Espectáculos

Apaga Covid-19 industria audiovisual

Invirtieron en escenografías confiando en que les pagarían, pero luego llegó el virus y el país se paralizó

Reforma

Omar Cabrera/ Reforma

lunes, 20 abril 2020 | 12:23

Ciudad de México.- A principios de marzo, Antonio Valle tenía que entregar dos escenografías que le habían pedido para distintas obras de teatro.

En una de ellas, para la obra Vórtice, invirtió unos 90 mil pesos en materiales para construir una nave espacial, confiando en que le pagarían después, como suele ocurrir. Para la otra obra, La Maté por un Pañuelo, también invirtió como 60 mil pesos...

Pero luego llegó el coronavirus, el decreto de emergencia sanitaria y el país se detuvo.

Valle, constructor con tres décadas de experiencia y quien ha trabajado también para Estudios Churubusco, se quedó con la deuda, con las escenografías y sin ingresos. Así que tuvo que adaptarse. Ahora ofrece literas de madera para vivienda de interés social.

"Siempre me endeudo porque sé que sí me pagan, y además, si me espero no saco el trabajo a tiempo. Tengo que pagar la renta de mi taller... Estoy hasta el cuello", expresa el constructor.

Así como Valle, cientos de personas que trabajan en cine, teatro y publicidad se han quedado varados en el mar de la pandemia.

Rentas sin pagar, colegiaturas pendientes, deudas, incluso dificultades para cubrir las necesidades básicas de alimentación es lo que están padeciendo estos trabajadores.

En México, unas 30 mil personas dependen de esta rama, en áreas como carpintería, construcción de sets, vestuario, iluminación, transportación y alimentación, según el más reciente Anuario Estadístico del Instituto Mexicano de Cinematografía.

En 2017, la industria cinematográfica generó 30 mil 357 puestos de trabajo ocupados, cifra similar a la registrada por la industria básica del hierro y del acero, señala el documento.

Alejandra Florida es parte de la producción de una serie que Telemundo desarrollaba en el País. Su papel era coordinar el hospedaje de todo el equipo, unas 200 personas, que antes del parón trabajaban en Morelos.

Tenían previsto terminar en marzo la primera temporada de la serie, y además se iban a seguir de corrido con las temporadas dos y tres, algo inusual, pero benéfico para los trabajadores y también en cuanto a derrama económica. Pero, con la pandemia, tuvieron que apretar el paso para poder terminar la temporada uno. Las otras dos quedaron en vilo.

"A nivel contrato, todos estábamos por temporada, casi el 90 por ciento del crew. Así que, como sí acabamos, en realidad ellos no tienen ninguna obligación. Fue muy desgastante para todos, intentaron aminorar el golpe, pero sí les pegó financieramente", afirma Florida.

Paola Rivera, productora de línea, cuenta que estaba al frente de una película mexicana que se filmaba en Oaxaca antes de la declaratoria de emergencia sanitaria. Aunque se trataba de una producción independiente, daba empleo a unas 70 personas, que ahora se quedaron sin ingreso.

"Cuando declararon la emergencia, tuvimos que interrumpir, hay gente que tiene familia. Dejas de darle trabajo a mucha gente. Nuestro trabajo siempre es temporal, pero sí te pega porque tú programas que se les va a pagar dos meses", expresa Rivera.

Una industria en caída libre

La pandemia de Covid-19 no va de bajada, por el contrario, si los resultados son los esperados por las autoridades sanitarias, la invitación de a quedarse en casa permanecerá hasta el 30 de mayo, algo que tiene a la industria audiovisual sin visos de recuperación a corto plazo.

Ignacio Villaseñor, segundo asistente de dirección, laboraba en una serie mexicana rodada en Durango. Iba a durar 13 semanas, pero la pandemia los hizo parar al llegar a la novena.

"Al principio se habló de retomar el 12 de abril, pero luego ya no, hasta nuevo aviso. Éramos como 170 personas, contando a la gente en oficinas.

"Nos pagaron dos semanas más y hasta ahí. Es complicado, porque la gente tiene gastos, renta, despensa... Estamos en caída libre", menciona Villaseñor, quien ha desempeñado su labor en series como Monarca y Selena.

Karina Castillo, coordinadora de producción de películas como Almacenados y Dos Veces Tú, se encontraban en la segunda semana de rodaje de la nueva película de Jack Zagha, en la Ciudad de México.

Unas 60 personas formaban parte de su equipo. La idea era volver a mediados de mayo, lo cual, ahora se ve difícil. Y además, con gastos extra.

"Vamos a tener que regresar con al menos una semana de preproducción que no estaba contemplada, y eso implica sueldos, no de todo el crew, pero sí de algunos", narra Castillo.

Eso sí, en este proyecto, todos los que se fueron a casa lo hicieron sin sueldos.

Muy pocos contaron con suerte. Por ejemplo, quienes trabajaban en la serie Narcos: México, de Netflix. Una empleada de la producción, que pidió el anonimato por motivos de confidencialidad, compartió que la empresa estadounidense se ha portado tan solidaria que no les ha dejado de pagar desde que pararon las grabaciones a mediados de marzo.

O como Carlo Muñoz, quien como editor vio frenada su labor en una serie para una compañía de streaming estadounidense y también de una película nacional, aunque ha aprovechado el tiempo de confinamiento en casa para escribir dos guiones, uno propio y otro por encargo.

"La naturaleza del freelance entre nosotros siempre es difícil, pero ahora nos ha pegado más", confiesa Muñoz.

Lo que más preocupa, agrega Paola Rivera, productora de línea, es el futuro.

"Somos conscientes del riesgo de esta industria. Pero nuestra preocupación no es

por este paro, sino por el futuro. No somos una industria con grandes recursos privados, dependemos mucho de los fondos. ¿Cómo se va a reactivar?, esa es la cuestión", dice.

Para todos ellos, la ayuda que recientemente activó Netflix, es un respiro. La empresa de streaming donó 25 millones de pesos para empleados de la industria en el país. Ya comenzó el proceso de solicitud, en que se verán beneficiadas más de mil personas.

Hay quienes, como Alejandra Florida, sugiere ser precavidos y aplicar si realmente es necesario.

"Sería muy ingrato de mi parte aplicar cuando hay gente que vive con hijos, que tiene que pagar servicios, deudas atrasadas. Los choferes, por ejemplo, reciben 400 pesos por semana. ¿Qué hacen ellos con un mes sin trabajo? Ellos realmente lo necesitan", menciona.