• Miércoles 14 Noviembre 2018
  • 11:39:09
  • Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  • 4°C - 39°F
  1. Miércoles 14 Noviembre 2018
  2. 11:39:09
  3. Tipo de Cambio $18.25 - $19.10
  4. 4°C - 39°F
  5. Siguenos en Facebook - eldiariodechihuahua.mx
  6. Siguenos en Twitter - eldiariodechihuahua.mx

Opinion

Las siete plagas de una transición en choque

Luis Froylán Castañeda | Domingo 10 Julio 2016 | 00:32 hrs

|

La Política da Weba

Como el Faraón resistía la liberación de los judíos, Yavhé hizo caer sobre Egipto siete plagas: convirtió las aguas del Nilo en sangre, el polvo en piojos, mandó una epidemia de ranas, moscas, langostas, una peste incontrolable, hasta que lo previno de que cierta noche llegaría una sombra y mataría al primogénito de cada familia, incluida la familia real.

Llegado el día de la temible sombra, ordenó a los judíos colocar una cruz –desde luego no la cruz de los cristianos, más bien una tacha como la utilizada para votar- sobre sus puertas, pintada con sangre de un cordero, de preferencia sin mácula. De esa forma la sombra sabría que allí habitaba una familia judía y dejaría en paz a sus moradores.

Nada tienen que ver las plagas egipcias con lo que hoy sucede en Chihuahua, absolutamente nada. Pero repasando la crisis política durante la transición, recordé el relato bíblico que aprendí en los sábados de doctrina con el padre Carlos Tarango, un sacerdote formado a la antigüita, hoy retirado del ministerio en Parral.

Como extraña coincidencia, en cuanto perdió el PRI, también puedo decir en cuanto ganó el PAN, por si alguien sintiese lastimada su sensibilidad, la ciudad sufrió una inaudita escases de gasolina, como nunca en su historia. A los quince días nos repitieron la dosis, generando angustia colectiva.

Y como la gente de todo culpa a Cesar Duarte, si hace calor o llueve de más, el culpable es Duarte, así que pronto encontraron al responsable del desabasto. Pregunte a cualquier persona en la calle y nueve de cada diez dirán que Duarte provocó el desabasto para castigar a la ciudad por votar contra el PRI.

No sugiero, insinúo ni propongo que haya sido Duarte el responsable del desabasto, algo sucedió en Pemex, que como nunca nos hablan con la verdad no dijeron nada, de lo cual el gobierno local es totalmente ajeno.

Sin embargo Duarte sí es responsable de mantenerse ausente durante la crisis que agobiaba a los chihuahuenses. Primero lo ignoró, luego lo desestimó, después soltaron la versión de las compras de pánico, claro que las hubo, pero fueron consecuencia, no la causa del problema. Esa actitud alimentó infundados rumores de su culpabilidad y para efectos prácticos lo que prevalece es la percepción, no la realidad.

Después llegó la violencia en Palacio. Desde los colonos de Monterde chocando con policías estatales, cuando a Lucha Castro la subieron entre cuatro, cogida por las extremidades, y la aventaron sobre la caja de una pick up, la ciudad no vivía un episodio violento como el del miércoles negro en las puertas de Palacio.

Rogelio Loya, quien hoy pretende pasar por inocente, convocó en su cuenta de Facebook a “tomar palacio”, ni un niño de pecho le creerá que eso de “tomar” lo hizo por mera semántica. Deliberadamente buscaba la reacción violenta. Y es imposible suponer que Víctor Quintana y Jaime García Chávez, también convocantes a la “toma”, no previeran los violentos acontecimientos, siendo que ambos tienen relaciones personales con los grupos subversivos de izquierda.

Que después observaron a encapuchados bajando de vehículos con logotipos de gobierno, dicen. Me parece increíble la versión; primero por que si los lleva gobierno no serían tan idiotas para hacerlo en vehículos con logotipo, segundo por que no encuentro la lógica para un “autogolpe de estado” por llamarlo de alguna forma.

No obstante la versión alimentó el choque entre los gobernadores. Con los subversivos dispersos o detenidos, al otro día se trabaron en vergonzoso debate radiofónico, en cadena nacional, César Duarte y Javier Corral, responsabilizándose, uno al otro, como niños malcriados y caprichosos , de la violencia social.

No fui yo, fuiste tú; no yo te vi primero; si pero tu empezaste. No te hagas, además mi papá es bombero y el tuyo policía. Verás, le voy a decir a mi mamá para que te regañen ¡En estos momentos son los hombres más importantes del estado! Causa pena verlos culpándose uno a otro como chiquillos.

La gente rápidamente hizo chistes, el que más me gustó fue del “minoico” Kosturaki: lo que en realidad pretendían los encapuchados era incendiar las puertas, dijo, pero no encontraron ninguna gasolinera abierta. La genialidad de su ocurrencia es juntar las dos plagas en una. No incluyó la tercera, por que todavía no llegaba el paro camionero.

Platicando con Poncho Villalobos, una de las personas que más sabe de transporte público en la ciudad, me preguntó si había visto cuando matan, en los ranchos, una gallina. Él mismo se respondió: les cortan el pescuezo y siguen caminado, pero luego caen.

