Delicias

Marchan por la justicia y la paz

“Norberto no ha muerto, duerme a un lado de Dios, estamos consternados ante este horroroso momento.

Mayra Hermosillo González/El Diario
miércoles, 12 junio 2019 | 23:53






“Norberto no ha muerto, duerme a un lado de Dios, estamos consternados ante este horroroso momento. Él continúa viviendo en una dimensión distinta y para nosotros incomprensible, por ahora no podremos entender el designio de Dios” con estas palabras, el padre Jorge Espinoza ofreció una misa para despedir las cenizas de Norberto Ronquillo, con la cual consiguió un poco de calma para quienes lloran su ausencia.


Fue a partir de las 6 de la tarde, cuando los habitantes de Meoqui se congregaron en el templo de San Pablo Apóstol con el fin de despedirlo definitivamente y pedirle al Creador por su descanso eterno y con él la pronta resignación de la familia Ronquillo Hernández por tan irreparable pérdida. 

“Que Dios se compadezca ante las lágrimas de quienes le lloran, junto con las cenizas, hemos encendido esta llama para que ilumines nuestros caminos”, agregó.


Un hermoso mensaje brindó además el sacerdote, pero no como clérigo, sino como amigo de la familia, al expresar lo siguiente: “Vean todo lo que logró Norberto, avivar centenas de corazones a nivel nacional e internacional y esa precisamente fue su última misión en esta vida terrenal, nos ha dejado una gran lección… amen con locura”, dijo.


Destacó la mirada tierna, la sonrisa amable de Norberto, pues aún y sin su presencia física sigue conmoviendo y tocando corazones, por lo cual invitó a sus amigos y familiares a seguirlo recordando como un joven alegre y valiente; “Ahora nosotros le decimos a él pídele a Dios por nosotros, sin duda el cielo ya estaba preparado para recibirte”, expresó.


Finalmente exhortó y brindó un consejo a la familia, “Cuando no comprendamos la voluntad de Dios por el actuar del hombre, volteen a ver a Cristo que está en la Cruz, para que vean la mirada que tiene en la imagen y estén completamente seguros que esa mirada abrazó a Norberto los últimos segundos”. 

“Señor no comprendo, pero te creo, por algo ya lo tienes contigo”, mencionó volteando ver a su madre Norelia. 


Al finalizar este encuentro, se congregaron a las afueras de la Parroquia, familiares y amigos de otros dos jóvenes desaparecidos, pero estos en la ciudad de Delicias y Meoqui: Salma Montes y Luis Ferrel.

Decididos, cargaron con varias pancartas y hojas para reclamar que no pueden tolerar más injusticias en el país, que hay familias destruidas y el Gobierno tiene que ir contra ellos, reprochando el dolor que padece cada una de las madres de los jóvenes.


Por ello, recorrieron varias calles céntricas hasta concluir en la comandancia de Seguridad Pública, donde el lema era “Marcha por la Justicia y la Paz”, esperando seguir siendo voz todos y pronto obtener más noticias de los ausentes.