Delicias

Crónica: “Norberto no está muerto vive en nuestros corazones”

“Justicia para Norberto, Justicia para Norberto”, se repetía una y otra vez en este caminar con destino a la Parroquia de San Pablo Apóstol

Mayra Hermosillo González/El Diario
miércoles, 12 junio 2019 | 23:09



Fue el miércoles 12 de junio cuando todo un estado del país estaba a la expectativa de la llegada del hijo pródigo, la gente en las calles, con su vestimenta pintaba de color blanco el camino que recorrería la carroza que llevaba los restos de Norberto Ronquillo Hernández.

El reloj marcaba las 9:24 de la mañana cuando a lo lejos se alcanzaban a apreciar las torretas de la unidad que resguardaba a la familia y las cenizas del joven estudiante, quien cerca de las 7 de la mañana tocó de nuevo las tierras chihuahuenses.

La carroza pasaba frente a todos los presentes quienes levantaban su mano con el pañuelo color blanco y volteando al cielo, con los ojos llorosos gritaban “Justicia, Justicia”, mientras que la incontrolable madre, por la debilidad de su corazón y este gran pesar acompañó a su hijo siendo transportada por otro vehículo.

Todos mostrando respeto e incluso inclinando la cabeza al pasar las cenizas de Norberto, fue a las 9:30 de la mañana cuando pasó frente al Santuario y Norelia, la madre, bajó la ventana de su camioneta para persignarse, ocasionando que quienes la vieron se acercaran para mostrarle su apoyo en estos momentos tan difíciles.

Las manos de las señoras se dejaron ir hacia dentro de la ventana, esperando que al entrelazarlas pudiera aliviar un poco el dolor de esa alma, que acaba de perder una parte de su corazón, no pasaron ni 10 segundos que estaban acompañandola cuando se conglomeró rápidamente el medio de transporte, las lágrimas siguieron rodando por las mejillas de los presentes.

Con una mirada perdida, sin decir ni una sola palabra, pero continuando con su dolor, primos y tíos de Norberto, lo acompañaron a un lado de la carroza, caminando la larga distancia junto con los que conformaron la interminable valla humana y se pudo apreciar sólo una ofrenda floral, conformada por rosas blancas.

Se apreciaba en el ambiente un fuerte olor a duelo, tristeza e impotencia, no sólo de sus allegados sino de la gente que decidió acompañarlo en su llegada, pues incluso, fueron varios los comercios que fueron cerrados y mostraban moños en sus puertas.

“Justicia para Norberto, Justicia para Norberto”, se repetía una y otra vez en este caminar con destino a la Parroquia de San Pablo Apóstol, lo que dio a entender que toda una comunidad se cuestionaba el por qué pasan estos sucesos tan lamentables, sobre todo con una persona que apenas empezaba a cumplir sus sueños.

Todo un acto de empatía y solidaridad se vio reflejado a la par por las instituciones educativas que optaron por suspender las clases y acompañar a esta familia, ya que estaban presentes los estudiantes de la primaria Cuauhtémoc 2220, Técnica 34, Secundaria Stege 3026, a quienes se les veía el temor en sus miradas por la sociedad tan corrompida en la que se vive.

Al llegar a las calles céntricas del municipio de Meoqui, había un profundo silencio que carcomía las entrañas de los presentes, que hacía que a cualquiera se le formara un nudo en la garganta y resultaba inimaginable el dolor de los padres que acababan de perder a su hijo.

El acto más triste fue al llegar a la Parroquia, donde había un centenar de personas deseando entrar a la misa que se ofreció para pedirle al Creador por su descanso eterno, pero que la madre al ver al sacerdote, cayó rendida en sus brazos y comenzó a llorar tan fuerte por la vida de su hijo, que únicamente agradecía por haberlo encontrado y saber que jamás volverá a sufrir.

El coro de la iglesia al entonar el cántico a la Virgen María hizo que la pobre madre no pudiera más y al estar justo al frente del altar, donde se encontraba una foto de su hijo, cayera desvanecida.

De pronto, paramédicos de Cruz Roja asistieron para volverla en sí y pedirles a los acompañantes que se retiraran ya que todos querían ayudarla, pero provocaban que se quedara sin aire, “Retírense, retírense”, gritaban a los demás mientras le ponían oxígeno a Norelia.

Este día quedó grabado en la comunidad de Meoqui, sin duda, Norberto fue el parteaguas para sensibilizar a tantas personas, por una situación tan desafortunada que viven centenas de familias en México.