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Christian Bale luce su experiencia

El actor galés, quien es el favorito para ganar el Óscar por su actuación en "El vicepresidente", en la que interpreta a Dick Cheney, explica que se toma su tiempo para realizar las transformaciones físicas para sus roles

Excélsior
viernes, 01 febrero 2019 | 15:59
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Ciudad de México


Si de actores camaleónicos se trata, el actor británico Christian Bale es el referente más popular en la industria cinematográfica. En distintas ocasiones ha perdido peso —como cuando se sometió a una estricta dieta para quitarse 30 kilos de encima e interpretar a un maquinista famélico y con trastornos de sueño en El maquinista—, en otras lo ha ganado
—como cuando llegó a pesar 100 kilos de puro músculo para interpreta al superhéroe Batman en la trilogía dirigida por Christopher Nolan—. Ahora Bale lo vuelve a hacer: subió 18  kilos para interpretar al exvicepresidente estadunidense Dick Cheney en el filme El vicepresidente. Más allá del poder, papel que le dio una nominación, la cuarta en su carrera, al Oscar como Mejor Actor.

“Es algo que yo he venido haciendo desde hace mucho tiempo, es algo en lo que ya tengo experiencia. No soy una persona que se apresure en las transformaciones, y son procesos que me llevan mucho tiempo para aprender cosas de los personajes.

“En esta ocasión utilicé unos dientes especiales, pues él tiene unos muy diferentes a los míos, así que me puse los dientes falsos, traté de subir un poco los hombros, pues él los tiene más cercanos a la cabeza que yo, y gané todo ese peso para acercarme a su físico actual”, narró Bale durante la promoción del filme que cuenta con ocho nominaciones al Oscar. 

El actor, quien ya obtuvo un Globo de Oro y un premio de la crítica por su interpretación como el político Dick Cheney, en su momento dijo que ésta sería la última vez que vuelve a transformar su cuerpo, ya que el subir y bajar de peso le ha causado afectaciones en la salud.

Incluso, durante una entrevista que le dio a la agencia AP, el galés contó una anécdota relacionada con su compatriota, el actor Gary Oldman, ganador de un premio de la Academia de Hollywood por interpretar al político y estratega Winston Churchill.

“Un día le llamé a Gary Oldman. Estábamos charlando y le pregunté cuántos kilos había subido para interpretar a Churchill y me dijo que no, que no había subido nada. Pensé que no me había entendido y le volví a repetir la pregunta. Le dije: ¿Gary, cuántos kilos ganaste para ese personaje? Y me contestó: ‘No, Chris, ya te lo dije, no subí absolutamente nada, todo fue con prostéticos’. Me dijo eso cuando ya era muy tarde para mí:
ya llevaba 12 kilos encima”, contó Bale entre risas.

Tras haber trabajado con Adam McKay hace cuatro años en La gran apuesta, el actor de 45 años se puso de nueva cuenta bajo sus órdenes. El director (Hermanastros o de la segunda entrega de Al diablo con las noticias), externó que desde que estaba trabajando en el guion de El vicepresidente tuvo en mente a Christian Bale para contar la historia de Dick Cheney, estadunidense que de ser un bueno para nada en su juventud se convirtió en un político maquiavélico que manipulaba todo a su conveniencia y que fue determinante en la invasión de  Irak durante el gobierno de George W. Bush.

“Siento que América se olvidó de ese periodo y lo escondieron debajo de la alfombra. Nosotros ya no hablamos de eso, nos gusta pretender que todo eso no pasó. Yo pensé que podría ser interesante adentrarnos en la vida de uno de los líderes más herméticos en la historia de Estados Unidos y el resultado fue este filme”, comentó el director en las notas de producción.

El Vicepresidente. Más allá del poder se estrena este fin de semana  y cuenta con ocho nominaciones al Oscar: Mejor Película, Director, Actor (Christian Bale), Actor de Reparto (Sam Rockwell), Actriz de Reparto (Amy Adams), Guion Original, Edición y Maquillaje.


Los elegidos

El director Adam McKay siempre tuvo claro a quiénes quería para protagonizar El vicepresidente. Más allá del poder. Y si Bale era el indicado, también lo eran Amy Adams, quien interpreta a Lynne Cheney, esposa del político estadunidense Dick Cheney, y Sam Rockwell, quien da vida al expresidente George W. Bush.

“Lynne Cheney es una parte fundamental en la historia de Dick y no hay nadie mejor que Amy Adams, quien  fue criada en Colorado y proviene más o menos de esa parte del país en la que creció Lynne. Ella también acertó perfectamente al personaje.

“Con respecto a Sam Rockwell, le tocó un papel duro de interpretar, el papel de un Bush tonto que tenía que sentirse real. Rockwell es increíble, él hizo un trabajo excepcional. El elenco principal fue esencial para la película, fue un proyecto muy difícil de hacer y sin ese elenco no creo que se hubiera dado”, explicó el realizador de 50 años.