Economia

Llegaría deuda pública a 69% del PIB en 2030

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público cerró en 52.2 por ciento en gran parte por la caída de la economía

Sergio Ángeles / Agencia Reforma

Jorge Cano/Reforma

martes, 16 febrero 2021 | 12:40

Ciudad de México— Debido a la transición demográfica, para 2030 la deuda pública del país podría llegar al 69 por ciento del PIB, según proyecciones del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

En 2020, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público - la medición más amplia de deuda- cerró en 52.2 por ciento, en gran parte por la caída de la economía.

No obstante, a futuro la deuda aumentará ya que los gastos serán mayores que los impuestos, por la transición demográfica, explicó el CIEP.

"En el 2029 tendremos un punto de inflexión en donde a partir de entonces dada la composición demográfica ya vamos a empezar a gastar más en pensiones, en salud, en educación, que lo que esperaríamos recaudar por impuestos al consumo, al ingreso entre otros", afirmó Ricardo Cantú, investigador del CIEP.

Según las proyecciones, en 2029 la diferencia entre los ingresos y los gastos futuros ascenderá a 4.7 por ciento del valor presente del PIB, lo cual tendrá que ser financiada con endeudamiento.

Héctor Villareal, director del CIEP, afirmó que no sólo se debe de contemplar cambios en los impuestos cobrados, sino revisión de los gastos a nivel federal y subnacional para evitar este escenario.

"Esto va mucho más allá de una reforma fiscal. Necesitamos un nuevo sistema fiscal en el país. Lo que estamos viviendo actualmente, es decir el sistema fiscal que tenemos, con todos sus compromisos, con estos pasivos contingentes, con estas brechas, aunado a una transición demográfica tan acelerada, nos puede llevar a unas cuentas generacionales desastrosas", dijo.

Alejandra Macías, directora de investigación del CIEP, explicó que con el sistema actual habrá una injusticia generacional por la cantidad de impuestos que tendrán que pagar las generaciones futuras y la calidad de servicios que puedan obtener.

"Pasaría que le estaríamos dejando un peor país a nuestros hijos y nietos.

"Si de por sí, los servicios actuales que otorga el Gobierno con el gasto público son deficientes, el presupuesto no es suficiente para atender las necesidades de salud, pensiones, educación. Las siguientes generaciones tendrían que estar pagando por servicios que se entregan ahora y tendrían servicios con menor cobertura", explicó.