Delicias

Denuncia estudiante discriminación de género en Prepa 20-30

* Pide se le mencione como hombre y no como mujer en graduación * Interponen queja ante Derechos Humanos No se le va a cambiar el nombre; advierte directora

Mayra Hermosillo González/El Diario
martes, 18 junio 2019 | 21:34





Todo comenzó en el proceso de solicitar el examen de admisión a la Preparatoria 20-30, con apariencia y características de cualquier mujer. Sin embargo, al paso de los ciclos escolares, los gustos y preferencias empezaron a cambiar para Mario Eduardo, quien ingresó hace 3 años, bajo el nombre de Melissa. Este estudiante transgénero ha presentado problemas de discriminación a un día de efectuarse su ceremonia de graduación.

Las reglas que maneja la institución educativa, han afectado el proceso legal y emocional que Lalo ha tenido que enfrentar desde hace varios años, al darse cuenta que vive equivocadamente en un cuerpo de mujer, pero que con el apoyo de su madre, la señora María Dolores Treviño, han decidido juntos enfrentar este proceso de cambio de sexo y de nombre.

Melissa, alumna de la Preparatoria Activo 20-30 turno matutino, inició sus estudios de bachillerato portando falda y cabello largo, teniendo gustos y actitudes como cualquier mujer de su edad; pero ahora se graduará llamándose Mario Eduardo con rasgos físicos de un hombre.

Al inicio del 6to semestre, el afectado tuvo un acercamiento con el comité de graduación y directivos para exponerles la situación, pero sobre todo pedirles que la estola, anuario, invitación y demás documentos no oficiales, portaran el nombre masculino, “Al final de cuentas cuando el trámite legal de cambio de nombre se efectuara, yo cambiaría mi documentación como el certificado”, refirió, pero esto no pudo ser así.

La directora de la Preparatoria 2030, Elvia García Ramos aseguró que toda esta situación ha sido a consecuencia de un malentendido, lo cual ha generado muchos ataques a su persona, pues aunque ella aceptó que llevara el nombre que él decidiera, la imprenta utilizó el que viene registrado en las listas escolares.

“Yo no puedo autorizar que en la ceremonia y baile de graduación le digan de otra manera porque es un acto oficial, incluso estamos disponibles a mencionar únicamente sus apellidos pero no hemos llegado a la negociación, aquí siempre se le han respetado sus ideas, pero hay reglas que debemos seguir y más yo como autoridad, no puedo romper los protocolos”, afirmó.

En tanto la madre, María Dolores Treviño, asistió a las oficinas de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos a interponer una queja por violentar los derechos de su hijo y por no respetar su verdadera identidad, “Nosotros preguntamos desde que inició este último semestre si era posible que fuera nombrado como Mario Eduardo, al ver que lo autorizaron decidimos hacer los pagos correspondientes para asistir, pero a un día de que se efectúe la graduación nos dicen simplemente que no y nos quedamos con nuestro dinero perdido, pues pagamos por algo que no iremos a disfrutar, ya que de esa manera será un evento para que mi hijo sea señalado”, mencionó.

Ante esta grave situación, serán la CEDH, el licenciado Luis Mendoza (quien lleva el proceso legal del cambio de nombre), la madre y el afectado, quienes se reúnan hoy a las 9 de la mañana en las instalaciones de la escuela para poder llegar a un acuerdo, pues de ser necesario se abstendrán de asistir a uno de los días más importantes para todo estudiante.

Probablemente hoy uno de los alumnos de la Preparatoria 20-30 no asista a su graduación por una violación a sus derechos humanos, la discriminación por diferentes preferencias sexuales. Este acto ha generado revuelo en redes sociales, tanto así que se creó una página para recolectar firmas en la que aparece la leyenda: “Justa mención de una persona durante ceremonia de graduación”, misma que llevaba hasta las 6 de la tarde de ayer martes 18, 6 mil 688 firmas.

En la página continúa mencionando: Las formas de discriminación son muchas, y la transfobia creciente. Al firmar esta petición estarás ayudándonos a mostrarle a la directora de la escuela que el nombrar a un alumno que no se identifica como mujer, con su antiguo nombre, es una forma de discriminación. Los procesos legales para un cambio de nombre son largos y en una sociedad tan conservadora, el cambio de nombre no evitará más discriminación en su vida diaria, por lo que no aceptar su transición en el ambiente escolar sólo promueve y propicia actos discriminatorios y transfóbicos entre la comunidad, para con nuestro compañero en cuestión.

Ayudemos a nuestro compañero, a nuestra sociedad y ayúdate a ti mismo, dejando atrás la transfobia y la vida conservadora que llevas. Una página de la biblia, o un estigma así como una construcción social, NO VALEN UNA VIDA, no es un tema ligero, se trata de no reconocer y hasta humillar a una persona.