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Mi sueño es este y me voy a quedar: Ricardo Pepi

Alejado de sus padres desde los 13 años, el paseño Ricardo Pepi eligió un camino lleno de sacrificios para cumplir sus metas

Agencias

Eduardo Morán / El Diario

viernes, 08 octubre 2021 | 05:00

“Mi sueño es este y me voy a quedar”, dijo el paseño Ricardo Pepi a sus padres cuando tenía 14 años de edad, convencido de que no se regresaría a El Paso y seguiría en Dallas, donde ya tenía un año, para buscar cumplir su sueño de ser futbolista profesional. Sueño que ha cumplido y que incluso lo tienen en la Selección Nacional de los Estados Unidos.

“Como que me quitaron un cacho de mi corazón”, dijo Annette, madre de Ricardo, al sitio de ESPN, al recordar el momento en que su hijo aceptó la invitación que le hizo el FC Dallas para formar parte de su academia. Era el 2016 y Ricardo tenía 13 años.

“Nomás era apoyarlo. Era muy difícil, muy difícil”, dice Annette.

“No puedo estar sin él. No puedo”, le decía a Daniel, su esposo. Un año después de la partida de Ricardo, su familia viajó a Dallas para verlo jugar en un torneo y recibieron la noticia de parte de los entrenadores de que al jugador nacido en San Elizario le iba muy bien y le veían un futuro muy brillante.

Ricardo pidió a su padre que se mudaran todos a Dallas para volver a estar juntos, como cuando vivían en ‘San Eli’.

Las lágrimas brotaron de los ojos de Ricardo, no era fácil a los 14 años elegir entre el duro camino, lleno de sacrificios para cumplir sus sueños o la comodidad de volver a casa, estar en familia y disfrutar de aquellos momentos que vivió entre El Paso y Juárez y que tanto echaba de menos.

“Los quiero mucho, pero mi sueño es este y me voy a quedar. Los voy a extrañar”, fue la dura respuesta del hijo hacia el padre, pero sincera y dada por un joven que empezaba a madurar a una edad más temprana.

Finalmente, la familia decidió seguir los pasos de Ricardo y se mudó al norte de Dallas. Ricardo extraña su hogar materno en la frontera, pero está seguro de que tomó la mejor decisión y entiende lo que su familia arriesgo al dejar la comodidad y familiaridad de El Paso y Juárez por irse a vivir a Dallas.

Este año ha sido de ensueño para Ricardo en las canchas, se graduó de la preparatoria, aún vive con sus padres y se da tiempo para sacar la basura, pasear al perro y lavar los platos de vez en cuando.

Hace un mes, Ricardo Pepi se compró su primer carro con su propio dinero, un Camaro rojo, que cuida tanto que cuando cierra la puerta no toca la ventana para no manchar el cristal polarizado.