Delicias

“Por su negligencia perdimos a nuestra bebé”: madre

El matrimonio conformado por Jesús Manuel Hernández y Adriana Sánchez Flores

Mayra Hermosillo González/El Diario
domingo, 14 abril 2019 | 22:00



El matrimonio conformado por Jesús Manuel Hernández y Adriana Sánchez Flores, manifestaron su repudio e inconformidad contra el servicio proporcionado por el Issste el pasado 15 de marzo.

Ya que por una mala práctica perdieron a su bebé que tenía 40 semanas y 6 días de gestación, a pesar de haber tenido un buen proceso en su embarazo: “Han afectado gravemente a mi familia, exigimos justicia por mi Isabella”, narró la madre desconsolada.

“Fue un embarazo sin complicaciones y con atención constante durante este periodo”, contó Adriana al recordar que su gestación comenzó el día 02 de junio del 2018, teniendo fecha probable de parto el día 09 de marzo del año en curso. 

Desde el pasado 13 noviembre empezaron a tener los chequeos necesarios al apartar la primera cita con el ginecólogo del Issste, pero antes de este chequeo ya se recibía atención médica con la doctora familiar del mismo servicio médico y a su vez asistieron a consulta particular.

“Cabe hacer mención que con el doctor particular se llevó el control desde septiembre, se asistió mes a mes hasta el 2 de marzo, ese día nos dijo que nuestra hija estaba en perfecto estado, lista para nacer, que era una bebe grandota, que la placenta ya estaba madura, nos entregó la imagen del eco para que se lo diera al ginecólogo del Issste y viera las condiciones en las que se encontraba el embarazo, ese mismo día se realizó un tacto vaginal y aún estaba cerrado el cuello uterino, pero que aún así las revisiones ya tenían que ser muy constantes”, platicó.

Aunque la tarde de ese mismo día se presentó un ligero sangrado, al asistir con los médicos le refirieron que era a consecuencia del tacto, pero que todo se encontraba con normalidad, así que podían regresar a casa con la única condición de caminar para iniciar la dilatación.

El pasado 10 de marzo asistieron a urgencias a chequeo, pues ya pasaba la fecha probable de parto, “como la cita se había cancelado estábamos inquietos y fuimos a urgencias, donde nuevamente nos recibió la doctora en turno, nos dijo que traía dos de dilatación, que la frecuencia cardiaca estaba bien, que regresáramos a casa, recomendaba caminar, beber bastante agua, nada de café, tés, refrescos, chocolates, que a cualquier signo de alarma como ruptura de fuente, sangrado, arrojamiento de tapón mucoso o que la bebe dejara de moverse acudiéramos urgentemente, nos dio la indicación que asistiéramos al día siguiente por la mañana para que hicieran otro tacto y un eco”, agregó. 

El   día 13 cumplía 40 semanas con 4 días y ya había pérdida del tapón mucoso, por lo que el profesionista le mencionó que tendrían que esperar las 41 semanas, que si no, sería cesárea. 

“El día 15 de marzo rompí fuente en casa a las 10:45 de la mañana, ingresando a urgencias a las 11:15, donde nos pasaron a revisión con el ginecólogo en turno, el cual comentó que me ingresaría por la ruptura de membranas y que me administraría oxitocina, ya que solamente traía tres de dilatación y mis contracciones eran sin dolor; a las 12 del día me pasaron a espera a un lado del quirófano, donde los enfermeros de urgencias indicaron que había que suministrarme la oxitocina y el antibiótico, que estaban a la espera de los resultados de laboratorio, me situaron en una camilla al lado de donde se encontraban los que me atenderían”.

Recuerda perfectamente cuando la enfermera checaba la frecuencia cardiaca de la bebé oscilando en 145 cada registro, a la par monitoreaba los signos vitales de la ansiosa madre, los cuales se encontraban dentro de lo normal, a la 1 de la tarde me suministraron 5 ml de oxitocina y el antibiótico, aún así la encargada de su revisión le comentó que no dilataba, que tenía el cérvix muy posterior, así que probablemente practicarían cesárea.

