El Diario de Chihuahua


El demócrata y la política del garrote


| Miércoles 05 Julio 2017 | 00:01 hrs


Dowell, víctima de su ingenuidad

Tere Ortuño está saliendo muy cara

¿Fuego amigo contra Reyes Baeza?

 E
ntre corros y cotillos de la ciudad de México, Javier Corral transita con aureola de político demócrata, el panista liberal pintado de rojo al que ciertos grupos de intelectuales ven como “diferente”, desde el punto de vista que no se trata de un político ordinario. Los aduladores de su gobierno así lo ven, como el demócrata convencido de actuar inmaculado.

Antes de que presente su primer informe de gobierno, sus hechos desmienten esa historia glamurosa. Atropellando las instituciones relevó de la presidencia del Ichitaip a Rodolfo Leyva, a Jesús Esparza de la Auditoria Superior; movió a Gabriel Sepúlveda de la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia, impuso presidente en el CDE del PAN, cambió al coordinador parlamentario de su partido, por resultarle incómodo, contra el Pleno llevó a Lucha Castro al Consejo de la Judicatura. Su lista de excesos contra las instituciones es larga.

Por diversos caprichos o pensando en hacer lo correcto porque “eran cargos cuyos titulares estaban a las órdenes de César Duarte”, su odiado rival, Corral ha hecho chilar y huerta con las instituciones. La frase hecha guarda pertinencia porque describe su conducta dictatorial, abusona y prepotente de un gobernante que se asume absoluto.

Ningún gobernador había retirado una patente de notario, como hizo Javier Corral con Memo Dowell. A lo más que llegó don Saúl González fue a presionar fuerte al notario Lascaurain, durante las controvertidas elecciones del 86. Las del supuesto fraude, sin que llegaran al punto de retirarle la patente..

Cierto, el notario depuesto incurrió en innumerables errores y pésimos cálculos políticos, el mayor de todos enderezar una batalla legal francamente perdida, contra el triunfo del PAN. Pero de eso a que merezca un castigo semejante, sólo puede ser explicado por la obsesión patológica de Corral contra todo cuanto le recuerde a Duarte y pocos se lo recuerdan mejor que Dowell.

El problema para Dowell es que su martirio acaba de empezar. Una y mil veces le recomendaron que se hiciera a un lado, que dejara el partido en manos de Liz Aguilera, que caminara por la orilla para no salpicar. Pues nada, el hombre siguió envalentonado sin medir las consecuencias, desafiando al Poder.

Con todo y la ingenuidad de Dowell y su atrevimiento de levantar la mano contra el nuevo Tlatoani, no merece un castigo tan severo ¿Qué le pidió César Jáuregui que a pesar de quedarse sin patente le resulta inconfesable? Empinar a César Duarte, qué más. Su lealtad es digna de mejor causa; César Duarte es un proscrito social que abusó de su poder en grados superlativos y cuya soberbia empinó al partido a los niveles deplorables en que hoy se encuentra.

El que se lleva se aguanta, Memo se llevó pesado y en su pecado llevó la penitencia. Ahora deben retirarlo del PRI, antes de que comprometa más la maltrecha credibilidad de ese partido, pues si por las vísperas se sacan los tiempos, el día de mañana podrían visitarlo los querubines de Peniche para llevarlo a San Guillermo. No es un deseo, es una observación objetiva por la forma en que Corral endereza la campaña de venganza.

Un ocurrente de la litis y la chicana dijo que la patente de notario retirada a Dowell se la entregarán a Fernando Reyes, ese sí dice y firma cuanta declaración se les ocurra a Maclovio Murillo o César “exbueno” Jáuregui.

Jornada de versiones encontradas entre Joel Gallegos, Director de Gobernación y José Acuña, secretario del sindicato académico del Cobach. A Gallegos se le hizo fácil presentarse ante medios haciéndola de “vocero” del líder sindical y explicó que no habría paro laboral; Acuña reviró de inmediato con que dicho paro está programado para el 17 de agosto, cuando regresan a clases y que ni Dios padre puede frenarlo.

Demasiado costosa está resultando Tere Ortuño al gobierno de Javier Corral. Al convertirse en parte central del problema con el sindicato, se inutilizó como mediadora en la presente crisis, de modo que el conflicto llegó a la Dirección de Gobernación.

De ahí lo trasladarán a la Secretaría General de Gobierno, pues tampoco se ve que Gallegos tenga manejo político y menos capacidad de decisión para contener a los maestros. De la Secretaría de Educación poco o nada pueden esperar, Pablo Cuarón presenta la misma conducta cuadrada que la señor Ortuño, aparte de que lidia con sus propios fantasmas contra la sección 42.

Está bien que ningún gobierno debe permitirse el lujo de que lo emplacen o amedrenten las organizaciones sindicales, pero alguna salida existe antes de que regresen las clases y el conflicto se sindical torne a político-social. Se trata de una cantidad mayor a los cincuenta mil alumnos en el estado. Obligado componerlo durante el periodo vacacional.

Desde las ocho columnas de Reforma, uno de los diarios influyentes del país, mandaron atentos saludos a Reyes Baeza, director general del ISSSTE, con una supuesta licitación irregular por 600 millones de pesos, que data dos años atrás.

Al saberse que la información carecía de sustancia y que además presentaba obvias contradicciones, como eso de que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión envió un exhorto respecto del tema, y sobre todo de que las empresas que menciona el medio estaban descalificadas para participar en proceso licitatorio, los asesores de Reyes en la ciudad de México atisban la posibilidad de fuego amigo.

Es probable, Reyes ha sido mencionado para ocupar la presidencia del PRI nacional, Junto a José Calzada Rubirosa y otros lagartones, algo que desde luego no hace gracia a Enrique Ochoa, actual presidente, como tampoco al poderoso grupo de Los Pinos que lo sostiene.

Bien dicen que en política los amigos son de mentiritas y los enemigos de verdad. Son las grandes ligas y la sucesión presidencial está en puerta, así que esos golpes y otros más verá el respetable en los próximos meses.

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