una franja situada entre los 20.000 y 15.000. Un deportista olímpico español de relevancia, en cambio, cobra entre 1.000 y 2.000 euros por tuit. «Existe un amplio campo de explotación sin estar en las tarifas de las estrellas», asegura un portavoz de Imagosport, que gestionan la imagen de Mata, De Gea o Ancelotti. La realidad es que, a un nivel similar en segmento competitivo, el fútbol multiplica por 10 la cotización, algo proporcional al tráfico generado. En 2012, la final de la Champions o la Eurocopa superaron en tuits a la Superbowl y los Juegos Olímpicos. Ningún otro evento internacional, de cualquier actividad, tuvo tanto protagonismo en las redes.

Tanto Facebook como Twitter poseen normas establecidas para no permitir la utilización comercial de sus redes, pero en el caso de los ídolos y las celebrities son muy laxos, debido al beneficio que obtienen de su presencia por los seguidores que arrastran. Como dice un especialista, «Twitter necesita más a Cristiano que Cristiano a Twitter». La adhesión laboral de los jugadores a sus clubes y a federaciones y organizadores de competiciones, en cambio, ha puesto a estos últimos en alerta para proteger sus intereses y el de sus patrocinadores, que pueden estar en competencia con las marcas publicitadas por sus propios deportistas.

El Barcelona fue el primer club español en crear un manual para la utilización de las redes sociales, hace dos años, pero el borrador continúa en el cajón de Luis Enrique. Algunas de las actuaciones de Piqué con el Periscope habrían vulnerado códigos de ese manual por filmar espacios privados del equipo, pero el entrenador ha declarado estar satisfecho con la iniciativa del defensa y el club tampoco se ha mostrado en su contra. Ante el peso de los ídolos, ha hecho lo mismo que los gestores de las redes: mirar hacia otro lado. Fuentes próximas a Twitter, en cambio, descartan que haya cobrado por haber sido el mejor «comercial de la aplicación».

Los clubes intentan que el provecho comercial y económico que obtienen los jugadores redunde, asimismo, en su beneficio. El Real Madrid quiere fijar nuevas condiciones en los contratos futuros con los futbolistas, a efectos de garantizar su presencia en las redes y comprometer determinadas actuaciones comerciales. De esa forma se especificaba en la cláusula 4.9 del borrador del contrato que pactó con David De Gea y que fue publicado por el portal Football Leaks. El club de Florentino Pérez fue pionero en establecer un reparto al 50% de los beneficios producidos por la explotación comercial de los jugadores, aunque los derechos de imagen en las redes sociales merecen una solución jurídica y una regulación específicas.

Durante el Mundial 2014, en Brasil, la FIFA prohibió cualquier tipo de utilización comercial de las redes sociales a los jugadores. La argumentación se basaba, precisamente, en la protección de sus patrocinadores. La UEFA, consultada por este periódico, asegura que elaborará unas «directrices concretas» para el uso de las redes durante la próxima Eurocopa, en Francia, «especialmente atenta a las zonas oficiales y a los estadios, así como a las relaciones comerciales del organismo».

Un portavoz oficial de Twitter declinó realizar valoraciones, al entender que la plataforma no gestiona la relación de los deportistas con las marcas. Sin embargo, existe una delgada línea, entre los tuits «promocionados» y «patrocinados», que las plataformas deberían vigilar, en opinión de la especialista en redes Laura Cuesta: «Los segundos no son publicidad oficial de Twitter, pero como todas las redes, hace la vista gorda».

«¿Dónde debería estar el equilibrio? En la ética. Si los personajes públicos quieren hacer publicidad, que lo dejen claro en sus tuits, selfies o historias de Snapchat. Tan sencillo como poner un hashtag con #publi, #promo o #ads. De hecho, así lo podemos leer en los artículos 20 y 21 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información. ¿Lo rechazaríamos sin leerlo por recordarnos a un contenido publicitario? Personalmente, creo que la viralización y el recuerdo de marca seguiría siendo el mismo», añade Laura Cuesta, que pone el ejemplo de una sentencia británica: «El 20 de junio de 2012, ASA, organismo británico de control publicitario, publicó una resolución en la que estimaba la reclamación presentada contra tuits de Rooney al considerarlos publicidad encubierta, e instaba a Nike a retirarlos y a identificar futuras campañas como tales para evitar confusión entre los consumidores». La regulación, pues, parece inevitable. La pregunta es: ¿Cómo se regula un tsunami?

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo