Economia

Padecen importadores por NOMs

Desde 3 de junio no se puede importar ninguna mercancía sin acreditar el cumplimiento de las NOMs, aunque anteriormente había excepciones

Reforma
lunes, 07 octubre 2019 | 09:35
Reforma

Ciudad de México.- Cumplir con certificaciones para importar mercancías ha aumentado los gastos de las pequeñas empresas y las ha puesto fuera de competencia.

Desde el 3 de junio pasado no se puede importar ninguna mercancías sin acreditar el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM's), pero esto implica pasar por un proceso de certificación que requiere una nueva inversión que algunas pequeñas empresas no son capaces de soportar. Antes había excepciones para insumos especializados y los que se utilizan en procesos industriales.

Las mismas tarifas de certificación por producto se aplican a todas las empresas, sin importar el tamaño, lo que ha complicado la competitividad para algunas, según explican pequeñas compañías.

Dependiendo del producto que se vaya a certificar, el pago puede ir de 6 mil pesos hasta 54 mil pesos por NOM y por lo regular un producto requiere por lo menos de dos certificaciones, aunque algunos pueden llegar a tener hasta cinco o seis, refirió Daniela González, consejera de Comercio Exterior de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay.

Esta situación empieza a "dejar fuera del juego" a pequeñas empresas importadoras y que tenían un contrato de distribuidor autorizado, pero ahora ya no es negocio, comentó González.

Por lo regular el gasto va de entre 20 mil y 50 mil pesos para que un producto pueda entrar al País, pero se han presentado casos que llegaron a 100 mil pesos en mercancías, por ejemplo, para el sector telecomunicaciones, coincidió Fernando Ramos, agente aduanal y socio de Radar Customs & Logistics.

"Vendo múltiples tipos de productos y yo tendría que estar sacando NOM por cada uno de ellos, ¿qué quiere decir? Yo necesitaría sacar, por todos los tipos de productos, alrededor de 250 NOM´s", expuso el director de una empresa importadora en Tijuana.

La empresa a cargo de este directivo, que prefirió mantener el anonimato, es importadora de maquinaria y equipo para la fabricación o mantenimiento de motores, sensores, pantallas industriales, entre otros.

Haciendo un cálculo y con el costo más bajo de las normas que requeriría, dijo que para cubrir todos los tipos de productos que vende necesitaría alrededor de 2 millones 125 mil pesos de inversión.

Esto ha ocasionado que el volumen de ventas de la empresa sea de sólo el 60 por ciento de lo que solía vender.

Un caso similar ocurrió para una empresa en Jalisco que importa piezas para sistemas fotovoltaicos.

"Si certificábamos todo lo que tratábamos de comprar sí íbamos a tener que subir precios (al consumidor) y nos sacaba del mercado. No es factible y no porque no se quiera cumplir con la norma o porque el producto fuera de mala calidad, más bien es un tema de competencia de mercado", relató el jefe de área de compras internacionales de dicha empresa que cuenta con 25 empleados,

Desde que entró la regla, ya no fue viable para este negocio del Bajío arrancar con una línea de productos nuevos que iba a importar teniendo que comprar a distribuidores mayores dentro del País y absorber los gastos por los grandes volúmenes que ingresan.

Aunque para grandes empresas como Whirlpool la emisión de certificados no es una situación nueva, pues ya cumple con los estatutos normativos que rigen al país, se han registrado complicaciones en los tiempos de entrega de sus certificados por la alta demanda, refirió Aliscair Vega, líder de relaciones institucionales para América Latina de Whirlpool.

"Se incrementó el número de servicios considerablemente, entonces si en el pasado yo esperaba un certificado en tres días, pues ahora se ha estado llevando como 10 días", afirmó Vega.

Actualmente se tienen complicaciones en la validación ya en frontera, pues cuando llega el producto, y pese a que ya se hizo la certificación, en el sistema no aparece por lo que se tiene que volver a hablar con el organismo certificador, comentó Vega.

Con el cambio, Whirlpool sólo agregó certificados a algunas refacciones, pero sus grandes volúmenes de producción le permiten absorber esos gastos que fueron mínimos para la firma.

Con el tiempo las excepciones de empresas que podían importar sin certificación se volvieron un abuso por parte de varias de éstas, afirmó Carlos Pérez, director general de NYCE.

Actualmente las excepciones son muy pocas y de productos muy especializados, agregó Ramos.