“A partir de ahí ya no se me volvió a checar nada, los enfermeros escuchaban música, platicaban de lo que había hecho el enfermero un día anterior, que se había ido a consumir alcohol a un lugar llamado “La catrina” y sus risas eran constantes, bromeaban y pasaban y pasaban y me observaban, Lety la enfermera responsable solo me preguntaba que cómo me sentía, hasta que llegó el ginecólogo aproximadamente a las 4:15 (de la tarde) y me realizó un tacto y un chequeo del latido con una trompeta manual, y me dijo que todo iba bien, pero que la dilatación efectivamente era de tres centímetros, que habría que esperar, se retiró, a lo lejos escuchaba que preparaban a una paciente de nombre Luz María, pero los enfermeros seguían platicando, se acercó la enfermera como a las 4:20 y me pregunto que cómo me sentía y le dije que traía los dolores ya fuertes y estaba tirando mucha agua, que mi beba ya no se movía como antes, me respondió que ya venía de nuevo el ginecólogo, no me revisó y volvió a salir, como a las 4:45 entró el ginecólogo ya con un uniforme de cirugía, se lavaba sus manos y me dijo: “A ver hija, vamos a revisarla”.

Cabe destacar que para entonces la bebé ya no tenía actividad, pues la madre cuenta que se había quedado muy tranquila hacía ya 20 minutos aproximadamente, “pensé que era por los dolores que sentía, el doctor me puso la trompeta para escuchar el latido y comenzó a buscarlo y a buscarlo, ya no lo escuchaba, la sala se comenzó a llenar de los enfermeros, todos con cara de asombro, me preguntaron que si se había movido mi bebé, a lo que le respondí que no, que hacía 20 minutos no tenía actividad.”

Posteriormente le informaron que practicaría otro tacto, pero cuando levantó la sábana su cara fue de gran impresión, “estaba en un charco de sangre y un coágulo sanguíneo muy grande, volteó a ver a la enfermera con gesto molesto y de ahí comenzó a hablar con urgencia que prepararan el quirófano, que le hablaran al pediatra urgentemente, en menos de 2 minutos yo ya estaba acostada en quirófano, el doctor comenzó a realizar la cesárea de manera urgente, tanto que comenzó abrir antes de ser anestesiada, de inmediato dormí, eran aproximadamente las 5, ya no supe más de mí, desperté hasta las 7 y lo primero que hice fue preguntar por mi hija, no veía a nadie, solamente voces de que no me moviera, que mi hija estaba estable, me sacaron de quirófano y me dejaron en recuperación, al rato se acercó el ginecólogo y me dijo que yo había perdido demasiada sangre, que recibí dos unidades, le pregunté por mi bebé y me dijo “yo le puedo dar información por usted, la de la bebé se la dará el pediatra, pero la tuvieron que trasladar al Hospital Regional”. 

Continuó diciendo: “Después se me informó que yo sería trasladada al Hospital Regional porque se había activado el Código Mater, que ya estaba mi camilla lista en ese sanatorio porque ahí no tenían lo requerido para mi atención, después que no, que se andaba buscando espacio en el IMSS pero tampoco me aceptaron, por último sería trasladada al Issste de Chihuahua, era aproximadamente la 1:40 de la madrugada cuando lo hicieron”.

 “Llegue a Chihuahua, me recibieron rápidamente, me comentaron que ya hacía bastante tiempo que me esperaban, escuché que le preguntaron a la enfermera que iba conmigo en el traslado cuál era el diagnóstico y no supo, comentó que ahí venía la información en la hoja de traslado, el cual era por posible coagulopatía. Estuve en toco un rato, donde me tuvieron en observación, después me subieron a piso donde me suministraban oxitocina, antibiótico y analgésico, hasta ese momento yo no sabía nada de mi hija, hasta que fue mi esposo el sábado a mediodía a avisarme que la bebé había fallecido, a pesar de ello mi recuperación era buena,  y me dieron de alta el domingo a las 8 de la mañana”.

Ambos padres y derechohabientes de este servicio, exigen que se sancione a quien resulte responsable de esta negligencia, pues aseguran “perdimos a nuestra hija por no hacer adecuadamente su trabajo y no queremos que más padres pasen por manos de estas personas, que no están capacitadas para ejercer este servicio, son vidas las que pasan por sus manos, afectaron en gran medida a nuestra familia”, concluyó.