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Estado

Lidera la ciudad de Chihuahua en asesinatos de estatales

Miguel Chavarría
El Diario | Martes 06 Noviembre 2018 | 09:15 hrs

Staff/El Diario | Un agente estatal fue baleado el sábado pasado

La capital de Chihuahua fue la ciudad que más asesinatos de policías activos de la Fiscalía General del Estado (FGE) registró en el estado.

Superando incluso a Ciudad Juárez, Chihuahua fue la urbe en donde han muerto al menos 62 agentes adscritos a la FGE desde 2010 hasta septiembre del año en curso.

El año más violento para los uniformados en la capital fue en 2012, cuando fueron registrados un total de 17 bajas. Ese mismo año fue el más violento en el estado, sumando un total de 27 elementos asesinados en funciones.

Estos homicidios, en aquel año, ocurrieron en los municipios de Chihuahua, Ciudad Juárez, Guachochi, Parral, Meoqui, Guerrero, Chínipas, Balleza, Delicias y Guadalupe y Calvo. Sin embargo, el hecho más reciente en el estado que involucra el homicidio múltiple de policías estatales ocurrió en Bocoyna, cuando un convoy de patrullas de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) fue atacado en el entronque de las comunidades de San Pedro y San Juanito por un grupo de sicarios de los cuales se presume forman parte del cártel de ‘La Línea’.

Cuatro agentes del CES fueron brutalmente asesinados y otros 15 resultaron lesionados. Estos hechos ocurrieron en el mismo entronque en el que sicarios acribillaron a otros dos policías cuatro años atrás, cuando alrededor de 10 sicarios habían atacado a un comando de la Policía Estatal Única (PEU) Los asesinatos ocurrieron el 13 de febrero de 2014.

Un grupo de hombres armados vinculados presuntamente a ‘La Línea’ abrió fuego contra un convoy de policías estatales, dejando dos agentes muertos y otros siete lesionados por impactos de bala.

Las autoridades presumieron entonces que el móvil del atentado fue una venganza por la muerte de tres pseudo policías federales vinculados a actividades de narcotráfico, abatidos por agentes de seguridad pública en un enfrentamiento ocurrido el día anterior del ataque contra miembros de la PEU.

Los policías que perecieron en la emboscada respondían a los nombres de Alejandro Núñez Guadaña, de 24 años, y Gregorio Cabrera Jiménez, de 39, en cuanto a los agentes lesionados que se encuentran graves son: Enrique Campos García e Imar Alain Hernández Cancio.

Luego de un operativo elaborado en los municipios serranos de Bocoyna, Guerrero y Cuauhtémoc, las autoridades estatales detuvieron a tres hombres por su presunta responsabilidad en el ataque.

Tal sólo el 9 de agosto hubieron varios ataques contra policías en la entidad que provocaron la muerte de dos agentes, otro en Ciudad Juárez y en la capital. En la ciudad fronteriza fue ejecutado Gerardo Fonseca Torres, identificado como comandante de la Policía Ministerial Investigadora (PMI), adscrito al área de Asuntos Internos.

El ministerial fue emboscado en camino a su domicilio cerca de la colonia Ampliación Aeropuerto, donde fue rafageado en repetidas ocasiones mientras se hallaba a bordo de una camioneta Ford F-150 color blanco.

Horas después, en la ciudad de Chihuahua, un agente de la División de la Policía Bancaria, Comercial e Industrial, identificado como Jorge Salcido Ramírez, fue asesinado en las calles de La Cantera y Tomás Valles.

Reportes preliminares identificaban a Salcido Ramírez como un escolta del fiscal general del estado, César Augusto Peniche Espejel. Además, el 31 de julio pasado fue ejecutado Ernesto Iván Weckmann durante un enfrentamiento contra bandas criminales que se disputaban robo de combustible, conocidos como ‘huachicoleros’.

Los hechos sucedieron dentro de los límites del municipio de Satevó, el cual dejó además un saldo de cinco personas muertas.

Dentro de los ataques que se han suscitado el presente año, destacan los ocurridos el miércoles 4 de abril, en las inmediaciones del fraccionamiento Cantera Cinco, en contra de elementos estatales, que dejó sin vida a un oficial y a una civil que se desempeñaba como guardia de seguridad privada.

El agente fue identificado como Felipe Alejandro Medina Rivera, quien era parte del equipo de seguridad de Peniche Espejel, quien tiene su residencia en dicho fraccionamiento.

Medina Rivera llevaba dos años en la academia como elemento de la CES y, de acuerdo con investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), había sido asesinado por una represalia derivada de otro enfrentamiento que el agente había frustrado días antes.

En total han sido 156 elementos de la FGE que han sido asesinados en el estado. Después de la urbe de Chihuahua, le siguen Juárez, con 47 homicidios; Bocoyna, con siete; Parral, con seis, así como Jiménez, Madera y Cuauhtémoc, con cinco policías caídos cada uno desde 2010 hasta septiembre de 2018. Otros municipios afectados han sido: Urique, Meoqui, Guerrero, Balleza, Delicias, Ojinaga, Guazapares, Aldama, Satevó, Camargo y Valle de Zaragoza.

Ante la escalada de violencia por parte de grupos del crimen organizado contra agentes de la FGE, integrantes de la CES exigieron, a través de una carta anónima dirigida al gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, a inicios de septiembre, que asuma su función de jefe de las Fuerzas Estatales para frenar los asesinatos y atentados contra policías, los cuales han cobrado ya 63 víctimas desde el inicio de la administración panista.

“Estamos cansados de que mientras ustedes ponen las ‘estrategias’, nosotros ponemos los muertos”, señala el emisario.

El contexto que rodea el mensaje se dio luego de que ocurriera un ataque la noche del jueves pasado en contra de elementos de la CES, cuando el ataque de un grupo de sicarios acabó con la vida de cuatro policías estatales en el municipio de Bocoyna.

En la misiva, los agentes señalaron a Corral Jurado que miembros de la corporación han acusado en reiteradas ocasiones que los “verdaderos generadores” de la violencia en Chihuahua -que ha cobrado la vida de “tantos inocentes”- son Óscar Aparicio Avendaño, titular de la CES, y otros altos mandos.

“No es posible que usted, señor gobernador, no quiera ver la evidente complicidad entre los aludidos mandos superiores y la delincuencia organizada. Ya que [Óscar] Aparicio sólo le vende ‘espejitos’, y usted se los compra.

Siéntese un día en una patrulla de las que hay en los destacamentos y dése cuenta de la realidad de cómo trabajamos”, manifestaron los policías en la carta anónima. 

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






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