Escaparate

Amenaza pandemia el brillo de grandes ciudades

Alguna urbes han resucitado de las cenizas después de ser bombardeados con armas nucleares pero el virus podria ponerlas en peligro

The New York Times

The New York Times

martes, 21 julio 2020 | 09:17

Las ciudades son notablemente resistentes. Han resucitado de las cenizas después de ser bombardeados y golpeados con armas nucleares. "Si piensas en pandemias en el pasado", señaló el economista de Princeton Esteban Rossi-Hansberg, "no destruyeron ciudades".

Eso es porque las ciudades son valiosas. El área metropolitana de Nueva York genera más producción económica que Australia o España. La región de San Francisco produjo casi una de cada cinco registros de patentes en Estados Unidos en 2015. En total, 10 ciudades, que albergan a menos a una cuarta parte de la población del país, representan casi la mitad de sus patentes y un tercio de su producción económica.

Entonces, a pesar de que el número de muertes de Covid-19 aumenta en los núcleos urbanos más densos de la nación, los economistas aún esperan que se recuperen, una vez que haya una vacuna, un tratamiento o una estrategia exitosa para contener la propagación del virus. "Termino siendo optimista", dijo el economista de Harvard Edward Glaeser. "Debido a que la desventaja de un mundo no urbano es tan terrible que vamos a gastar lo que sea necesario para evitar eso".

Y, sin embargo, hay una sensación persistente de que esta vez podría ser diferente.

La pandemia amenaza los activos que hacen que las ciudades más exitosas de Estados Unidos sean tan dinámicas, no solo sus bares, museos y teatros, sino también sus densas redes de empresas innovadoras y trabajadores altamente calificadas, saltando entre empleadores, chocando entre sí, compartiendo ideas, impulsando la innovación y elevando la productividad.

Covid-19 no es la enfermedad más mortal que ha devastado ciudades a través de los siglos. Pero nos está demostrando que estas ciudades podrían no ser tan esenciales como lo fueron antes. "Las ciudades están más en peligro que en todo el siglo XIX a pesar de que esta plaga es menos severa", dijo Glaeser, "porque somos lo suficientemente ricos como para imaginar un mundo desurbanizado".