Delicias

Encabeza Arzobispo festejos de parroquia San Isidro Labrador

Comunidad celebró 15 aniversario

Jesús José Meléndez/El Diario
miércoles, 09 octubre 2019 | 14:27

“Quien cierra los ojos no hace nada, en cambio pisando la realidad puede haber remedios”, expresó el Arzobispo de Chihuahua Constancio Miranda, al festejar el 15 Aniversario de la Parroquia de San Isidro Labrador de la comunidad de Las Varas, Saucillo; donde el año entrante se cumplirán 100 años de la presencia del santo patrono.

Cuando una comunidad elige Parroquia es una gracia porque los fieles pueden tener más cerca al sacerdote y los servicios que despliega, otra ventaja es que la comunidad se elige por sus cualidades de disponibilidad hacia los evangelios, la asistencia a los sacramentos, del número de catequistas, de grupos apostólicos, de la manera de sostener la vida parroquial, gracia que se tiene en este caso hace quince años, destacó Miranda Weckmann.

Se celebra con gran gusto este aniversario, pero aparte el año entrante se cumplen 100 de la llegada de la imagen de San Isidro Labrador, por lo que se pide que este patrono, este siervo de Dios pueda seguir intercediendo por la población.

El arzobispo mencionó que “este año no hubo acontecimientos trascendentales que hayan marcado de manera especial la época, pero en la vida del quehacer del evangelio, en el proyecto pastoral se ha avanzado, las comunidades con sus Parroquias se han consolidado, implementando lo que llamamos las ocho comisiones, dentro de las cuales cada una tiene tres decisiones que hacer, tres objetivos concretos que realizar y se han ido llevando a cabo”.

En el ámbito de las crisis sociales, los fenómenos negativos como los secuestros, lo embarazos en adolescentes, la delincuencia, el jefe de la iglesia en el estado opinó que ciertamente la sociedad está en ebullición, no es lo mismo siempre, pero “nos ha tocado una era de preocupación, no terrible pero si de preocupación, lo que nos invita a incrementar nuestro trabajo”.

“Hay otros problemas más como la crisis económica, los suicidios, el divorcio, las familias  inestables, y pues no hay más que meter más duro el hombro y trabajar en ello, ya que quien cierra los ojos no hace nada, en cambio pisando la realidad puede haber remedios, y no hay que huir de la situación sino entrarle, cada quien aportando su granito de arena, desde su vocación, su educación, su tiempo, etcétera”, comentó el arzobispo.