Economia

Auguran otro año sombrío para Pemex

Según analistas, a menos que el Gobierno inyecte más dinero o deje de oponerse a las farmouts, las perspectivas son sombrías para Pemex

Reforma

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viernes, 10 enero 2020 | 12:10

Ciudad de México.- Aunque Pemex inicia el 2020 en modo de celebración ya que a finales de este mes será reconocida en la prestigiosa cena de gala anual de la International Financing Review en Londres por emitir el bono de América Latina de 2019, parece probable una segunda rebaja de su deuda a la categoría de basura, indicó el Financial Times. 

El diario señaló que según los analistas, los objetivos de producción parecen optimistas, y a menos que el gobierno mexicano bombee miles de millones de dólares más a Pemex o deje de oponerse a las asociaciones con el sector privado en exploración y producción, las perspectivas son sombrías.

"Realmente no hay luz al final del túnel", dijo Graham Stock, socio y estratega soberano de BlueBay Asset Management. "El mercado generalmente cree que su estrategia es la equivocada".

El Presidente Andrés Manuel López Obrador decidido a "rescatar" a Pemex y restaurar la soberanía energética de México después de lo que él llama una política deliberada de los gobiernos anteriores para llevar a la empresa a la tierra, parece estar sordo a las preocupaciones del mercado.

"Hemos sacado a Pemex de la crisis", dijo el mes pasado. "Hemos detenido la caída de la producción, ahora están trabajando en 20 campos petroleros, la producción está aumentando, vamos a terminar este año con 50 mil barriles de producción adicional de petróleo".

Eso fue solo días después de que Octavio Romero, director de Pemex, admitió que 2019 terminaría con una producción de 1.77 millones de barriles por día, por debajo de su pronóstico en septiembre de 1.8 millones para fines de diciembre.

Los nuevos campos, "en el mejor de los casos atenuarán la disminución, pero no aumentarán la producción", señaló Fausto Álvarez, ex alto funcionario de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

Para cumplir con los objetivos futuros, la compañía necesitaría "un nivel de productividad y éxito que Pemex nunca haya logrado", agregó.

Pemex, con una deuda de menos de 100 mil millones de dólares, fue un monopolio estatal durante casi 80 años hasta que una reforma en 2013 allanó el camino para que las empresas privadas exploraran y produjeran petróleo en México.

Las inyecciones de efectivo y las operaciones inteligentes de gestión de la deuda, como la emisión de bonos que le valió a Pemex el galardón IFR, han convencido al Presidente de que su estrategia de invertir en la empresa, y no aumentar la deuda general, no solo resucitará a Pemex sino que le permitirá ayudarlo. Financiar proyectos de desarrollo nacional en un par de años.

Sin embargo, Fitch Ratings rebajó la calificación de Pemex a basura en junio y los inversionistas esperan que otras agencias reduzcan sus calificaciones en el primer semestre de este año.

Una segunda calificación basura podría ejercer presión sobre la deuda de la compañía por parte de inversionistas que solo pueden ser propietarios de deuda con grado de inversión, aunque es probable que haya interés de los administradores de fondos que buscan rendimientos en un mundo de bonos con tasas negativas, destacó la publicación.

Pemex no respondió a las solicitudes de comentarios, dijo el diario.

A fines del mes pasado, la compañía anunció lo que describió fue su mayor descubrimiento en 30 años. Ramsés Pech, un analista independiente de energía, dijo que era un intento de convencer a las agencias calificadoras de que tenía muchas reservas para seguir bombeando.

Pero no puede ocultar el hecho de que los costos de producción están aumentando, debido al envejecimiento de los campos, y la ambición de López Obrador de que México se vuelva autosuficiente en la producción de combustible es costosa.

"Entonces, tienes un Pemex por el cual la producción cuesta más cada día debido a la disminución de los campos y si pone petróleo en sus refinerías, pierde dinero", dijo Rosanety Barrios, analista independiente de energía.

Pech ha estado asesorando a altos funcionarios del gobierno sobre la necesidad de reanudar las farmout. "No hay otra manera", señaló. "Si no lo hacen, no cumplirá con sus objetivos y las agencias de calificación recurrirán a Pemex".

Algunos funcionarios están convencidos de que el Presidente puede ser persuadido. "No es inconcebible", dijo Stock de BlueBay.

Pero dado que el mercado de deuda ahora espera una nueva rebaja, "la clave es la respuesta" del gobierno, agregó.