Yelmmin Paulette… ¡¡presente!!; “te vamos a extrañar siempre”

Dan el último adiós con globos blancos al aire, cartulinas impregnadas de cariño, una fotografía de ella en vida abrazada con fuerza,palabras que tocaron el corazón de todos al recordar

Alejandro García Ferrel/ El Diario
jueves, 14 marzo 2019 | 21:58



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Globos blancos al aire, cartulinas impregnadas de cariño, una fotografía de ella en vida abrazada con fuerza,palabras que tocaron el corazón de todos al recordarla, el pase de lista con el sonar de la chicharra con el recreo y su féretro en la parte alta rodeado de su familia, fue el escenario que marcó el último adiós de la pequeña Yelmmin Paulette, al rendirle un emotivo homenaje de cuerpo presente en la escuela primaria “Agustín Melgar”, donde asistió toda la comunidad en medio de un ambiente de angustia, pesar y dolor.

Poco antes de las 10 de la mañana salió el cortejo fúnebre de la vivienda de la familia Aguilera Rodríguez, donde fue velada, la carroza partió seguido a pie de los seres queridos al plantel escolar, donde personas del complejo habitacional la esperaban para rendirle un sensible homenaje.

Al llegar, colocaron el féretro blanco con rosa en la parte alta de la explanada, un arreglo floral encima y a su alrededor sus familiares envueltos en llanto, pues no era nada sencillo ver a sus compañeritos y maestros despedir a una niña con un futuro prometedor, cuya vida fue arrebatada en cuestión de segundos.

A la ceremonia asistieron cientos de personas para ser parte de este adiós eterno. Las palabras de “No te olvidaremos Yamimin”, “siempre te vamos a recordar”, fueron dichas por maestros de la pequeña que durante el acto entregaron una fotografía de ella en vida a la madre, seguido de un fuerte abrazo que hizo que el llanto fuera inevitable.

Después, los alumnos y docentes del jardín de niños de la misma colonia, también hicieron lo propio, tras rendir una breve semblanza, entregaron a su familia una cartulina con su fotografía y anécdotas que compartieron con Paulett, lo que también causó un llanto desconsolado en todos.

En momentos, los sentimientos encontrados cimbraban a los presentes, algunos no podrían dejar de acordarse con alegría, al imaginarla correr por el plantel, pero en otros simplemente el dolor y la pena no la podían ocultar y el llorar era imposible de evitar.

El instante que seguramente marcó más a quienes estuvieron allí, fue el pase de lista, nombraron a uno a uno a sus compañeros de clases y finalmente, con más fuerza, el nombre de Yelmmin Paulette y el escuchar al unísono… ¡presente!, seguido del timbre del recreo, hizo que quebraran en sollozo.

En ese momento no había nada que calmara la angustia; su madre, su hermana y el resto de la familia se abrazaban fuertemente, se limpiaban las lágrimas que corrían por sus mejillas constantemente, porque era imposible contenerse.

Quien tenía la voz al micrófono pidió a todos guardar un minuto de silencio en su honor, en ese tiempo todos miraban fijamente el pequeño féretro que guardaba sus restos.

Al siguiente minuto, el grupo y las maestras que acompañaron a Paulette durante todo el ciclo escolar, subieron al templete y dejaron ir los globos blancos, cada uno de ellos tenía un mensaje o algún dibujo escrito con cariño para simbolizar el que llegaran hasta el cielo con su amiga de la infancia y de clases, a quien ya no verán más pero la recordarán en su mente y corazones. 

Acto seguido, sus restos emprendieron su último recorrido por el lugar que la vio crecer a su corta edad, su ataúd seguido de su familia,partió mientras que todos los pequeños formaron una valla y por en medio, a su paso dejaban ir los innumerables globos que marcaron su adiós para siempre.

Finalmente el cortejo abandonó las instalaciones por la puerta principal, por donde toda la semana la niña Paulette llegaba para recibir sus estudios, y fue justo en ese sitio donde colocaron el moño negro, para simbolizar el luto que embarga a la institución.   

A pie y surgiendo la carroza salió el cortejo para hacer una última llegada a su casa de color rosa con blanco, marcado con el número 417, sobre la misma avenida Los Pinos, a unas cuantas cuadras de donde perdió la vida tras ser arrollada por un automóvil, que huyó del lugar y más adelante fue ubicado y dejado en libertad por las autoridades al considerar que no fue responsable.

Poco a poco todos los acompañantes fueron preparados para el último punto del ritus sagrado de despedida. En varios camiones, vehículos y como pudieron se trasladaron al panteón del Seccional de Naica en el municipio de Saucillo para sepultar sus restos, entregarla al Creador para que obtenga un descanso eterno.

Q.E.P.D. Yelmmin Paulette