El Paso

‘Estrangulan’ barricadas coexistencia fronteriza

Obstáculos para frenar estampida de migrantes impactan comercio, relaciones personales y calidad de vida

Roberto Carrillo/El Diario de El Paso
domingo, 18 agosto 2019 | 06:50

El tráfico vehicular en los puentes internacionales se ha tornado lento por los verdaderos “cuellos de botella” que ocasionan las maniobras de control de tráfico y medidas preventivas de la autoridad estadounidense.


Desde febrero del presente año se colocaron bloques de cemento, montacargas, alambres de púas, alumbrado y generadores de electricidad, con el fin de dar una respuesta rápida ante la necesidad de cerrar los cruces, maniobra que la noche del viernes 16 de agosto mostró su efectividad… y molestias a los fronterizos.


Poco antes de las 12 de la noche, usuarios del puente internacional Santa Fe reportaron en redes sociales el cierre del cruce, debido supuestamente al arribo de un grupo de migrantes que buscaban ingresar a territorio estadounidense.


El cierre de la circulación logró inhibir la intención del grupo de cerca de 50 migrantes de cruzar, pero también ocasionó serios trastornos a los usuarios regulares del puerto de entrada.


“De por sí cruzar a El Paso en fin de semana es difícil, todos los sabemos, ahora con los bloques que colocaron es más tardado, y cuando vienen los migrantes es imposible porque cierran y tardan horas en volver a abrirlos”, dijo Araceli Romero, usuaria que reportó haber tardado 4 horas para llegar a su destino.


Cuando la crisis humanitaria y la presencia de caravanas de migrantes tuvo su apogeo en febrero pasado, las autoridades estadounidenses colocaron barreras de concreto y alambrado de púas en los cruces internacionales Paso del Norte, Zaragoza-Ysleta, Córdova-Américas y San Jerónimo.


Posteriormente diseñaron maniobras de control vehicular que consiste en dejar sólo un carril de acceso en ambas direcciones, ya sea con destino a los Estados Unidos o a México.


“Tenemos que formar una sola fila y pasar entre los bloques que colocaron en la joroba del puente o después de pagar la caseta en Zaragoza”, dijo Arturo Ruiz, sobre los dos controles que existen incluso en un solo cruce.


Las medidas preventivas que se han implementado en los cruces internacionales ocasionan serios congestionamientos vehiculares que se agravan al momento en que los protocolos de seguridad se activan, impactando a los automovilistas fronterizos, la vida y el comercio binacional.


La noche del viernes el cierre incluyó tanto el acceso vehicular como peatonal, cuando agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) desalentaron una posible desbandada de migrantes con sus maniobras.


Los agentes cerraron por completo la circulación al colocar barricadas de concreto emplazadas en los puentes fronterizos, mismas que movilizaron con montacargas previamente colocados estratégicamente en el lugar.


“Podemos decir que fue rápido cuando prendieron los montacargas para colocar los bloques que ya tenían listos, y luego el alambrado, desafortunadamente ya no pudimos pasar”, dijo Mario Ortega, afectado por el cierre.


“Para nosotros no es un lujo, es una necesidad cruzar la frontera”, dijo Angélica Martínez, residente de El Paso. 


“Uno se trata de adecuar a estas medidas, pero también con el temor de que no vaya a haber un grupo de migrantes queriendo cruzar cuando estamos haciendo fila”, sostuvo.


El caos generado por el cierre dejó pocas alternativas a quienes buscaban retornar a territorio paseño, ya que a esa hora de la noche ya no había muchas opciones.


“Como el cierre fue después de las 11 de la noche ya no pudimos utilizar el puente de Santa Teresa (San Jerónimo), o el de Tornillo (en el Valle de Juárez), por eso decidimos irnos rápido al de Zaragoza donde cruzamos en una hora y media”, dijo por su parte la paseña Carmen Robinson.


Mientras tanto el tránsito rumbo al puente internacional Santa Fe se detuvo por completo por un par de horas, causando una larga fila vehicular a lo largo de la avenida Juárez, hasta el túnel que desemboca a la avenida 16 de Septiembre.


“Simplemente nos quedamos a esperar a que abrieran de nuevo, pensamos en quedarnos en Juárez durante la noche, pero sabíamos que de cualquier modo íbamos a hacer fila, que quizá iba a ser peor, y ya pudimos cruzar a las 3 de la mañana”, dijo por su parte Cecilia Corral.