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Estado

Juan Gabriel le regaló fiesta de "dieciséis" a chihuahuense

Keila Ramos/El Diario | Miércoles 31 Agosto 2016 | 07:53 hrs

Gabriel Aávila/El Diario |

Gabriel Aávila/El Diario |

Gabriel Aávila/El Diario |

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Chihuahua.- Conocer a su artista predilecto fue, para Silvia Medinilla, cumplir su más hermoso sueño, pero seguir los consejos de éste la llevó a una vida llena de proyectos y experiencias que le han dado la felicidad absoluta. Así recuerda esta especial mujer al Ídolo de América Juan Gabriel, quien el día de su cumpleaños número 16 la sorprendiera con una gran fiesta en su honor.



Ahora convertida en una bellísima mujer de 49 años de edad, rememora y abre su corazón para compartir sus experiencias con el 'Divo de Juárez', lo que para ella es la gran aventura de su vida.



Es admiradora del cantante desde que tiene memoria. Su papá, don Manuel Medinilla, fue representante de artistas y durante 2 años representó a Juan Gabriel en Estado Unidos.



Los recuerdos para Silvia son tan claros como la claridad de su bella mirada. El amor por su artista favorito y amigo, trasciende para ella la barrera de la muerte, cuando platica de él lo hace como si no hubiese fallecido en recientes días; Juan Gabriel vive en su corazón.



“Cuando yo era chiquita, Juan Gabriel se presentó en el Million Dollar, y junto con mis papás lo fuimos a ver. Yo llevaba unas canciones que había escrito y que se las quería dar a él para que me las cantara, pero en el concierto hice un berrinche porque el escenario estaba muy alejado de nosotros y tiré mis canciones”.



Silvia jamás imaginó que tendría la fortuna, no sólo de conocer en persona a su artista más amado, sino de convivir con él de manera cercana, ahora llena de sabiduría afirma: “...la vida está llena de sorpresas”.



“Juan Gabriel ya era famoso en aquellos años. Mi papá iba a representarlo, entonces supe que lo iba a conocer y de inmediato mi mamá me advirtió, -¡Silvia!, no vayas a saludarlo hasta que te lo presenten-, a lo que yo respondí,  -ay mamá!, pero cómo me voy a aguantar-. Nos lo presentaron en el restaurante del Hotel Holiday Inn en Santa Mónica, California”.



Como buena hija obediente, se mantuvo quietecita y con la inmensa emoción en su interior cuando el gran momento llegó. El artista se acercó junto con su sobrino Alberto Chico, “...se pararon frente a nosotros y yo me puse tiesa, no me quería ni mover, le comentamos que éramos de Ciudad Juárez, lo que él vio de manera positiva y con alegría”. A partir de ese momento la familia de Silvia y la famosa estrella musical se convirtieron en amigos.



Sobre la personalidad de éste, comparte que era sumamente cariñoso, amoroso con todas las personas con las que convivía diariamente. Evitaba los restaurantes, pues de inmediato lo reconocían, prefería lugares pequeños; también que le tomaran fotos a él solo, siempre invitaba a sus amistades más cercanas para tomarse fotos junto con sus fans. Y en su casa prefería que lo llamaran Alberto; “...es una persona muy fina, nosotros constantemente íbamos a su casa y él venía a la nuestra, así nos manteníamos”.



“A mi papá, le decía don Manuel “El fabuloso”, por ingenioso y a mi mamá Juanita “La franca”, a ellos les cantaba su canción titulada “Hacen bonita pareja”. En total fuimos 4 hermanos, Rubén, Adrián y Marisol la menor a quien Juan Gabriel le cantaba y consentía todo el tiempo”.



Su cumpleaños número 16 es el más inolvidable para ella. El afamado cantante y compositor fue el primero en cantarle las mañanitas ese día, lo hizo por teléfono, más tarde un enorme ramo de flores le fue entregado por su papá, de parte de su gran amigo, quien además le organizó una gran fiesta. Son recuerdos que con la reciente muerte del artista, ella trae al presente con tanta fuerza en su corazón que hasta se le eriza la piel.



“A las seis de la mañana fue el primerititito que me habló por teléfono para cantarme las mañanitas, algo que nunca se me va olvidar. En la tarde me llevaron con los ojos vendados y cuando me quitaron la venda nos encontrábamos en un salón de baile que se llamaba Catacumbas, un mariachi comenzó a tocar y Juan Gabriel me cantó. Yo lloré!”.



