Escaparate

¿Qué secretos oculta la CIA? ¿Los aliens nos observan?

Oskar Linke, de 48 años, y su hija observaron a dos seres con ropa brillante y una nave espacial en Berlín Occidental

Agencias

miércoles, 29 julio 2020 | 22:05

Ciudad de México

Si eres fan de lo 'paranormal' y te apasiona el tema de los seres de otro mundo, esto te interesa.

Hace unas semanas, la CIA decidió rescatar diez documentos que ya había desclasificado en 1972 y los ordenó en grupos de cinco cada uno. El primero para los “creyentes”, las personas que dan por hecho la existencia de seres de otros planetas y el segundo para los “escépticos”, los que no creen que otros seres nos vigilan.

Aquí te contaremos un perturbador caso que la CIA destinó para el primer grupo:

¿Un ovni en Europa?

En el reporte 00_W-23682 fechado el 23 de agosto de 1952, se cuenta qué en Berlín Occidental, unos años después de haberse fugado del Este, Oskar Linke de 48 años y ex alcalde de Gleimershausen, declaró junto a su hija de 11 años Gabriela una insólita historia.

Un objeto parecido a “una enorme sartén volador” y con un diámetro de unos 15 metros aterrizó en el claro de un bosque en la zona soviética de Alemania.

Según su relato, cerca de la ciudad de Hasselbach su motocicleta sufrió una avería y caminando hacía Hasselbach, Gabriela señaló un punto como a 140 metros de distancia, pensó que era un ciervo, pero al acercase a unos 55 metros del objeto, se dio cuenta de que su primera impresión había sido incorrecta.

"Había visto a dos hombres que ahora estaban a unos 40 metros de mí. Parecían estar vestidos con ropa metálica brillante".

Oskar acercó hasta sólo unos diez metros de ellos y notó un objeto grande. Parecía un gran sartén volador. Había dos hileras de agujeros en su periferia, de unos 30 centímetros de circunferencia. El espacio entre las dos filas era de unos 45 centímetros. En la parte superior de este objeto metálico había una torre cónica negra de unos 3 metros de altura.

Oskar Linke había notado que uno de los hombres tenía una lámpara en la parte delantera de su cuerpo que se encendía a intervalos regulares, y en ese momento, Gabriela, lo llamó, los dos hombres deben haberla escuchado porque inmediatamente saltaron a la torre cónica y desaparecieron dentro.

"El lado del objeto sobre el que se habían abierto los agujeros comenzó a brillar. Su color parecía verde pero luego se volvió rojo. Al mismo tiempo, comencé a escuchar un leve zumbido. Mientras el brillo y el zumbido aumentaban, la torre cónica comenzó a deslizarse hacia el centro del objeto. Todo el objeto comenzó a levantarse lentamente del suelo y girar como un trompo".

El objeto, rodeado por un anillo de llamas, estaba ahora a pocos  metros de distancia sobre el piso. El cilindro en el que estaba soportado ahora había desaparecido dentro de su centro y había reaparecido en la parte superior del objeto. La velocidad de ascenso ahora se había vuelto mayor.

"Mi hija y yo escuchamos un silbido similar al que se escucha cuando cae una bomba. El objeto se elevó a una posición horizontal, giró hacia un pueblo vecino y luego, ganando altitud, desapareció sobre las alturas y el bosque en dirección a Stockheim”.

Al final de su historia, Linke ante el juez hace una declaración importante,en su momento, para los intereses de la CIA.

"Nunca había oído hablar del término 'platillo volador' antes de escapar de la Zona soviética a Berlín Occidental. Cuando vi este objeto, inmediatamente pensé que era una nueva máquina militar soviética. Confieso que me asusté porque los soviéticos no quieren que nadie sepa sobre su trabajo", contó.

Fuente: www.exceslior.com.mx