Delicias

Yadira Nava, mujer de experiencia y arduo trabajo de 20 años en emergencias

“Dios me colocó en esta área de manera muy acertada, empecé desde abajo, y si vuelvo a nacer volvería a hacer este trabajo y el que valoren tu carrera es muy gratificante”

Alejandro García Ferrel/El Diario
jueves, 18 abril 2019 | 21:36




“Dios me colocó en esta área de manera muy acertada, empecé desde abajo, y si vuelvo a nacer  volvería a hacer este trabajo y el que valoren tu carrera es muy gratificante”, fueron las palabras de Yadira Nava, coordinadora del C-4 de Delicias, tras recibir un reconocimiento por su trayectoria de 20 años al servicio de la ciudadanía a través del número de emergencias.    

Fue la mañana de este jueves, cuando el grupo de despachadores y operadores de la línea de emergencias 9-1-1, le dedicaron una celebración sorpresa que se llevó acabo en el Complejo de Seguridad Pública, para reconocer y valorar el trabajo que por 20 años ha realizado.

En el evento recibió varios ramos de flores, imprimieron una lona con sus fotografías a través de los años y sobre todo le entregaron una placa que versa “Reconocimiento a C. Yadira Nava Meza, por sus destacados 20 años de trayectoria de labor dentro del sistema de emergencias 911. Representando un valioso ejemplo para la ciudadanía”.

Emocionada, en entrevista sobre el servicio en el área de atención de emergencias expresó: “De manera personal, sacando a Yadira Nava, te das cuenta que ha pasado tanto tiempo y es como si no hubiese pasado, 20 años es bastante, siento que Dios me colocó en esta área laboral de manera muy acertada, donde me siento muy empatada con mi carrera laboral, en una suma de experiencias de crecimiento de manera extraordinaria y sumas a tu vida experiencias que no cualquiera tiene oportunidad de vivirlas y te ayuda a ver la vida de diferente manera”.

Reconoció que entre las vivencias supo de situaciones de crisis, de personas vulnerables a las que puedes ayudar a atenderlas y otros casos que en la vida se imaginó llegar a saber.

“Esto te da un crecimiento interno, verdaderamente fantástico y asombroso porque modificas tu estilo de vida, en esta carrera ya no cualquier cosa te causa asombro y cualquier cosa te parece que es un problema, te ayuda a ver la vida con un enfoque muy místico, que te sensibiliza y a la vez te fortalece”.

“Estar al servicio de la ciudadanía es una oportunidad que Dios le da a pocos, porque es sufrir con ellos, preocuparte con ellos, asustarte y tener que ayudarlos y sacar lo mejor, ese lado humano y fortaleza que no sabías que tenías”.

Además de su sentir narró que trabajó 12 años como operadora de emergencias, lugar donde creció de forma profesional hasta escalar un peldaño que la llevó  a ser coordinadora de un Centro de Control, Cómputo y Comando de tres ciudades.  

“En el número de emergencias esta mi alma, a mí me gusta contestar, me encanta saber que voy a atender y ayudar a alquilen, es una experiencias muy gratificante donde tienes que sacar tus conocimientos y tu preparación”.   

Su trayectoria comenzó en Delicias, desde 1997, donde trabajó 12 años recibiendo los llamados de la población como operadora en el recién creado C-4 de la ciudad, subió a supervisora y concluyó un siclo laborar en el 2010.

Después tuvo la oportunidad de trabajar dos años como Coordinadora en el Centro de Mando de Meoqui, donde laboró un lapso de 5 años para después tener el mismo puesto en el C-4 de la ciudad de León, Guanajuato, allí estuvo al servicio de la ciudadanía durante un año y esto, aseguró, fue un “trampolín” para salir de la zona de confort, porque dijo que todo es diferente al ser una ciudad con un millón de habitantes, lo que hace que las incidencias sean diferentes.

“Me sumó mucho estrés, mucha depresión, pero las bases y los cimientos siempre van hacer los mismos  y se tienen que tomar decisiones a diario y si ya asumí la decisión tengo que confrontar la realidad y esos son los principales pilares”.

De allí regresar a la capital del Estado para trabajar 3 meses en el C-4 y al final, en el 2016, volver a su tierra, donde empezó todo y en la actualidad labora con el afecto y la camaradería de su equipo de trabajo.

“Vengo desde abajo, desde ser operadora, vengo desde estar sentada una jornada de 12 horas atendiendo la línea de emergencia y eso es muy importante para estar aquí, al lado de mis colaboradores, el trabajar con mis ejecutivas telefónicas”.