Entre risas y fuertes emociones muestra sus fotos de la famosa fiesta: “...mira éstas son 2 tías que jamás iban a ninguna fiesta, pero cuando supieron que Juan Gabriel me había organizado un festejo y que él estaría ahí, ahí estaban en primera fila!. A ese festejo también asistió Beatriz Adriana, otra de mis cantantes favoritas, la artista se estaba presentando en el Million Dollar. Además tuve doble fiesta de 16 años, pues una semana después mis papás me ofrecieron otra. Sin embargo, aquella primera celebración sorpresa fue organizada en su totalidad por mi amigo”.



Su papá fue representante del cantante mexicano del año 1982 a 1984, tiempo en el cual Silvia y su familia lo conocieron a profundidad y cuyas anécdotas las llevan más vivas que nunca.



Comparte que en una ocasión lo llevaron a un pequeño restaurante ruso en Beverly Hills, pues, “...pensamos, que ahí nadie lo iba a reconocer, pero ahí se encontraba un mago mexicano haciendo un espectáculo, quien lo reconoció y de inmediato dijo al público que Juan Gabriel es como el Frank Sinatra de México; después nos llenaron la mesa de flores y las personas se acercaron a tomarse fotos con él”.



En otra ocasión Silvia le externó su fascinación por una cadena de oro que el cocinero del cantante portaba siempre. Ocasión en el cual ella rememora que, “...un día llegó y yo me encontraba platicando con Rafael, el cocinero, y me dijo, -te tengo una sorpresa Silvia-, era una cadena parecida a la que tenía Rafael, él mismo me la puso y me dijo, -cuídala mucho porque yo nunca salgo a los centros comerciales y fui especialmente a comprarte esta cadena-”.



Ya siendo amigos le platicó aquella anécdota en que tiró las hojas en donde llevaba escrita sus canciones, entonces le aconsejó, “...vuélvelas a escribir y me las das”, pero,  “...le mencioné que habían pasado muchos años y que ya no las recordaba”.



“Entonces Juan Gabriel me dijo, “...tú deberías estudiar algo relacionado con las artes, tienes gran potencial, además eres muy hermosa”.



Silvia le tomó la palabra a su amigo y estudió varias disciplinas como arte dramático, canto y aprendió modelaje profesional, se hizo experta organizadora de eventos. Al respecto comenta: “No tenía una gran voz pero me comía el escenario, pues tenía gran presencia . Y así tengo muchos recuerdos sumamente bellos de él. Era sumamente bromista y juguetón, todo el tiempo bromeaba, a veces cuando llegábamos a su casa, exclamaba: ¡ya llegó la dueña de mis quincenas!.”



Observando sus preciadas fotos, recuerda que en aquella época su papá y el cantante hablaban sobre el tema de los Discos Compactos que estaban apunto de comercializarse.



La mamá de Silvia enfermó y las instrucciones del médico fueron que ella viviera en un entrono sumamente tranquilo, por lo que la familia decidió mudarse a Nuevo Casas Grandes, en donde radican hasta la fecha. La amistad con el cantante permaneció por siempre, 'El Divo' los visitaba y cuando no podía hacerlo enviaba a su asistente personal y de toda la vida, Jesús Salas. Siempre estuvo al tanto de ellos.



Silvia recuerda que cuando se marcharon de Estados Unidos, para dirigirse al estado de Chihuahua, pasaron 3 meses en casa del artista en Ciudad del Paso, mientras les entregaban su casa en Ciudad Juárez.



“Hace 3 meses mi hermana fue la última integrante de mi familia en tener contacto con nuestro querido amigo”.



Como resultado de seguir el consejo de su amigo, la talentosa jovencita comenzó la gran aventura de su vida, la cual trajo a su vida proyectos como: un grupo de bailarines, un grupo de cantantes mujeres, una academia de modelaje profesional, diversos certámenes de belleza ganados; incluso Silvia incursionó al establecer certámenes de belleza en las regionales aledañas a Nuevo Casas Grandes.

 

Se casó, formó una hermosa familia y tuvo un hijo, pero su amor a las artes y los escenarios jamás desapareció, su compañero de vida la siguió apoyando en sus sueños y proyectos, aquellos que nacieran con un sabio consejo de su gran amigo Juan Gabriel.



“Cuando él cantaba frente a mi, yo lloraba. Desde pequeñita comencé a coleccionar todos sus discos y

no me perdía ningún programa por televisión en donde aparecía. Qué bonitas vivencias tuvimos con él...”

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