Espectáculos

Los invade la depresión

Con sus canciones han hechizado a millones, pero también son humanos y sufren

Reforma
martes, 23 julio 2019 | 08:19

Ciudad de México.- Desde el escenario, Dan Reynolds, Florence Welch y Matt Shultz han hechizado a miles de personas con sus canciones, entre gritos que los aclamaban como reyes de su universo. Muchos habrían creído que se sentían en el paraíso de sus carreras... pero, en silencio, sufrían depresión o ansiedad. 

De nada les servía sentirse ídolos y que sus shows contaran con localidades agotadas, pues a los vocalistas de Imagine Dragons, Florence and the Machine y Cage the Elephant, respectivamente, los atormentaba sentirse tristes, desmotivados y sin rumbo. La enfermedad los atrapó.
"Vivimos otros tiempos. Antes era una enfermedad o padecimiento que se escondía, y hoy podemos hablarlo y aceptar que somos humanos y podemos tambalearnos. Pedir ayuda, recibir un tratamiento adecuado y, sobre todo, rodearse de gente que te apoye y no te critique es fundamental para sobreponerse. Hay que hacerlo sin miedo", destaca Reynolds, de 32 años, intérpreted del hit "Radioactive".
Felipe Vázquez, presidente del Consejo Mexicano de Psiquiatría, explica que aunque depresión y ansiedad son trastornos mentales, con un diagnóstico adecuado y su tratamiento pertinente pueden ser resueltos con éxito.
"Se pueden manejar con psicoterapia y la pueden dar tanto el psicólogo como el psiquiatra. La depresión grave, en la que la persona pierde peso, no puede dormir, deja de comer, no se puede concentrar y hasta tiene ideas suicidas, requiere de medicamento", señala Vázquez.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 400 y 500 millones de personas presentan algún trastorno mental en los registros anuales, y, de estos, alrededor de 300 millones fueron diagnosticados como depresión.
Reynolds, Welch y Shultz resaltan la importancia de no tener miedo a verbalizar sus sentimientos.
"La depresión y la ansiedad te asaltan y te hacen sentir muy disminuido, sin capacidades, y, sobre todo, mínimo, sin sabor respecto a lo que ves en todo el mundo. Yo asumí que me sentía mal y viví con ese dolor y esa tristeza mucho tiempo. Poco a poco lo fui canalizando, hablé con la gente que me importaba y me ayudaron", cuenta Shultz, de 35 años.
"Es una pena que se estigmatice o que se crea que es una enfermedad que está de moda. La depresión no es una moda; se trata de una situación que requiere de atención, con un especialista, y es necesario tomarla en forma seria. No hay como hablar, abrirnos, buscar la solución", añade Welch, con 32.
Ellos, como muchos otros, se han sumado a celebridades que han hecho públicos sus episodios de depresión, como Adele, Lady Gaga y Cara Delevingne, o de ansiedad, entre ellas, Dakota Johnson, Selena Gomez, Demi Lovato y Kristen Stewart.
"Al identificar los síntomas y trastornos que padecen, como aislamiento, indiferencia, relaciones tóxicas, se establecen el cuadro y el tratamiento", especifica el psicoterapeuta Ricardo León.
En México, indica la OMS, 17 por ciento de la población presenta algún trastorno mental por lo menos una vez en la vida, y el mayor problema para recibir atención es que no desean enfrentarse al estigma de la discriminación.
Les pega la depre más fácil
Aunque no es una regla ni mucho menos un factor determinante, especialistas en psicología y psiquiatría coinciden en que los artistas o individuos con personalidad creativa son más propensos a padecer ansiedad o depresión.
Los psiquiatras Felipe Vázquez y Hugo Corona y el psicoterapeuta Ricardo León explican que el desarrollo extraordinario de la sensibilidad de aquellos que se dedican al arte, y su deseo de aceptación pública, los vuelven más susceptibles a sufrir trastornos mentales.
"Los artistas tienen una creatividad extraordinaria, y la creatividad está asociada a un acercamiento con la zona limítrofe al trastorno mental. El cerebro tiene una aproximación o conectividad diferente, y muchos de ellos creen que si se someten a tratamiento, con medicamentos, podrían perder su capacidad creativa.
"Los artistas se sensibilizan a las emociones y tienden al liderazgo, y también pueden mostrar complejidad para desarrollar procesos afectivos y organizacionales... tienen muchas ideas en la mente, pero les cuesta trabajo organizarlas", indica Vázquez.
Dan Reynolds, el frontman de Imagine Dragons y quien ha hablado abiertamente de su depresión y de su ansiedad, cree que precisamente su afición por el arte, la creatividad y su inventiva lo ayudaron a canalizarse de la mejor manera.
"Pude crear música, expresarme, incluso sentí que la tristeza y la falta de motivación las expresé en canciones.
"Creo que cualquier persona es susceptible, y si tiene inclinación por el arte, que lo exprese de la mejor manera. Hay gente que lo hace a través del ejercicio, de cocinar... hay que ponerse activos y buscar actividades que nos encierren", asevera Reynolds.
Debe tomarse en cuenta, precisa Corona, que los artistas marcan tendencias a ser muy expresivos e impetuosos.
"Hay mayor riesgo de trastornos por tanta energía libidinal. Son personas con una energía extraordinaria y que transmiten su creatividad de una forma distinta. Se preocupan mucho por situaciones de aceptación, por ingresar a estándares sociales como individuos; tiene que ver mucho con su aceptación", añade el especialista.
Esto los expone al mal manejo de sus emociones en caso de fallo o de falta de entendimiento de su trabajo, relacionado con el público, a la falta de entendimiento con sus actividades cotidianas o a la presión laboral que genera altos niveles de estrés.
Cuanto más exitoso, más presión. Cuanto mayor la caída, más grande el dolor. Cuanto más fuerte su impacto internacional, mayor exposición a la vulnerabilidad.
"La gente que tiende a identificar su vida con la hipersensibilidad se maneja de una forma distinta respecto a sus emociones. La creatividad está presente, su deseo de atención y de aceptación se incrementa y les puede propiciar trastornos emocionales si no consiguen el objetivo", acota León.
Los especialistas coinciden en que el arte, en sus distintas expresiones, puede ser terapéutico y catártico, tal como lo exponen los filósofos Alain de Botton y John Armstrong en El Arte como Terapia.
Y, por supuesto, ha habido personalidades del mundo del entretenimiento que han revelado que recurrieron al alcohol o los estimulantes para tratar de sanar, lo cual fue contraproducente y nunca recomendable. Carrie Fisher y Miley Cyrus son algunas de ellas; Florence Welch, también.
"Me di cuenta de que ni el alcohol ni la fiesta eran la solución para mi sentir, y lo primero fue hacerle caso a una amiga que me recomendó hablar con un especialista para contarle cómo me sentía y por qué ya no quería sentirme así.
"Lo primero fue asumir que no estaba pasándola bien, y lo segundo, asimilar que no todo a mi alrededor era perfección y que mi estilo de vida no era lo más sano para mí. Desde que comencé la terapia me sentí más en paz, más reconciliada conmigo misma", explica la intérprete del éxito "Dog Days Are Over". 

COMBATAMOS LA DEPRESIÓN

Haciendo ejercicio

Acudiendo a terapia

Hablando con gente confiable y de criterio amplio

Tratando de buscar un entorno social sano

Eliminando la idea de que es malo estar enfermo y aceptándolo

Descansando, mejorando hábitos alimenticios y siendo disciplinado