Así está el Vivebus, en lugar de caminar como las gallinas al caldo, rueda por inercia tarde o temprano caerá para no levantarse. El viejo sabía de lo que hablaba, pues pronosticó el paro días antes de que sucediera. No hay mejor descripción que la de Poncho para el Vivebus, rueda despescuezado.

El paro de cuatro días, también inédito e inaudito, es sólo una advertencia de que cualquier día dejará de rodar definitivamente. La mafia sabe que nada pueden contra ella, mientras haya vacío de poder hará lo que le venga en gana y ni quién le ponga un alto.

Hasta hoy van las primeras tres plagas, pero la transición apenas empieza, viene lo peor, la cuarta podría salir desde las aulas universitarias.

Conozco a Enrique Seáñez, se que es una persona honesta, no hay indicios de que se haya enriquecido con el cargo. Pero no puedo decir lo mismo de algunos de sus colaboradores, presentes o pasados.

Sin embargo las acusaciones públicas de supuesta corrupción en la Universidad son expresiones de un problema mayor. Sin negar su existencia, las ubico en la lucha por la rectoría, desbordada también a causa del vacío. Con un gobernador en pleno uso de sus facultades metaconstitucionales, nadie en la Uach se movería por la libre, sin hacer gestos esperarían línea para votar por tal o cual.

 Con Duarte resistiéndose a dejar el poder y Corral en oficio de opositor, negados al diálogo –si viviesen juntos saldría de casa sin saludar- hasta para los asuntos más apremiantes, los directores en la Universidad piensan que pueden hacer lo que les venga en gana y se aprietan entre sí, intentando construir un bloque del cual surja el nuevo rector.

Aguas, con la universidad no se juega, si la prenden generan una crisis de consecuencias insospechadas. Afortunadamente los estudiantes están en vacaciones, no calienten el ambiente para cuando regresen, el rector y los directores necesitan ubicar los nuevos resortes del poder y obrar conforme a la tradición. En la Uach no hay tradición más consolidada que el nombramiento del rector a cargo del gobernador en turno.

¿Quién pondrá al nuevo rector? No le busquen, Javier conducirá la elección, viene por todo el pastel y piensa comérselo. Por lo mismo sería bueno que Corral enviase mensajes inequívocos al rector Seáñez –en mi plática más reciente con el rector confirmé la ausencia de comunicación entre él y el gobernador electo- de la persona que elegirá como su enlace con la Universidad, de modo que no se crucen las líneas, con intervenciones de Mario Vázquez obrando por un lado, Jesús Robles Villa por otra, el Pony intentando maniobrar. La Universidad se cuece aparte, nombren al que quieran, pero eviten un estallido.

Como están las cosas, esa podría ser la cuarta plaga, la quinta llega de a poco. El Fiscal González Nicolás lanzó una extraña alerta diciendo que Caro Quintero disputa al Chapo la plaza de Chihuahua. Primero nadie nos había informado que Chihuahua ya es del Chapo y segundo, esas guerras no son anunciadas por la autoridad, razón por la cual supongo que la declaración del Fiscal es un distractor de los asuntos fundamentales de la ciudadanía, de los cuales ya mencioné cuatro e introduje el quinto: la inseguridad.

Como quieran verlo, ni los mayores detractores de Duarte niegan su contribución a la restitución de la seguridad en la entidad. Que está pactada con los grupos criminales, no hay de otra, hasta el poderoso vecino pacta con el mal, erradicarlo es imposible; que la sierra sigue en manos de los sicarios, cierto, siempre han estado ahí, pero ahora matan menos; que no fue Duarte, sino Peña el que redujo la violencia, quién haya sido, sucedió en el sexenio de Duarte.

Pero todo eso se puede venir abajo a la menor distracción. Cada vez son más las señales de que los grupos del mal están de vuelta: aumentaron los asesinatos, regresaron las noticias de secuestros y los cuerpos desmembrados a las calles. De ahí siguen las narcomantas, los llamados asesinatos de alto impacto, las extorsiones.

Esta quinta plaga traería la sexta: el decrecimiento económico y la falta de empleo. Donde florece la violencia se acaba el desarrollo, eso lo sabemos nosotros muy bien, recuerden el éxodo –hoy que estamos con temas bíblicos- empresarial de hace diez u ocho años.

No hay espacio para la ingobernabilidad, el poder se debe ejercer todos los días y a cada instante, de lo contrario terminaremos como los judíos, marcando con una tacha nuestras casas, mientras imploramos a Dios que nos libre del mal. Por lo pronto y en previsión de la séptima plaga, le dije a María que consiga pintura azul –a falta de sangre de cordero- para señalar la puerta, advertida de que debe comprarla en Mathasa o Hágalo, de otra forma no vale. Maldita weba, ahora hay que joderse con los panistas, mejor hubiese ganado Chacho.

Lavisiondeluisfroylan.com

Este es un espacio de opinión abierto, sin embargo, los comentarios no deberán contener lenguaje soez ni ataques personales, de lo contrario serán eliminados.






Estás utilizando AdBlocker D: Quizás te interese este artículo