Economia

En la economía del Covid, puedes tener un hijo o un empleo, pero no ambos

En Nueva York, el Departamento de Educación requerirá que cada alumno tenga un espacio de 65 pies cuadrados en el salón de clase

The New York Times

jueves, 02 julio 2020 | 20:07

La semana pasada, recibí un correo electrónico del director de mis hijos, en donde compartió algunos de los primeros detalles acerca de los planes para reabrir las escuelas de la Ciudad de Nueva York en este otoño.

El mensaje explicó que el Departamento de Educación de la ciudad, dándole seguimiento a los lineamientos federales, requerirá que cada alumno tenga un espacio de 65 pies cuadrados en el salón de clase.

No se permitirá que todos estén al mismo tiempo en el edificio. La conclusión es que mis hijos podrán asistir físicamente a la escuela, una de cada tres semanas.

Al mismo tiempo, muchos adultos --- por lo menos los afortunados que aún tienen trabajo --- se supone que van a regresar a trabajar cuando se reabra la economía.

Lo que es confuso para mí es que esos dos planes están siguiendo adelante sin ninguna consideración para los padres que trabajan y que van a tener problemas con esa situación.

Permítanme decirlo en voz alta: En la economía del Covid-19, sólo tenemos permitido tener un hijo o trabajo.

“Uno no debería tener hijos si no puede cuidarlos”, es algo cómico pero ha surgido frecuentemente, uno se pregunta si tendrá que educar a sus hijos por la noche.

O tal vez tenga que pagar una guardería para todas las edades, la cual estaría vacía mientras los niños van a la escuela, en caso de que esa escuela que uno está pagando con sus impuestos siga abierta y a la que la ley requiere que asistan, cierre abruptamente durante el resto del año.

Para los padres que simplemente no pueden solucionar esto, la respuesta nacional se siente más como una novela llena de distopía en donde sólo los acaudalados podrán limitar su exposición y sobrevivir a la pandemia.

El permitir que los lugares de trabajo reabran, mientras las escuelas, campamentos y guarderías siguen cerrados,  nos dice a la generación de padres de trabajan que está bien si perdemos nuestros trabajos, seguros y medio de vida en ese proceso.

Es indignante, y temo que si no hacemos el ruido suficiente sobre este tema, vamos a ser borrados de la economía.