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El ejército de Estados Unidos contamina más que 140 países

Si fuera un país, sólo el uso de combustible convertiría al ejército estadounidense en el 47º mayor emisor de gases de efecto invernadero, ubicado entre Perú y Portugal

Muy interesante
miércoles, 03 julio 2019 | 20:20

La huella de carbono del ejército de Estados Unidos es enorme: contamina más que otros 140 países del mundo. 

De acuerdo a una reciente investigación, el ejército estadounidense es uno de los mayores contaminadores de la historia, pues consume más líquidos y emite más gases que la mayoría de los países. 

Cuenta con una extensa red global de buques, transportes terrestres y aviones de carga para abastecer sus operaciones, desde bombas hasta ayuda humanitaria y combustibles.

Si fuera un país, sólo el uso de combustible convertiría al ejército estadounidense en el 47º mayor emisor de gases de efecto invernadero, ubicado entre Perú y Portugal.

 

Decisiones hacia la catástrofe

En 2017, las Fuerzas Armadas norteamericanas compraron alrededor de 269 mil 230 barriles de petróleo diariamente. Al quemar tales combustibles, emitieron más de 25 mil kilotoneladas de dióxido de carbono.

A pesar del conocimiento de estos datos, es muy difícil transparentar al Pentágono y a los demás departamentos de seguridad del gobierno americano. 

De hecho, antes del Protocolo de Kyoto en 1997, existía una medida que exentaba al gobierno de reportar las emisiones militares, debido a motivos de seguridad nacional. Esto terminó como consecuencia del Acuerdo de París, pero en la presidencia de Donald Trump aquella exención volverá, cuando el país salga del acuerdo en 2020.

Para tratar de mitigar su huella, el ejército ha invertido en fuentes alternativas como los biocombustibles y las energías renovables. Sin embargo, estos representan sólo una pequeña fracción de su gasto en combustibles.

Imagen: Getty


Ejército “verde” militar

La guerra es una de las actividades más catastróficas para el medio ambiente. Por ello, la acción contra el cambio climático exige el cierre de varias ramas militares. 

Las reducciones en el presupuesto del Pentágono y de su capacidad para la guerra causaría una enorme caída en la demanda del mayor consumidor de combustibles.

Asimismo, los recursos para obtener y distribuir el combustible se podría gastar en acciones por la paz y para financiar un nuevo acuerdo ecologista.  Pero todo ello dependerá de las elecciones presidenciales de 2020.

Según el estudio, también es necesario comprender cómo organizan y operan las cadenas de suministro del ejército de Estados Unidos para reducir su huella de carbono. Además de realizar cambios en la burocracia militar que hacen posible el uso masivo de hidrocarburos.


Fuente: www.muyinteresante.com.mx