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Planeó matar a su exnovia y lo quiere un club

El brasileño Bruno Fernandes, quien jugó con Corinthians y Flamengo, está a un paso de ser jugador del Poços de Caldas FC. Fue condenado a más de 20 años de prisión por el asesinato de la modelo Eliza Samúdio

Excélsior
miércoles, 14 agosto 2019 | 08:37
Agencias

Sao Paulo.- El portero brasileño Bruno Fernandes, excapitán del Flamengo y condenado a más de 20 años de prisión por el asesinato de su exnovia, recibió un propuesta de un club de las categorías regionales en el estado de Minas Gerais, según dijo el presidente del Poços de Caldas FC a medios brasileños.

El futbolista, de 34 años, se vio beneficiado por una decisión judicial tomada el pasado julio y que le permite regresar nuevamente al régimen semiabierto tras el homicidio de su exnovia Eliza Samúdio en 2010.
El presidente del club Poços de Caldas FC, Paulo César da Silva, afirmó al portal de noticias globoesporte que Bruno es el nuevo jugador del equipo, aunque precisó que el contrato todavía no fue firmado, lo que podría ocurrir en la presentación.
A pesar del anuncio del club, el jugador todavía necesita una autorización de la justicia para poder transferirse a la localidad de Poços de Caldas.

"Probablemente, la semana que viene empiece a entrenar. Solo necesita algunas autorizaciones, algunas cosas que necesitan ser vistas, pero ya es contratado del club", agregó el presidente del Poços de Caldas FC.

Según explicó la abogada del jugador, Mariana Migliorini, a globoesporte, el objetivo de la defensa es que Bruno continúe viviendo en Varginha, pero obtenga una autorización especial para entrenar en Poços de Caldas.
El guardameta fue detenido en 2010 y condenado en 2013 por el asesinato de la modelo Eliza Samúdio, con quien tuvo un hijo.
Samudio, de 25 años y quien reclamaba del futbolista el pago de una pensión para su hijo, desapareció en 2010 y fue considerada muerta, aunque su cuerpo nunca fue encontrado, en un caso que conmocionó a Brasil.
El jugador llegó a ser suelto por una decisión cautelar del Tribunal Supremo de Brasil y en 2017 volvió a jugar a futbol con el Boa Esporte, club de la ciudad de Varginha, en el estado de Minas Gerais.
La medida, sin embargo, fue derogada ese mismo año y Bruno se entregó a las autoridades de la localidad de Varginha, donde fue preso nuevamente.