Escaparate

La tragedia que rodea a una clásica salsa mexicana

Falleció a los 86 años Roberto López Flores fundador de la marca. La receta de la popular salsa ha trascendido por generaciones

Agencias

lunes, 28 octubre 2019 | 18:49

Uno de los símbolos más destacados de Nayarit, además de sus paradisíacos paisajes y hermosas playas es la “Salsa Huichol”. Un condimento indispensable en muchos hogares mexicanos a la hora de servir un buen plato de mariscos, pescados o cualquier otro tipo de botanas.

La historia de esta salsa se remonta a la década de los años 30, cuando la abuela de Roberto López Flores, fundador de la marca, creo está receta para condimentar las botanas que se ofrecían en la Cantina “El Milagro” ubicada en la ciudad de Nayarit.

A la muerte de la abuela de don Roberto, su papá don Cayetano fue quien continúo preparando la salsa pero él se limitó a realizarla solo para su familia, amigos y para su consumo, la gente de la ciudad comenzó a olvidar el mágico sabor de aquella rica preparación. 

En el año de 1946, un joven Roberto Flores comenzó a dedicarse a la albañilería para sustentar sus gastos, pero un día, sin previo aviso, fue despedido de su trabajo de donde sólo recibió 40 pesos como liquidación. 

Don Cayetano, al percatarse de la situación, instó a su hijo para que utilizará el dinero de su indemnización y comenzará un negocio propio, lo mandó a comprar 1 kilo de chile cascabel, 40 botellas usadas de cerveza Pacífico y otros ingredientes para la producción de la salsa.

  En un comienzo la producción de la “Salsa Huichol” era prácticamente artesanal, Roberto molía todos los ingredientes en un molino de mano y envasaba el producto él solo (Foto: cortesía)   

En un comienzo la producción de la “Salsa Huichol” era prácticamente artesanal, Roberto molía todos los ingredientes en un molino de mano y envasaba el producto él solo (Foto: cortesía)       

Utilizando un molino de mano, don Cayetano le enseño a su hijo la receta familiar para preparar el famosos condimento, limpiaron las viejas botellas y a mano envasaron la salsa, uno a uno llenaron los frascos y nombraron la nueva empresa como “Salsa Cora” por el tipo de chile que se utiliza en su elaboración, con el tiempo decidiría cambiar al nombre de “Huichol” como una forma de honrar a la cultura originaría de la región. 

Con el producto listo, el empresario se dispuso a cargar su bicicleta y salir a ofrecerlo a las distintas cantinas y restaurantes de la ciudad, aunque no siempre se vendía toda la producción, él continuó insistiendo y promoviendo su marca. 

En un comienzo no contaba con empleados por lo que la producción se limita a 40 botellas por semana, las cuales él repartía los fines de semana. 

El emprendedor llevaba a cabo un proceso artesanal, desde la fabricación hasta su distribución, él solo viajaba largas distancias por caminos de terracería a lugares tan distantes como Hermosillo, en ocasiones tardando hasta 40 días para poder entregar toda su mercancía ya que se trasportaba en una carcacha que le había heredado un tío.

López Flores logró tener una clientela cautiva de todos los restaurantes de Tepic y de municipios aledaños como Compostela y Santiago también se le podía encontrar en el norte de Mazatlán, Culiacán, Los Mochis, Hermosillo y Baja California.

 Recorría grandes distancias a bordo de una carcacha con la finalidad de dar a conocer su producto en todo el país (Foto: cortesía)   

Recorría grandes distancias a bordo de una carcacha con la finalidad de dar a conocer su producto en todo el país (Foto: cortesía)       

Siendo una marca consolidada en nuestro país, Roberto decidió comenzar a exportar su producto primero a los Estados Unidos y después a Canadá, donde la salsa fue recibida con agrado, adquiriendo así fama internacional.

Diez años después de esta exitosa incursión al mercado anglosajón, se daría un nuevo salto ahora al europeo al comercializar la salsa en España. 

El día de ayer, 27 de octubre, a los 86 años, se reportó el fallecimiento de Roberto López, quien gracias a su tenacidad y perseverancia logró crear una empresa 100% mexicana la cual ahora es reconocida mundialmente. 

Actualmente, su hijo, Roberto Jr., es quién continua con el legado de su padre además de que comparte la misma visión de negocios, está decido a que su empresa crezca mucho más con la elaboración de nuevos productos y la entrada a nuevos mercados, pero asegura “Podemos cambiar de imagen en la caja, en la tapa, en la tecnología de producción, pero la fórmula es intocable”. 

Fuente:www.infobae.com