Economia

Señala Cofece alta concentración en autoservicios

Existe alta concentración en pocas cadenas de autoservicio con presencia nacional, principalmente formatos de supermercado, señaló Cofece

Reforma

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miércoles, 04 noviembre 2020 | 14:18

Ciudad de México.- En México existe una alta concentración en pocas cadenas de autoservicio con presencia nacional, principalmente en los formatos de bodega, supermercado, hipermercado y megamercado, señaló la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) en un estudio. 

En 255 municipios solo hay una tienda de autoservicio y en mil 592 municipios, donde habitan más de 17 millones de personas, ninguna, de acuerdo con el Estudio de Competencia en el Canal Moderno del Comercio al Menudeo de Alimentos y Bebidas. 

Además, una de cada 10 bodegas, supermercados, hipermercados y megamercados no enfrenta competidores en su área de influencia.

Esto es resultado, en parte, de regulaciones en los ámbitos estatal y municipal que obstaculizan la entrada de nuevas tiendas, lo cual hace que los consumidores no experimenten menores precios.

La Cofece indicó que la estructura del mercado de tiendas de autoservicio está en pocos jugadores, por lo que esa elevada concentración favorece el poder de compra de las grandes cadenas, lo que podría distorsionar la competencia en los mercados de proveedores.

"El hecho de que no haya suficiente presión competitiva impide que los consumidores accedan a mejores precios. Además, esta elevada concentración favorece el poder de negociación de las grandes cadenas minoristas frente a sus proveedores de menor tamaño, lo que podría provocar su salida del mercado y dañar su capacidad para innovar", explicó la Comisión.

"En el mercado mexicano de tiendas de autoservicio existen solo tres cadenas con presencia nacional -Walmart, Soriana y, en menor medida, Chedraui-, que en algunas regiones enfrentan competencia de cadenas locales bien posicionadas", detalló.

En 10 por ciento de las áreas de influencia del País solo existe una tienda de autoservicio; en el 15 por ciento hay un duopolio; en el 24 por ciento hay tres participantes, y en el 51 por ciento restante hay más de tres tiendas del canal moderno.

En el 87 por ciento de las áreas de influencia con un solo participante, la marca presente es Walmart.

La Comisión dejó en claro que esta falta de competidores se debe, en parte, a obstáculos regulatorios que inhiben su entrada, mediante trámites y requerimientos que elevan los costos o, en su caso, hace prohibitivo la instalación de tiendas de autoservicio.

En gran medida, subrayó la Cofece, sólo las grandes cadenas nacionales pueden sortear las barreras, pues cuentan con la capacidad económica para conformar equipos legales especializados en trámites, a diferencia de las cadenas de autoservicio regionales o locales con menos recursos.

"El costo administrativo promedio de los trámites estatales y municipales requeridos para abrir un establecimiento del canal moderno varía, según el formato de bodega, supermercado, hipermercado y megamercados de 95 mil pesos -para los más pequeños- hasta 653 mil pesos", refirió.

"Adicionalmente, el mayor costo es el de las pérdidas en ventas por no poder operar hasta que concluya la gestión de trámites. Se calcula que por cada día que una tienda de autoservicio tarda en recibir sus autorizaciones para abrir sus puertas, deja de vender 1 millón de pesos aproximadamente, con una duración promedio de casi un año".

Destacó que algunas tiendas de las grandes cadenas comerciales no enfrentan suficiente presión competitiva en zonas urbanas de escasa densidad y en algunas áreas de la Zona Metropolitana del Valle de México, principalmente.

"Incluso, en 10 y 15 por ciento de las áreas de influencia de los formatos de grandes superficies (BSHM) son monopólicas y sólo hay dos competidores", expuso.

El órgano antimonopolios consideró que esta situación se debe a una combinación de factores como las características económicas y tecnológicas del canal moderno, la regulación local del comercio y la escasez de suelo.

"La competencia de tiendas de autoservicio es local, es decir, que los consumidores compran en las tiendas más cercanas para reducir costos y tiempo de viaje", manifestó la Comisión.

Agregó que la elevada concentración favorece el poder de negociación de las grandes cadenas minoristas frente a sus proveedores de menor tamaño, lo que podría provocar su salida del mercado y dañar su capacidad para innovar.

Añadió que la modernización de los sistemas de distribución de los centros de distribución ha incrementado la eficiencia en el canal moderno, pero podría estar desincentivando la entrada de nuevos participantes. Las economías de escala, de densidad y de alcance explican, en parte, por qué este canal se caracteriza por tener estructuras de mercado oligopólicas con pocas cadenas nacionales que compiten con cadenas regionales.

La Cofece mencionó que aunque algunas regulaciones estatales y municipales podrían estar justificadas en términos del interés público, otras dificultan injustificadamente la entrada de nuevos jugadores de tiendas de autoservicio, favoreciendo la concentración de los mercados locales.

"Las grandes cadenas tienen la mayor capacidad económica para sobrepasar los obstáculos regulatorios que se les presenten, por lo que estas regulaciones son más difíciles de superar por las cadenas regionales que buscan expandirse y la aparición de nuevas cadenas", apuntó.

Insistió en que existe un sesgo regulatorio que perjudica a los formatos de mayor escala, lo cual podría estar afectando la productividad y la eficiencia de las cadenas al optar por formatos más pequeños de lo que sería su tamaño óptimo. Ello independientemente de que algunos de estos formatos están siendo desarrollados por algunas cadenas para captar a los consumidores de menor ingreso.

Por último, las grandes cadenas cuentan con poder de compra debido a su relación asimétrica con los pequeños proveedores, la cual puede dañar a los consumidores en la medida en que promueva menores niveles de inversión e innovación en sus proveedores.

Esta relación asimétrica se traduce en términos y condiciones ventajosos para las cadenas que los proveedores deben cumplir, además de diferendos en la entrega y devoluciones de productos, así como en el pago.