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Diego Silveti y un legado intacto en la tauromaquia

El matador guanajuatense arriba a esta frontera y continúa con 120 años de tradición de su familia en el mundo de los toros

Carlos Sánchez / El Diario

Eduardo Morán / El Diario

jueves, 02 septiembre 2021 | 05:00

Recién cumplidos los diez años de alternativa el 12 de agosto pasado, el torero Diego Silveti sabe que ‘lo mejor está por venir todavía’, consciente de lo que representa continuar el legado de la familia Silveti, con 120 años en el mundo de los toros.

Mañana, el matador de 35 años, oriundo de Irapuato, Guanajuato, alternará con Juan Pablo Sánchez y Luis David en la segunda corrida de la ‘Gran temporada de reactivación’ que se celebra en la plaza Alberto Balderas y en la que lidiarán seis toros de Santa Fe del Campo.

“Muy contento, muy agradecido con Dios antes que nada, con la vida de poder hacer lo que me gusta, de poder cumplir muchas metas, muchos objetivos que me planteé siendo un niño, cuando soñaba con esto”, declaró ayer Diego Silveti.

Diego es hijo del torero David Silveti, nieto del también matador Juan Silveti Reinoso (conocido como “Juan Sin Miedo”) y bisnieto de Juan Silveti Mañón, que en su época de torero era conocido como el ‘Tigre de Guanajuato’.

“Ha sido una carrera muy bonita, de partes muy buenas, complicadas en cuanto a percances, en cuanto a fracasos, pero bueno, es parte de la vida. Sin embargo, creo que Dios me ha bendecido y he podido continuar con esta dinastía, con este legado, y a partir de ahí yo también forjar ya mi camino”.

El matador guanajuatense explicó cómo es vivir y formar parte de la dinastía Silveti, aunque confieza que lo más importante es mirar al futuro, sin importar el pasado de sus antecesores.

“Es un orgullo de verdad ser torero, apellidarme Silveti, creo que lo mejor está por venir todavía y, desde luego, soy consciente de lo que representa, pero lo llevo de una manera natural porque es lo que me ha tocado vivir, es parte del apellido, de la responsabilidad, que la gente te juzgue, te compare, pero bueno, ellos siempre me dijeron que yo me tenía que preocupar por mí mismo. Delante de la cara del toro él no sabe cómo te apellidas, si eres Silveti, López o Pérez, y tú lograrás lo que seas capaz de hacer”.

-¿Qué es ser torero para Diego?

“Es todo, es mi vida, es una forma de vivir, una religión, no concibo la vida de otra manera, es algo muy bello. Dios y la vida me permitieron adentrarme en esto, en nuestro caso son más de 120 años que los Silveti hemos vivido de la fiesta, conocer al animal, ver sus cualidades, ver su grandeza es algo maravilloso, y luego a partir de ahí poder trascender y dejar un legado en personas, en toda la gente del mundo taurino que me ha ido a ver a la plaza, en poder conseguir sueños y metas, pues es un orgullo”.

-¿Qué es el toro para Diego?

“Es mi complemento, es un animal majestuoso que Dios le ha dado esa genética tan maravillosa de ser una herramienta para crear arte, para inspirar artistas, para emocionar al público y que yo gracias a él puedo ser alguien en la vida. Entonces, es mi complemento y es esa comunicación y esa unión que tenemos lo que me hace capaz de inspirarme y de expresar mis sentimientos”.