Delicias

Don Dionisio Tercero vive solo y abandonado, usted puede ayudarlo

LOCAL

Jesus C. Aguirre Maldonado/El Diario

lunes, 25 noviembre 2019 | 13:42

Dionisio Tercero es un adulto mayor de 98 años de edad, con problemas de sordera, que vive en el abandono y en condiciones infrahumanas entre la inmundicia, basura, malos olores y duerme en un reducido cuarto de adobe con goteras, ubicado en la calle 5 de Febrero No. 8 de la colonia Loma de Pérez, en espera de que alguien vea por él, ya que solo una vecina se apiada y le lleva comida, pues sus familiares se desentendieron.

El adulto mayor se pone las prendas empalmadas ante el temporal frío y la falta de cobijas, sin contar que se avecinan temperaturas por debajo de los cero grados en el invierno. 

Vive en un reducido cuartito de adobe, que tiene de puerta una vieja y mugrosa cobija, por donde se cuela el aire y cala en los huesos.

 El señor está viviendo en condiciones infrahumanas entre la inmundicia, basura y malos olores,  duerme en un desvencijado colchón al que poco le falta para que asomen los resortes.

Vive en una humilde casa de adobe, a donde se entra luego de quitar la tranca de un desvencijado portón de lámina.

Se llega a su domicilio, un cuarto con cuarteaduras en su fachada. El adulto mayor, que es sordo, sale muy bien abrigado, con varios empalmes de ropa, tras correr una vieja cobija que la hace de puerta.

Los olores nauseabundos penetran la nariz. El anciano se ve con tristeza en su mirada, demacrado y carece de los servicios básicos, pues no cuenta con luz eléctrica y solo el viejo y maloliente colchón donde duerme parece apiadarse de él cuando cae la noche.

Aquí puede verse claramente una omisión de cuidados, que está tipificado como delito, pero nadie hace nada al respecto y Protección Civil hace unas semanas le llevó hule negro para las goteras.

Una vecina, quien es la que le lleva alimentos, comentó -por su parte- que el terreno donde vive Don Dionisio ya se lo dio a una sobrina que vive en los Estados Unidos, pero ella no lo atiende. 

Y aquí en Delicias tiene unos sobrinos, pero no lo procuran, por lo que las autoridades correspondientes deben hacer algo para que Don Dionisio viva mejor y sea atendido incluso psicológicamente, ya que el abandono en que vive es evidente, sin que ninguna instancia oficial ponga manos a la obra en su atención.

Dentro del cuarto del adulto mayor solo hay un viejo y desvencijado colchón y otro catre recargado en la pared, mientras que en el suelo hay basura y la que la hace de su cama, si es que se le puede llamar así, está bastante sucia.

En el patio de la vivienda hay tiliches por doquier y el cuarto del anciano carece de luz eléctrica. 

No tiene nada en que entretenerse, ni un televisor, ni un radio, pues es sordo, y sus pantalones los trae amararrados con un mecate.

En su rostro se ve tristeza, cansancio, y el reflejo de los años. Sus manos hesudas, lo mismo que su rostro, reflejan cierto grado de desnutrición.

Don Dionisio solo está a la espera de los designios de Dios, pues por ser sordo no puede comunicar como quisiera sus sentimientos y la vida sigue su curso.

La Navidad se acerca cada vez más esperando que ablande los corazones de sus familiares y le den ese calor fraterno que tanto necesita. Y ¿Por qué no? Un abrazo y un beso, que ya se perdieron entre el polvo y el olvido.

Usted puede apoyar en este caso y ayudar a más familias de extrema pobreza, súmese a la colecta de el Diario de Delicias, donando un juguete nuevo o alimentos no perecederos, los cuales puede traer a nuestras oficinas, en la calle 2ª y avenida 6ª oriente # 600 con horario de 9 am a 7 pm y sábados de 9 am a 2 pm.