El Diario de Chihuahua


Republicano de Texas, uno de los críticos más duros de Donald


El Diario Digital | Martes 25 Abril 2017 | 15:10 hrs


Tornillo, Texas— Rumbo a las elecciones del año próximo, el republicano Will Hurd está luchando por conservar un vasto distrito texano políticamente volátil que abarca desde San Antonio a El Paso con un plan de batalla que incluye ser uno de los críticos republicanos más duros de la idea presidencial de construir un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, escribió The Washington Post.



La construcción del muro que constituye la principal promesa de campaña de Donald Trump abarcaría mil 320 kilómetros (820 millas) del Distrito 23, gran parte en propiedad privada.



En entrevistas con docenas de electores de Hurd, ni uno solo opinó que construir el muro sea la mejor manera de controlar los problemas fronterizos.



Hurd llegó a su escaño con una trayectoria poco común para un político rural vaquero. Es afroestadounidense en un distrito con tan sólo el tres por ciento de población negra y fue agente de la CIA.



Su estrategia de sobrevivencia constituye un modelo para un republicano en peligro que navega con cuidado por las corrientes de la era Trump. Su éxito dependerá en gran parte de si las elecciones a efectuarse a mitad del mandato se convierten en un referéndum del Presidente, o de la identidad que Hurd se ha forjado a sí mismo.



La semana pasada el congresista de 39 años acudió a las afueras de El Paso a la ceremonia de bautizo de un proyecto que ha abanderado por dos años. Al puente fronterizo de Tornillo se le dio el nombre del texano más condecorado de la Primera Guerra Mundial, un inmigrante mexicano de nombre Marcelino Serna.



En el lugar para nadie pasó desapercibido que Hurd se encontraba muy cerca de donde se levantaría el muro de Trump. En la actualidad hay una valla, la cual según habitantes locales ha resultado efectiva en la contención del tráfico ilegal.



“En nuestro país no necesitamos muros”, dijo Ramón Holguín, un excombatiente de Vietnam radicado en San Elizario. “No sólo afecta a la gente. Afecta a nuestro medio ambiente”.



El congresista ha sido uno de los críticos más abiertos de la propuesta. Hurd sostiene que sería un medio ineficiente, poco práctico y derrochador de controlar la inmigración ilegal y reducir la delincuencia que no tomaría en cuenta matices regionales.



En el distrito de Hurd y en el resto del estado es firme el respaldo para intensificar la seguridad fronteriza. Pero también se teme que un muro físico viole los derechos de propiedad tan valorada por los texanos y que sea un duro golpe para la economía regional que depende fuertemente del comercio transfronterizo.



“La frontera podría transformarse seriamente en otro oxidado Cinturón Industrial, si no abordamos más en serio los problemas económicos”, opinó Al Arreola Jr., presidente de la Cámara de Comercio del Sur de San Antonio. “Definitivamente esta región va a resultar afectada por las decisiones relativas a la inmigración y la seguridad fronteriza”.



A menudo Hurd alardea sobre las alianzas y amistades que ha forjado más allá de las divisiones partidistas. Cuando el mes pasado los aeropuertos de Washington se cerraron por una tormenta de nieve, Hurd y un colega demócrata, el paseño Beto O’Rourke, decidieron regresar juntos por carretera, subiendo a la redes sociales el “streaming” en vivo de las 29 horas de su travesía de 2 mil 500 kilómetros (mil 600 millas).



“Él está haciendo un trabajo notable. Desde el principio, se distanció muy claramente de Donald Trump”, dijo el científico político de la Universidad Rice Mark P. Jones. “Ha votado de manera más centrista que cualquier otro republicano texano”.



Sin embargo, para los demócratas todo esto son apariencias.



El subdirector ejecutivo del Partido Demócrata de Texas señaló, por ejemplo, que Hurd votó a favor de dar marcha atrás a la orden ejecutiva del presidente Barack Obama con la que se posponía la deportación de los inmigrantes indocumentados que fueron traídos durante su infancia a Estados Unidos.