El Paso

¿Quién tiene la razón tras la masacre?

Prevalecen contradicciones sobre actuación de jefe policiaco y si una puerta de la escuela estaba abierta, permitiendo entrar al tirador

Associated Press / Cruces de las víctimas

Joshua Fechter/Reese Oxner/Uriel J. García/The Texas Tribune

jueves, 02 junio 2022 | 05:00

La respuesta oficial al tiroteo masivo en una escuela primaria de Uvalde, una respuesta que ya se vio empañada por narrativas cambiantes, acusaciones y una falta general de información oportuna y precisa, dio un nuevo giro hacia la disfunción el martes.

El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) dijo que el jefe de policía del distrito escolar de Uvalde, Pete Arredondo, quien tomó la decisión de esperar más recursos en lugar de confrontar al pistolero antes, dejó de cooperar con los investigadores estatales y no respondió a las solicitudes de información durante más de dos días. Arredondo rechaza estas imputaciones.

Y la agencia se retractó de una afirmación de que un maestro de la Escuela Primaria Robb abrió una puerta trasera antes del tiroteo, lo que permitió que el atacante entrara y matara a 19 estudiantes y dos maestros. El martes temprano, el abogado del maestro había rechazado el reporte del Estado.

Los Texas Rangers que investigan la respuesta al tiroteo quieren seguir hablando con Arredondo, pero él no ha respondido a una solicitud hecha hace dos días para una entrevista de seguimiento, según dos voceros del DPS. 

El departamento de policía del Distrito Escolar Independiente Consolidado de Uvalde (UCSD) y el Departamento de Policía de Uvalde han estado cooperando con la investigación de los Rangers, dijo el portavoz de DPS, Travis Considine.

Arredondo no devolvió una llamada solicitando comentarios. Le dijo a CNN en una breve entrevista que habla “todos los días” con los investigadores del DPS, pero se negó a hablar más sobre el tiroteo.

“He estado hablando por teléfono con ellos todos los días”, dijo Arredondo.

En medio de la agitación, el sindicato policial más grande de Texas, Combined Law Enforcement Associations of Texas (CLEAT), instó a sus miembros el martes en un comunicado a “cooperar plenamente” con las investigaciones sobre la respuesta policial a la masacre de Uvalde, aunque no nombraron a Arredondo.

Tanto el jefe de policía como el maestro de escuela habían sido implicados por funcionarios del DPS por haber fracasado en su trabajo. Es probable que el cambio en la narrativa profundice la desconfianza en torno a la investigación. Ya, como en otros tiroteos masivos, las teorías de conspiración y la desinformación han comenzado a proliferar en línea.

En tanto que el Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos acordó revisar la respuesta al tiroteo masivo, la responsabilidad final de llevar a cabo una investigación creíble, exhaustiva y transparente sigue siendo del Estado, y hasta ahora, los funcionarios estatales no han ofrecido mucha confianza en su capacidad para llevar a cabo tal investigación.

En el caso del maestro de escuela, el director del DPS de Texas, Steven McCraw, dijo el viernes que el maestro anónimo había abierto la puerta por la que el atacante ingresó a la escuela. DPS ahora dice que un maestro cerró esa puerta pero su cerradura automática no funcionó. Considine dijo que DPS está investigando por qué no funcionó la cerradura.

El cambio en la narrativa se produjo horas después de que un abogado que representaba a la maestra le dijo al San Antonio Express-News que su clienta cerró la puerta antes de que el tirador ingresara al edificio.

“Ella recuerda haber cerrado la puerta mientras le decía al 911 que estaba disparando”, dijo Don Flanary, el abogado de la maestra, a Express-News. “Ella pensó que la puerta se cerraría porque se supone que esa puerta siempre debe estar cerrada”.

Flanary no respondió a las solicitudes de comentarios de The Texas Tribune el martes.

La revelación fue la última adición a lo que se ha convertido en una necesidad casi diaria de limpiar las declaraciones pasadas de los líderes estatales. Los funcionarios del DPS y el gobernador Greg Abbott se había retractado de varias de sus declaraciones iniciales sobre el tiroteo y la respuesta de las autoridades a la llamada al 911 –pidiendo auxilio– después de que saliera a la luz información contradictoria.

Por ejemplo, Abbott y McCraw dijeron que el hombre armado se encontró con un oficial de policía antes de ingresar a la escuela. McCraw dijo más tarde que el tirador entró sin oposición. Cuando se le preguntó acerca de la discrepancia, Abbott dijo que estaba “furioso” por haber sido “engañado” en algunos de sus primeros informes sobre la masacre.

CLEAT, el sindicato de policías, culpó a los funcionarios estatales el martes por “una gran cantidad de información falsa y engañosa después de esta tragedia”, parte de la cual “provino de los niveles más altos del Gobierno y las fuerzas del orden”.