Economia

Irma Olguín: de recoger latas a dirigir una compañía de 27 mdd

La hija de campesinos mexicanos es CEO de Bitwise Industries en Fresno, California

Agencias

martes, 21 julio 2020 | 17:43

Fresno, California.- La compañía Bitwise Industries, dedicada a impulsar a trabajadores de la tecnología, el desarrollo de software y la inversión en bienes raíces sustentables, tiene un origen lleno del entusiasmo y de humildad por parte de una de sus fundadoras: Irma Olguín.

Olguín, de 39 años, es la co-CEO de la empresa, que cuenta con 27 millones de dólares (mdd) en respaldo de capital de riesgo, una valoración de 100 mdd e ingresos de 20 mdd, de acuerdo con una estimación de la revista Forbes.

La empresaria nació en Fresno, California, hija de campesinos mexicanos de segunda generación residiendo en los Estados Unidos. Con un interés por la tecnología desde temprana edad, recibió una beca completa para asistir a la Universidad de Toledo, pero para sus gastos de traslado pasó los veranos trabajando en restaurantes de comida rápida y recolectando botellas y latas que recicló.

Obtuvo su título en 2004 y aunque podría obtener trabajos tecnológicos en el oeste del país, quería llevar sus conocimientos a su ciudad natal.

“Se podría argumentar que Fresno es una de las ciudades más rotas de Estados Unidos”, comenta Olguín para Forbes. “Una de cada cuatro personas vive por debajo del umbral de la pobreza".

Estaba decidida en cambiar dichas estadísticas y en su difícil trayectoria, tuvo suerte de encontrarse con Jake Soberal en 2012. 

Con el también mexicano-estadounidense coincidió que Fresno era una gran oportunidad para aprovechar el poder de la tecnología, donde nadie más había pensado invertir.

En conjunto, fundaron Bitwise Industries en 2013, revolucionando a la industria de la ciudad californiana.  Hasta la fecha, han capacitado a más de cuatro mil personas en su programa de trabajo tecnológico, y el 80% que se graduó y consiguió trabajo se ha quedado en Fresno. 

"La mejor parte de construir Bitwise en un lugar como Fresno es que puedes hacer todo desde cero. No había una cultura tecnológica que heredar o un conjunto de reglas que tuviéramos que seguir”, comenta la empresaria.

Ese detalle lo apreció porque como “mujer y minoría”, no se sentía invitada a la industria tecnológica.

“En Fresno, tuvimos la oportunidad de crear una cultura que fuera inclusiva, diversa y, en última instancia, un modelo que pudiera tener un impacto positivo en las ciudades menos favorecidas”.

Fuente: www.elimparcial.com