El Paso

Se contagian los que hacen pruebas Covid

Un 20 por ciento del personal está afectado, lo cual vuelve lento el proceso

Jaime Torres / El Diario de El Paso / Escasean también en farmacias

Jaime Torres / El Diario de El Paso

domingo, 09 enero 2022 | 05:00

Como desesperante califican los paseños la tensión por el repunte en contagios de Covid-19, tras la detección de los primeros casos de la variante ómicron a nivel local. El jueves se superó, por primera vez desde noviembre de 2020, la cifra de mil infectados en un día.

Después de las fiestas decembrinas, cientos de habitantes de la región se han volcado a los centros de detección de Covid instalados por la Ciudad, así como en farmacias locales y otras instituciones de salud, donde predominan las largas filas para hacerse la prueba, así como una zozobra de varios días para recibir los resultados.

La lentitud en el proceso no sólo se debe a la alta demanda, sino también al hecho que el 20 por ciento de los empleados dedicados a las pruebas en los megasitios patrocinados por la Ciudad de El Paso se encuentran contagiados de Covid-19.

Así lo informó el jueves el jefe de Bomberos, Mario D’Agostino, quien señaló que en la actualidad en el área a su cargo –que controla también las emergencias–, 70 trabajadores se encuentran bajo licencia de salud a causa de la pandemia.

“Tenía mucho miedo de haber sido infectada por el virus, pero gracias a Dios salí negativa”, dijo Manuela Ávila, quien el pasado fin de semana acudió a uno de los centros de prueba, en donde tuvo que esperar varias horas para ser atendida. “No me importó esperar todo ese tiempo pero sé que el resultado era eficaz”. (Jaime Torres)

A decir del sector médico, la prueba molecular o viral que se realiza mediante la toma de una muestra de la nariz o la boca con un hisopo o mediante la recolección de una muestra de saliva, es la más acertada.

Manuela, al igual que cientos de personas, buscó en un principio comprar una prueba rápida en una de las farmacias de la localidad pero para su sorpresa estaban agotadas desde días atrás.

De acuerdo a las autoridades, quienes exhortaron a no bajar la guardia durante las fiestas de la Navidad y Año Nuevo, el incremento de contagios se debió precisamente a que no se siguieron las medidas de seguridad y salud para prevenir la infección.

La concentración de personas en los centros de prueba y la escasez de pruebas rápidas es consecuencia de ignorar las recomendaciones emitidas previo a las festividades. 

Según el Departamento de Salud la demanda de pruebas ha superado con creces la oferta en las últimas semanas, ya que millones de estadounidenses viajaron durante la temporada navideña, mientras que la variante ómicron, altamente contagiosa, se extendió rápidamente. 

Mientras esto sucede en la frontera los fabricantes y distribuidores de pruebas que buscan proporcionar una parte de los 500 millones de pruebas han presentado propuestas al Gobierno, y la administración Biden otorgó su primer contrato para la compra el jueves por la noche dentro del plan de prueba.

Al mismo tiempo el Servicio Postal está negociando con sus cuatro sindicatos para ampliar la fuerza laboral de temporada, las aproximadamente 40 mil personas que se incorporan cada año para ayudar a la agencia a trabajar con un exceso de paquetes enviados en vacaciones. Se dijo que la agencia trasladó 13 mil 200 millones de correos y paquetes entre el Día de Acción de Gracias y la víspera de Año Nuevo.

Anticipándose a la contingencia el presidente Biden anunció el pasado 21 de diciembre que su administración compraría y distribuiría 500 millones de pruebas rápidas, a medida que se desarrollaban escenas en todo el país de personas haciendo fila afuera de las farmacias para comprar pruebas, o en centros comunitarios, donde algunos gobiernos locales las distribuían a los residentes.

Jeffrey Zients, coordinador de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca, dijo a los periodistas el miércoles que los fabricantes comenzarían a entregar pruebas al Gobierno federal “durante la próxima semana más o menos”. 

Dijo que esos kits “no interrumpirían ni canibalizarían de ninguna manera las pruebas que se encuentran en los estantes de las farmacias, agotadas desde hace dos semanas, y en los sitios web y que se usan en otros entornos”.