El Paso

Cruzar de El Paso a Juárez, viacrucis de más de una hora

Padecen fronterizos embotellamientos en puentes los fines de semana

David Cruz / El Diario de Juárez
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David Cruz / El Diario de Juárez

Staff
El Diario de El Paso

viernes, 10 septiembre 2021 | 20:21

El Paso— Fronterizos que cruzan los fines de semana –particularmente los viernes por la tarde- de El Paso a Ciudad Juárez tardan más de una hora para llegar a México, debido a embotellamientos y una insuficiente infraestructura vial.

“Cada viernes por la tarde o sábado en la mañana, cuando tengo que ir a Juárez calculo por lo menos una hora para llegar”, señaló Manuel García, residente del Oeste de El Paso. 

“La única opción es irme al mediodía en viernes o muy temprano, casi amaneciendo en sábado”, agregó.

Planeado hace más de medio siglo, el Puente Córdova de las Américas ha sufrido cambios que entorpecen la circulación conforme ha pasado el tiempo. Y aunque el cruce fue reconstruido, las adiciones entorpecen la vialidad.

El primer cuello de botella consiste en las lectoras de placas que estableció hace unos años el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos en el puente, para registrar los vehículos que transitan rumbo a México.

“En ocasiones, aunque no haya fila en la aduana Mexicana, las lectoras entorpecen el tráfico. Las filas para llegar a ese punto alcanzan el ‘freeway’ US 54 incluso hasta la salida de Fort Bliss”, señaló García, quien cruza por lo menos una vez a la semana para visitar familiares, realizar negocios o de compras.

El segundo cuello de botella lo representan las garitas de la Aduana de México, que muchas veces no están abiertas a toda su capacidad y generan un segundo embotellamiento tras pasar el filtro de las lectoras de placas.

“Da mucho coraje ver cómo sólo operan la mitad de ellas, o incluso menos. Además si el sistema de semáforos no funciona, se hace más largo el tráfico”, agregó el entrevistado.

Señaló que el puente tampoco estaba preparado para la implementación de los semáforos, ya que estos fueron añadidos hace relativamente poco tiempo, unas dos décadas atrás, lo cual representa un obstáculo más.

Puentes de paga no son opción

Los viernes por la tarde, un número considerable de guiadores opta por cruzar por los cruces de paga: el Stanton, en el Centro, o el Ysleta, en el Valle Bajo.

“Son el último recurso. En el Centro hay embotellamientos, hay semáforos que impiden el flujo y aparte se te meten los abusones por las calles laterales. Y encima pagas 3.50 dólares”, dijo García.

Expresó que la Policía de El Paso tiene escasa presencia en la zona, lo cual complica la circulación y la hace tortuosa.

“En cuanto al puente de Ysleta, es la misma historia. Muchos embotellamientos y gente que cruza para ver a familiares en el Oriente de Juárez o quedarse el fin de semana”, señaló el entrevistado.