Espectáculos

No me gustaría trabajar con Luis Miguel: ingeniero de audio

El mexicano Andrés Guerrero, de 22 años, trabaja con estrellas internacionales como Céline Dion y Josh Groban

Excélsior

lunes, 05 agosto 2019 | 15:54

Ciudad de México

Un buen oído para identificar las frecuencias de los sonidos (agudos o graves) o si una nota está desafinada, así como paciencia porque grabar una canción desde cero y convertirla en una producción completa puede llevar mucho tiempo, junto a la pasión y conocimientos técnicos, son las claves para un ingeniero de audio.

Así lo describió Andrés Guerrero, quien proviene de una familia de músicos, como su abuela Ema Gómez, una prestigiada clavecinista, maestra del Conservatorio Nacional de Música; sin embargo, él decidió que lo suyo era estar detrás de los escenarios.

"Me atrajo desde muy chico todo lo técnico y decidí estudiar Ingeniería en Audio, empecé a estudiar en el SAE Institute México, pero me fui al extranjero para conocer al productor Humberto Gatica”, narró el ahora ingeniero en el Lionshare Studio, base de operaciones de Gatica.

Aunque pensaba estudiar toda su carrera en la capital mexicana, de donde es originario, contó que, al solicitar la pasantía con el destacado productor musical radicado en Estados Unidos, de quien después fue asistente, terminó en el Berklee College of Music y UCLA en California.

"Tengo muchos amigos, la mayoría con los que empecé a estudiar en el SAE están buscando sus caminos en diferentes lados y otros en diversos estudios importantes del país; la música está por todos lados y México es un gran mercado para la música en general y hay muchos estudios”, destacó.

Respecto a las oportunidades para profesionistas de su tipo en el país, añadió que la mejor manera de aprender, si es que la economía del interesado se lo permite, es comenzando como pasante en un estudio para así poder crecer y en un futuro conseguir un trabajo bien remunerado.

"La industria musical ahorita está en una etapa particular, realmente ahorita está un poco justo, y aunque si te encuentras en un nivel muy alto te puede ir bien, cuando recién empiezas tienes que empezar a trabajar de a gratis, lo cual yo hice durante mucho tiempo; tienes que tener la pasión”.

Consideró que los ingenieros de audio del país tienen proyección, en particular destacó a Armando Ávila, quien ha trabajado constantemente con Thalía, aunque advirtió que quizá su labor no se escuche tanto como en Estados Unidos, o como en América Latina, donde están surgiendo a raíz del "boom" del reggaetón.

"Hay estudios muy buenos, superequipados, he tenido la suerte de poder conocer varios de los mejores estudios de México y siento que estoy como en los de Estados Unidos, sobre todo en Los Ángeles, que es donde están los mejores”, compartió.

Una mezcla complicada

"Soy la persona detrás de la computadora, la consola y la grabación; mi trabajo consiste en atender cualquier sesión a la que vengan, por ejemplo, si vamos a grabar voces yo escojo los efectos, preparo la consola de grabación para cuando llegue el productor esté todo listo y a partir de ahí controlo el programa de la computadora Protools para grabar todo y hacer los ajustes”, detalló sobre su labor.

Andrés Guerrero consideró que la parte más complicada es la de la mezcla, pero a la vez es la más “padre”, y es que detalló que requiere de mucha paciencia, sobre todo cuando se trata de una canción muy grande, con muchos canales, en donde existen demasiadas percusiones y efectos que colocar.

"Es toda una ciencia, idealmente quieres que cada cosa se pueda escuchar y definir muy bien, y que la voz del cantante se entienda perfectamente”, precisa el ingeniero, quien en su niñez tomó clases de piano, guitarra y otros instrumentos.

En cuanto al tiempo que le lleva mezclar una canción, compartió que depende del tema, ya que una melodía muy chica puede ocuparle tres horas, en cambio en una grande requiere hasta de dos días con un descanso, máximo tres.

Humberto Gatica mezcla mucho más rápido, probablemente porque él tiene muchísima experiencia, pero yo a veces hasta dejo un tercer día para descansar los oídos y regresar al día siguiente con ellos frescos”, detalló.

Debido a que constantemente están expuestos a escuchar música a volumen fuerte, similar a lo que hacen los artistas, ya que en el estudio esto les permite detectar cualquier detalle, sus oídos corren riesgo porque se empieza a degradar la escucha.

"Tratas de no exponerte mucho tiempo y aprender a mezclar a volúmenes, solo subir mucho el volumen para fijarte en un detalle y hacerlo rápido, pero lo mejor es procurar controlarte lo más posible”, expuso en cuanto a la manera de cuidar el sentido del oído.

Se codea con estrellas

A sus 22 años de edad, Andrés ya ha trabajado como ingeniero en los estudios Abbey Road con la Orquesta Sinfónica de Londres, y en proyectos de figuras como Céline Dion, Josh Groban, Ana Torroja, Beto Cuevas, Carlos Rivera y Natalia Jiménez.

"Es muy padre y particular, se mueve todo muy rápido, sobre todo con estrellas más grandes, siempre estamos preparados antes de que llegue el artista, pero en sesiones como con Céline Dione llegamos mucho antes y estamos listos porque luego ella tiene que hacer cambios de última hora”.

Aseguró que todos los que participan en las grabaciones son profesionales y entienden el rol de cada uno en el estudio y se mueven rápido, pero el problema ocurre cuando alguien se empieza a trabar y se tensa un poco el asunto, porque el artista va dando sin parar al productor las instrucciones que tiene en mente.

"No me gustaría trabajar con Luis Miguel de ninguna manera; he tenido mucha suerte y no he tratado con artistas así, he tratado con alguno un poco más cerrado, por decirlo así, pero no he tenido reacciones fuertes”, señaló en cuanto al caso del cantante mexicano que arrojó un micrófono a su sonidista en pleno "show".

Pese a su corta edad, dijo que no ha sido discriminado, aunque de inmediato los artistas se percatan de que es muy joven y quizá pueden llegar a tener alguna duda, la cual se disipa en cuanto se dan cuenta de que su trabajo fluye.

"Humberto me ha tenido confianza de dejarme solo con artistas como Beto Cuevas, porque él se tiene que ir a atender otros asuntos, y con Beto he hecho una buena relación, ya me conoce, de lo contrario sería algo raro”, reveló en torno al cantante chileno, con quien trabajó para su disco más reciente.