Economia

Imprimen drones en 3D ¡en pleno vuelo!

Una parte del equipo construye mientras la otra supervisa y dirige la operación

Agencia Reforma

martes, 15 noviembre 2022 | 18:58

Monterrey, México.-   La impecable organización obrera de las abejas sirvió una vez más de inspiración al ser humano para construir o reparar edificios con una nueva técnica de impresión 3D ¡en pleno vuelo!

 Un equipo de investigadores de Imperial College de Londres y el instituto Empa de Suiza creó para ello una flota de drones semiautónomos y colaborativos, denominada Fabricación Aditiva Aérea (Aerial-AM), cuyos resultados se han publicado en la revista científica Nature.

 "Hemos probado el concepto de que los drones pueden funcionar de forma autónoma y en conjunto para construir y reparar edificios, al menos en el laboratorio", señaló al medio El Español el líder del proyecto Mirko Kovac, del Departamento de Aeronáutica de Imperial y el Centro de Tecnología y Materiales de Robótica de Empa.

 Los drones se organizan en dos tareas, una parte del equipo construye mientras la otra supervisa y dirige la operación.

 El proceso parte de los planos de construcción digitales que los drones deben analizar para seguir sus indicaciones y completar la estructura y termina con la supervisión humana que en última instancia puede corregir sobre la marcha la labor de los drones, aunque estos sean casi autónomos.

 Así, un primer grupo, los denominados Build Drones o "drones albañiles", lee los planos y empieza a imprimir en 3D la estructura necesaria.

 Cada miembro del "enjambre" cuenta con una boquilla por la que dispensan el material que se usa para la extrusión en capas, como puede ser cemento u hormigón líquido.

 Este sistema ya se usa para imprimir otras construcciones a una escala mayor con máquinas mucho más grandes como la que edificó un puente en China y otro de acero en Ámsterdam.

 Sin embargo, la novedad, y una de las principales dificultades a las que se han enfrentado los investigadores, es el uso de la impresión 3D en pleno vuelo, lo que supone una estabilidad más baja. Por ello, la boquilla puede moverse de forma lateral para compensar el vaivén del dron durante el trabajo.

 Mientras esto sucede, el segundo grupo, los ScanDrones o "drones de escaneo", supervisa las obras.

 Mediante la observación por escáner de la estructura, esos drones comparan la geometría y precisión del trabajo que realizan sus compañeros.

 Sin embargo, los humanos aún tienen la última palabra y pueden supervisar a distancia el trabajo de la cuadrilla para tomar el control en cualquier momento si fuera necesario.

 Por el momento, el equipo de drones se ha puesto a prueba dentro de los laboratorios teniendo que construir dos tipos de estructuras: un primer cilindro de 72 capas con una altura de 2.05 metros, usando espuma de poliuretano en expansión como material, y un segundo un cilindro de 28 capas de 18 centímetros con un material similar al cemento.