Espectáculos

Desconfía Woody Allen de los blockbusters

Woody Allen lamenta el rumbo que ha tomado la industria del cine con grandes producciones; invita al público a disfrutar filmes de autor

Reforma

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miércoles, 19 enero 2022 | 10:26

Ciudad de México.- Woody Allen jamás ha visto una película de superhéroes. Lo más que ha resistido es un trailer. Porque no le interesan ese tipo de historias ni la forma en que son concebidas. 

"Si tuviera 10 u 11 años, me hubieran encantando, pero cuando creces, no te interesa. Simplemente buscas cosas diferentes", dice en videoentrevista desde la sala de su casa en Nueva York.

 El icónico realizador, ganador de cuatro premios Óscar, considera que las grandes producciones y el avance de las plataformas digitales están terminando con la esencia de lo que, para él, representa el cine.

 "No me gusta la dirección que está tomando el cine. Por dos cosas, primero, las películas ahora son grandes producciones, blockbusters. Los estudios gastan 100, 150 millones de dólares para hacer esas películas de cómics, porque saben que van a lograr 200, 500, mil millones de dólares en todo el mundo. Y la otra es que el monstruo de la televisión ha tomado todo", expresa.

 Así como lo cuenta en pasajes de su libro de memorias, A Propósito de Nada, en la charla, el cineasta rememora cómo le apasionaba ir a las salas de cine en su juventud, algo que ya no puede hacer debido a la evolución de la industria exhibidora.

 "Cuando yo era niño, era maravilloso ir al cine: te sentabas con 300 personas y veías películas como Casablanca. Pero ahora presionas un botón en tu sillón y ves una película. No es lo mismo.

 "El problema es que la gente está disfrutando más eso. No les gusta salir al frío o a la lluvia, sentarse con tanta gente. Les gusta estar con su novia o su esposa, con los hijos, cenar, poner el botón y ver la misma película que está en el cine. No tuvieron que salir a tomar el taxi ni lidiar con todo eso", lamenta el director de Manhattan.

 Woody, de 86 años, elabora sobre el tema en cuestión sin ataduras ni se limita con el tiempo para reflexionar.

 "Todo esto ha llevado a un camino sin opciones", continúa. "Cuando era joven, cada semana ibas al cine y había 15 películas que querías ver, de (Humphrey) Bogart, de James Cagney, Cary Grant, Katharine Hepburn. Veías una el viernes, otra el sábado, otra el domingo.

 "Pero ahora eso no pasa, no hay opciones. La gente que no quiere ver las películas de los cómics no tiene esa oportunidad de ver películas de (Ingmar) Bergman, de (Luis) Buñuel, de (Akira) Kurosawa, porque no las pasan en cualquier cine".

 Por eso, destaca, es importante que la gente no deje de ver proyectos de autor, obras distintas que aportan una visión artística alejada de la mercadotecnia y del dinero.

 "A los estudios no les importa un artista que pide 10 o 15 millones de dólares para hacer una película, porque saben que va a recaudar 5 o 10 millones. Ellos están pensando en sentarse en un sillón y recaudar miles de millones", recalca el neoyorquino.

 Por ahora, el también actor, cuyo más reciente filme (Rifkin´s Festival. Un Romance Equivocado, en el Lugar Adecuado) llega este jueves a México, ha puesto en pausa su camino como director, pero no su carrera como escritor, aclara.

 "Esto ha sido una pesadilla para todos. Cuando surgió la pandemia, yo pedí que me despertaran cuando acabara y me quedé en mi cama", indica.

 "Soy un escritor. Cuando no había pandemia, me quedaba en mi cuarto y escribía. Así fue ahora; el problema es que no puedo hacer una película. Sí pude escribir, hice otro libro, una obra de teatro y un guion, pero es difícil hacer una película, porque todos están al pendiente con esta nueva Ómicron".

 El inminente libro, adelanta, estará conformado por pequeñas piezas de comedia; no será una novela ni de memorias, como el anterior.

 "Sólo tiene la ambición de hacerte reír", asegura.

 Eso sí, añade, no piensa en el retiro, por más que la situación sanitaria haya frenado algunos de sus planes.

 "Un escritor no se retira. Quizá no haga películas, porque ahora se van a televisión y eso no me interesa. Pero si no puedo volver a hacer teatro o cine, siempre tendré la escritura. Eso haré, es un hábito que no dejaré", añade.