El Paso

En riesgo, desempeño económico fronterizo

Larga espera en cruces repercute en una región que apenas se recupera de la cuarentena

El Diario de El Paso

Sabrina Zuniga/El Diario de El Paso

jueves, 27 agosto 2020 | 19:57

El Paso— Los tiempos de espera en los cruces internacionales de la región de El Paso y Ciudad Juárez han impactado no sólo a los usuarios en sus jornadas diurnas, sino también a la débil economía transfronteriza que apenas y se levanta de los estragos del Covid-19. 

Las nuevas posturas de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que desalientan a los usuarios de cruzar la frontera si no es por motivos esenciales, han repercutido severamente en la movilidad urbana de esta frontera y ponen en riesgo el desempeño económico de la región Paso del Norte, coinciden expertos. 

“Los retrasos en nuestros puertos de entrada afectan a los trabajadores esenciales y hacen que nuestra región sea menos competitiva. Los funcionarios gubernamentales, el sector privado y los trabajadores deben cooperar para garantizar la salud, la seguridad y la prosperidad continuas de nuestra región”, dijo Jon Barela, director ejecutivo (CEO) de The Borderplex Alliance, organismo que promueve el desarrollo en la región. 

El Proyecto de Modelo de la Región Fronteriza de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) ejecutó algunos cálculos sobre los cambios en la política de CBP en los puentes. 

De acuerdo con el reporte, cuatro horas de espera sostenidas durante 30 días para el puente Paso del Norte llevarían a una reducción de 150 mil automóviles en el número total de vehículos que llegan al norte hacia El Paso. “Lo que impacta directamente la derrama económica en El Paso y Ciudad Juárez”, declara el estudio. 

Y es que, desde enero de 1980, el promedio mensual histórico de automóviles que circulan en el puente Paso del Norte es de 320 mil autos por mes, aunque los últimos meses han caído sustancialmente por debajo de ese volumen debido a restricciones de viaje, una economía inestable y un peso mexicano débil. 

Se agrega que cuatro horas de espera sostenidas durante 30 días para el puente Ysleta-Zaragoza llevarían a una reducción de 300 mil automóviles en el número total de vehículos que llegan a El Paso.

“Cabe señalar que la última vez que más de 300 mil vehículos cruzaron a El Paso por este puente en un solo mes fue en julio de 2019”, informó Tom Fullerton, catedrático y profesor de comercio del Departamento de Economía y Finanzas de UTEP. 

Se agrega que cuatro horas de espera sostenidas durante 30 días para el puente De las Américas llevarían a una reducción de 175 mil automóviles en el número total de vehículos que llegan a El Paso. 

“Desde enero de 1980, el promedio mensual histórico en este puente es de 507 mil autos por mes, aunque los últimos meses han caído sustancialmente por debajo de ese volumen debido a restricciones de viaje y la economía”, dijo Fullerton. 

Estas estimaciones se basan en el Proyecto de Modelo de la Región Fronteriza, un estudio sobre cómo los tiempos de espera de los puentes afectan los cruces en dirección norte desde Ciudad Juárez hacia El Paso. 

Piden a funcionarios ‘cooperar’ 

“El comercio, los viajes y el comercio transfronterizo constituyen un delicado acto de equilibrio durante una pandemia mundial. Debemos detener la propagación del virus sin detener la economía”, dijo Barela, de The Borderplex Alliance. 

Agregó que, como el quinto centro de fabricación más grande de América del Norte, el mundo depende de las cadenas de suministro en esta región para alimentos, medicamentos y productos esenciales para salvar vidas, como equipos de protección personal. 

Desde el pasado fin de semana, los tiempos en los cruces internacionales de la frontera han rebasado incluso cinco horas de espera, causando un desajuste en las jornadas de miles de trabajadores y estudiantes fronterizos. CBP dijo que estas nuevas revisiones –más estrictas y exhaustivas- cuentan con la finalidad de frenar la propagación de Covid-19 entre EU y México, resistiendo el cruce únicamente a ‘tráfico esencial’. 

“No es constitucional negarle el acceso al país a estadounidenses y residentes permanentes, sin embargo, se pasarán a revisión secundaria en caso de que no se considere su visita a México como esencial y de esa forma, desalentar el cruce”, declaró el portavoz. 

En el área de El Paso, estas nuevas normativas incluyen los puertos de entrada Paso del Norte, Córdova-De las Américas, Ysleta y Stanton. “Los oficiales ahora tendrán la facultad discrecional de remitir a los viajeros no esenciales a una inspección secundaria para investigar más a fondo la naturaleza de su viaje”, informó la agencia.