Espectáculos

Lila Downs canta con la verdad

La intérprete estuvo en Excélsior Televisión y habló sobre su disco Al chile. Lanzará un documental que se exhibirá en el Festival de Cine de Morelia

Excélsior

sábado, 08 junio 2019 | 15:28

Ciudad de México

Las cosas con Lila Downs se dicen... Al chile.

Se autodefine como una mujer melancólica y vulnerable al sufrimiento, pero la oaxaqueña no esconde ni da rodeos a la triste realidad que se vive en México, donde sabe que el folclor y las raíces aún son motivo de discriminación, algo que a ella la entristece, pero que trata de cambiar desde una pequeña libreta que guarda los pensamientos que enaltecen su carrera.

Ayer en su visita al programa Punto y Coma en Excélsior Televisión, conducido por Fabiola Guarneros, abrió una de las páginas, triste por cierto, para explicar un verso de Las marmotas, primera rola de las 11 que componen su nuevo material ya a la venta y disponible en todas las plataformas digitales.

Para este tema colaboramos con la banda Tierra Mojada y ellos se fueron de gira, pero en una de esas mataron al director, el maestro Virgilio Ruiz, que era muy querido”, se detiene con la mirada desconcertada, clavada sobre la mesa por momentos para después entablar contacto con las anfitrionas, cuya mesa completó Ilian Cedeño.

Vestía un huipil, símbolo de sus orgullosas raíces indígenas, y sobre la charla cantó: “Podría ser venganza si quisiera, podría ser ejemplo de verdad, pero yo soy águila y voy volando arriba sin parar” a la memoria del músico caído por ráfagas de plomo en agosto del mes pasado, en Salamanca. El verso de Las marmotas denota tristeza y un beso al cielo para Virgilio.

Todos tenemos la posibilidad de sentir la venganza; yo lo sentí. Ese sentimiento seguro se manifiesta con la violencia y trato de hacer un tema que me ayude a mí, pero al mismo tiempo siempre está la fiesta, porque los mexicanos siempre estamos, aun con los temas más fuertes y potentes como La llorona, estamos de fiesta. Somos esa dualidad”, expresa.

Una mujer que también se denomina compleja por su triculturalidad proveniente de su madre indígena mixteca, de Tlajiaco, y por su padre norteamericano, pero al mismo tiempo remarca ser sensible ante la migración, la pobreza, la desigualdad y la discriminación. 

 

Lila en Punto y coma con Fabiola Guarneros (centro) e Ilian Cedeño. Fotos: Daniel Betanzos

Relata que en el pueblo de su madre, San Miguel el Grande, jamás han explotado la madera sagrada del cerro Yucunino por usos y costumbres, y usó esta historia para contextualizar por qué cree que hay mucha ignorancia respecto de los usos y costumbres de nuestros indígenas y he aquí su lucha.

En este disco hacemos tributo a la mayordomía, porque hay personas padrinos de las flores, de castillos; luego hacen una reunión donde las señoras llegan con sus tenates de tortillas y cada una va a aportar con su gueza en un proceso sagrado. Yo quise demostrar cómo en estas fiestas, si nos unimos, salen siempre las fiestas de lo mejor sin importar lados políticos”, cuenta.

Este proceso, con la travesía que vivió junto a Camilo Lara para grabar su nuevo disco, lo mostrará en un documental que estará próximamente en televisión y como parte de la programación del Festival Internacional de Cine de Morelia, que se realizará en octubre.

Una aventura más la vivió con la búsqueda de bandas de niños para tener un valor más profundo dentro de sus canciones,  pero que no se quedó sólo en la producción, sino que Lila invita a estas alineaciones a tocar durante sus conciertos.

Antes de despedirse, Lila escuchó con mucha atención la historia de Fabiola Guarneros, quien le platicó que su abuelo, en paz descanse, formaba parte de la banda de su pueblo tocando la marimba en Juchitán y de aquí pudo obtener la respuesta sobre por qué el disco se llama Al chile.

Estábamos en una tocada en Acapulco y el presidente municipal nos dijo que había bandas del chile frito e investigamos y descubrimos que es la banda de la comunidad popular que se arma al vapor”, explicó.