El Paso

Abarrotan panaderías en busca de roscas de Reyes

Arturo García fue conocido en el mundo de la lucha como Flama Roja. Ahora es propietario de un establecimiento del lado este en que elabora el tradicional manjar mexicano de esta temporada.

Jaime Torres/El Diario de El Paso

jueves, 06 enero 2022 | 05:00

Arturo García, mejor conocido como Flama Roja, el legendario luchador rudo que ha dado la Lucha Libre en México en las últimas cinco décadas, ha sabido combinar con éxito el folclore mexicano tanto en el cuadrilátero como en la elaboración del buen pan, incluyendo la tradicional rosca de Reyes.

Como cada año, el ex combatiente profesional se prepara y organiza a su personal, previo a la festividad, con el fin de ofrecer los diferentes tipos de rosca: grande, mediana y chica, en su panadería Five Stars Mexican Bakery, ubicada en el 2000 Lee Treviño, esquina con Montwood.

Desde la apertura de su primer establecimiento en esta ciudad, a mediados de los setenta, logró colocarse en las preferencias de la comunidad por la elaboración de un pan de calidad.

“Yo siempre he tratado de meterle los mejores ingredientes para fabricar pan: la mejor harina, la mejor manteca, la mejor fruta…”, dijo García.

Subrayó que existen tres categorías en la elección de los alimentos: regular, bueno y súper bueno. “Yo le meto lo mejor”, apuntó.

Manifestó que desde la madrugada del lunes empezó el proceso de elaboración de las roscas ante los pedidos prematuros de la festividad, iniciada por los romanos en el año 354, cuando comenzó a festejarse el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre.

Aunque la tradición de partir la rosca de Reyes surgió en Francia durante la Edad Media dentro del proceso de la elección de su rey para sus fiestas, al igual que los romanos escondían una haba en una rosca de pan dulce adornada con azúcar y frutas.

Desde entonces, esa costumbre fue adoptada por diversos países del mundo dentro de las tradiciones familiares, cada seis de enero, en conmemoración del Día de los Reyes Magos. Este día, los niños de los hogares mexicanos y otros países suelen recibir obsequios, así como el niño Dios hace muchos años, según la religión católica.

Proveniente de una familia de panaderos en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, iniciada por sus abuelos y seguida por su padre Simón, este hombre, que nació prácticamente entre los hornos, la harina, la azúcar y la levadura de la panadería tradicional, ofrece a su clientela fronteriza las diversas variedades de panecillos, bollos y pasteles desde hace más de 45 años en la región fronteriza.

Celebración familiar

Para Arturo García, quien ha sido promotor de esta festividad con la fabricación de sus roscas, este día es una buena oportunidad para estar y celebrar en familia, y qué mejor que compartiendo un pan fino elaborado con nueces, piña, pasas, miel, canela y huevo.

“Cualquier pedacito se deshace en la boca, y con relleno está mejor”, dijo al enfatizar que, como cada año, no se dan abasto en el surtido de las roscas. Para enfrentar la demanda de hoy jueves 6 de enero se prepararon con tiempo. 

Tras agradecer la preferencia de su clientela, quien lo sigue desde hace varios años, comentó que tan sólo en una entrega se llevaron 200 roscas solicitadas por un grupo de religiosas pertenecientes a una escuela de la localidad.

Así como ellas, varias organizaciones pidieron con anticipación el bollo ovalado elaborado con una masa dulce, que simboliza el amor a Dios sin un principio ni fin, según la creencia.

“Desde que me acuerdo de niña y como buena mexicana, recuerdo que en las casas de todos los mexicanos es una tradición cada Día de Reyes partir la rosca, aparte de nuestra herencia definitivamente”, dijo la señora Eva Fiaste, quien desde que salió de su natal Sonora, México, hace 18 años, conserva la tradición con su familia.

Al igual que otros clientes, coincidió que este tipo de costumbres se ha heredado por generaciones: “muy bonita… ojalá que las generaciones siguientes las conserven y lleven a México en su corazón como yo lo llevo”, dijo al salir del local Cinco Estrellas, propiedad de García.

Con buena estrella

A sus 77 años de edad, la ex estrella de la lucha libre, quien se dio a conocer en la década de los setentas en Ciudad Juárez y recorrió toda la República Mexicana y varios países en el mundo, se retiró del cuadrilátero luego de perder su máscara, no sin antes tumbar 15 entre máscaras y cabelleras, para dedicarse de lleno a sus cinco panaderías con el apoyo de sus ocho hijos.

Sin embargo, al paso de los años tuvo que cerrar cuatro, que tenía sobre las calles McRae, George Dieter, Alameda y Mesa y la establecida en Ciudad Juárez, la más grande de todas. Actualmente, sólo tiene Five Stars Mexican Bakery, ubicada sobre la Lee Trevino, donde continúa ofreciendo el pan fresco y comida mexicana, rodeado de sus decenas de máscaras que luce en las paredes del negocio.