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'Mi futuro está acá'

El francés André-pierre Gignac no tiene planes de regresar a su país natal

Reforma

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martes, 29 octubre 2019 | 12:59

Monterrey.- André-pierre Gignac llegó para conquistar México y para quedarse.

El delantero francés abrió las puertas de su residencia en San Pedro Garza García para ser entrevistado para el programa En La Cancha, conducido por Miguel Ángel Arizpe, director nacional de CANCHA.

En la charla de casi una hora y que se realizó el pasado 15 de octubre, tres días antes de la visita de Tigres al Veracruz, el multicampeón felino habló de su pasado, presente y futuro en el cual se ve haciendo su vida aquí, por el bien de su familia.

Gignac recordó que en su niñez no la pasó bien: "salgo de la nada".

Por eso ahora que el futbol le ha dado todo, incluso una casa de ensueño en medio del bosque en Francia, la cual sólo piensa usar para vacacionar, piensa devolverle lo que le dio, a través de su fundación de ayuda a los niños.

¿Te vas a quedar a vivir en México?

"Yo creo que sí, no tengo planes para regresar a Francia, seguramente para ver a la familia de vacaciones puede ser, pero creo que mi futuro y el de mis hijos están acá.

"Me encanta México, me recibieron de una forma espectacular a mí, a familia, adentro del club ayudándome para buscar una casa y aquí en la casa hace cuatro años que llegué y tengo a la misma gente trabajando".

Háblanos de la Fundación Gignac...

"Hay que saber que Monterrey es el único lugar en el mundo en donde se trata un cáncer infantil de la médula, no hay una cura, pero se trata".

"Y en esta fundación yo me quiero dedicar a los niños, porque es algo que me toca, es algo que me mata, tengo la suerte de tener a mis hijos en excelente salud y por la gente que está en espera de ayuda o algo así, aquí está la fundación".

De niño, ¿ibas o viajabas mucho en carpas?

"Nosotros somos gitanos, sí trabajé en los mercados y me levanté a las cinco y media para empezar; eso entre los 10 u 11 años, y me dejaba mi mamá vender, eran piezas de mujeres, en 5, 7, 10 euros, y yo comía pizza y jugaba pelota con mis abuelos y cuando terminaba el mercado a la 1 de la tarde desarmaba todo el show del stand de mi mamá".

¿Eran pobres?

"Mi abuelo era una persona con dinero, pero después se separaron y mi abuela tuvo un accidente y le cortaron las dos piernas, entonces él se fue y mi abuela se quedó con nada.

"Había unos departamentos sociales y vivíamos adentro y mi mamá y mi papá ganaban muy poco y al inicio eramos dos y luego llegaron los gemelos (hermanos) y no era tan fácil y mi hermano sí me regalaba cosas, pero no vivía rico, salgo de la nada, digamos".

Por eso Gignac, a sus 33 años, tiene mucho que ofrecerle a Tigres y a México. Aquí está su vida.