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¿Coequiperos o rivales? F1 protagoniza duelos de leyenda

La rivalidad de Max Verstappen y Sergio Pérez en Red Bull está llamando la atención en la presente temporada de la Fórmula Uno

Reforma

martes, 28 junio 2022 | 07:56

CDMX.- La rivalidad que Red Bull y Ferrari protagonizan en este 2022 eleva el espectáculo de la Fórmula Uno.

Que más de un piloto sea candidato al título es lo que hace impredecible cada Gran Premio, pues las posibilidades de que Max Verstappen, Charles Leclerc, Sergio Pérez o Carlos Sainz Jr. ganen, son las mismas.

Sin embargo, cuando la lucha también se traslada al interior de las escuderías se pueden esperar grandes batallas.

Cuando la paz dentro del garage llega a su fin, los jefes deben estar preparados para mediar las peleas y gastar millones de dólares para reparar los autos cuando el toque entre sus conductores sea inevitable.

Los enfrentamientos entre coequiperos no siempre son agresivos, todo depende de la personalidad de los involucrados. Por ejemplo, en Red Bull tienen a dos contendientes por la corona de este año, Verstappen y Checo.

Ambos pilotos han asegurado que hay una sana rivalidad y que antes de los intereses individuales están los del equipo, así que no se esperan choques o "sabotajes" entre ellos.

Lo cierto es que los aficionados de ambos bandos juegan un papel importante en la naciente confrontación al crear rumores sobre un posible complot en contra del mexicano por parte de la escudería austriaca.

Hay otros enfrentamientos que dejan secuelas como los de Nelson Piquet y Nigel Mansell, con Williams, en 1986 y 1987; los de Ayrton Senna y Alain Prost, con McLaren, en 1988 y 1989, y los más recientes entre Lewis Hamilton y Fernando Alonso, con McLaren, en 2007; Sebastian Vettel y Mark Webber, en Red Bull, durante 4 años, y otra más entre Hamilton con Nico Rosberg con Mercedes, de 2013 a 2016.

PÉREZ VS. VERSTAPPEN

En casi dos años en el mismo equipo, Max Verstappen y Sergio Pérez sólo han tenido una pelea indirecta y por la radio.

En el GP de España de este año, Red Bull le dio la orden al mexicano de dejar pasar al neerlandés exponiendo un mejor ritmo en el monoplaza del vigente campeón de la F1, lo cual era cierto.

Si bien el piloto tapatío no estuvo de acuerdo con la decisión y la tachó de injusta, accedió.

HAMILTON VS. ROSBERG

Para conseguir un campeonato de la F1 hay que hacer sacrificios, así que a Lewis Hamilton y a Nico Rosberg no les importó acabar con su amistad.

Se conocían desde los karts, pasaron por la GP2 y llegaron juntos a la máxima categoría del automovilismo, hasta que en 2013 coincidieron en Mercedes.

En 2014, la bomba estalló en el GP de Mónaco, cuando el alemán se quedó con la pole gracias a una maniobra controvertida.

VETTEL VS. WEBBER

El dominio que Red Bull impuso en el Gran Circo de 2010 a 2013 se debió a la dupla explosiva de Sebastian Vettel y Mark Webber.

El respeto que ambos se tenían se fue a la basura cuando el equipo de las bebidas energéticas optó por darle la preferencia al alemán.

El joven piloto deseaba ganar a como diera lugar y sin respetar las órdenes de equipo. El resultado: cuatro títulos al hilo de Vettel.

HAMILTON VS. ALONSO

McLaren, que contaba con un bicampeón del mundo en Fernando Alonso y un joven piloto como Lewis Hamilton que sorprendió desde su primera carrera, aspiraba a los Campeonatos de Pilotos y de Constructores en 2007, sin embargo, la tóxica relación les hizo perder ventaja, dejándole el camino libre a Kimi Räikkönen y a Ferrari.

Los de Woking se quedaron sin puntos como equipo al descubrirse que espiaban a la Scuderia.

SENNA VS. PROST

Desde 1988, Ayrton Senna y Alain Prost, con McLaren, no pararon de pelear siempre por la supremacía del equipo.

Primero, el brasileño ganó el título en 1988 y, un año después, en Suzuka, penúltima carrera del calendario, el francés se fue contra Senna en la chicana ocasionando que ambos salieran de la pista, no obstante, el brasileño se reintegró y terminó. Con todo y abandono, Prost se coronó en esa campaña.

MANSELL VS. PIQUET

Nelson Piquet asumió el papel de líder en 1986 cuando se integró a Williams, pero lo que el brasileño no se esperaba era que Nigel Mansell le ocasionara tantos dolores de cabeza.

Al final de esa temporada, el británico quedó en segundo lugar y el sudamericano en tercero del campeonato.

En 1987, la guerra continuó, pero ahora fue Piquet quien se coronó por cuarta ocasión, dejando a Mansell en segundo.