Economia

La locomotora económica estadounidense recupera el ritmo tímidamente

Estados Unidos puede presumir de ser la economía más potente de todo el continente americano.

El Diario

viernes, 15 mayo 2020 | 21:59

Pero hasta los más poderosos tropiezan cuando se encuentran con una piedra en su camino. Esta piedra se llama COVID-19 y ha tenido en vilo al mundo de las finanzas desde que cruzara el charco hace apenas unos meses. En este artículo, vamos a tratar de hacer un breve análisis de la situación actual de la todopoderosa economía estadounidense y trataremos de vislumbrar hacia dónde se dirigirá en la segunda mitad del año.

La bolsa estadounidense se recupera del desplome de marzo

En apenas un mes, los índices de Wall Street perdieron casi un tercio de su valor, registrándose así el batacazo más fuerte e intenso registrado desde el crac bursátil de 1929. Pero, si miramos el gráfico de la cotización del SP500, el principal índice bursátil de Estados Unidos, observaremos un fuerte rebote tras la caída histórica registrada en marzo.

Parece que la perspectiva del fin de las medidas de confinamiento, la reactivación de cada vez más sectores de la economía y la normalización del transporte dentro de las cadenas de suministro de productos y materias primas están contribuyendo al cauto optimismo que comienza a respirarse en las bolsas del país vecino.

La FED lanza toda su artillería para aliviar la economía

La Reserva Federal de Estados Unidos está tratando de evitar que la crisis del coronavirus se convierta en una crisis financiera prolongada. Para ello apuesta por una batería de medidas que superan con creces la audacia de las adoptadas durante la Gran Recesión de 2009. La FED desea así mantener abiertos los canales de liquidez en toda la economía, con la inyección de 500 000 millones de dólares. En este contexto, el papel de la FED está siendo providencial: sin liquidez suficiente, todo el sistema financiero puede desmoronarse como un frágil castillo de naipes.

La guerra comercial de China se suaviza y da un respiro a la economía de Estados Unidos

Una de las pocas cosas positivas de la crisis actual es que está forzando a los países a dejar a un lado cualquier combate que no sea estrictamente necesario. Solo así se puede entender la sorprendente tregua entre Estados Unidos y China con respecto a la guerra comercial en la que llevan enzarzados ambos países desde el acceso de Donald Trump a la Casa Blanca. Se trata de un balón de oxígeno que no podría llegar en mejor momento.

 

En resumidas cuentas, la economía estadounidense comienza a dar síntomas de vida tras un par de meses de gran inquietud entre los inversores. Por una parte, los principales índices de Wall Street comienzan a recuperar la confianza perdida tras los desplomes de marzo. Por otra parte, las autoridades monetarias están aportando liquidez extraordinaria en un momento en el que es más necesaria que nunca. Y, además, se están aliviando conflictos geopolíticos latentes, como la interminable guerra comercial entre Estados Unidos y China. La pregunta del millón con respecto a la economía del país vecino es la siguiente: ¿ha pasado ya lo peor o es demasiado pronto para cantar victoria?