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Recrea '13 Vidas' rescate desesperado de niños

El director Ron Howard inspiró su filme 'Trece Vidas' en la espiritualidad del pueblo tailandés al rescatar a niños atrapados en una cueva

Reforma

jueves, 04 agosto 2022 | 07:01

CDMX.- Lo que iba a ser un paseo de recreo para 12 pequeños futbolistas y su entrenador se transformó en una pesadilla que, aún con final afortunado, empujó a un montón de encrucijadas a decenas de personas para rescatarlos. 

Ese proceso es el que cuenta el realizador Ron Howard en 13 Vidas (Thirteen Lives), filme que llega mañana a Prime Video.

"Rodar esta película fue un desafío técnico, emocional y de recreación porque tenía que lograr la atmósfera ideal. No tuve el presupuesto de una película millonaria, pero sí el corazón y compromiso de mucha gente.

"Todos nos enteramos de los niños perdidos en las cuevas de Tailandia y del rescate, pero pocos vimos a detalle lo que sucedió y cómo sucedió, y eso es lo que tengo en la película", apuntó Howard en enlace virtual desde Londres.

13 Vidas recrea el rescate de 12 niños y adolescentes y su entrenador de futbol, quienes se quedaron atrapados en las cavernas del norte de Tailandia en junio del 2018.

Cuenta con Viggo Mortensen y Colin Farrell como Richard Stanton y John Volanthen, los especialistas británicos en buceo de cavernas; con Sukollawat Kanarot como Saman, el buzo voluntario que murió en la misión; y con Joel Edgerton y Tom Bateman, como Harry Harris y Chris Jewell, especialistas en medicina y entrenamiento físico, entre otros.

En el reparto del largometraje, que llega casi a las dos horas y media de duración y será una de las principales cartas de promoción para premios de la plataforma, se sumaron más de diez actores tailandeses, un centenar de extras y todo un equipo de niños y adolescentes no profesionales que hicieron el papel de los pequeños perdidos.

"Todos aprendimos de todos. Nos enfocamos en recrear la profunda espiritualidad de los pobladores de la región, de hablar de los riesgos políticos del rescate, del arrojo de los voluntarios y del aplomo de los rescatistas británicos.

"El rodaje fue algo caótico porque jamás tuve a menos de diez personas en una escena. O eran 10 o eran 500, pero pudimos manejarlo y mis episodios de ansiedad cedieron a la adrenalina de recrear la realidad de la mejor manera. Y jamás hubo una diferencia que hubieran hecho Viggo, Colin o Joel diciendo 'nosotros somos súper estrellas' o algo así. Jamás. El equipo estuvo tan bien integrado que formamos una cofradía", apuntó el director de Apolo 13 y Una Mente Brillante.

El desenlace agridulce

Aquellos sucesos del 2018 en las cavernas de Tham Luang habrían sido imposibles de filmar en locaciones reales por las dificultades técnicas y los riesgos humanos que representaban, por eso, el equipo de producción se asentó en Queensland, Australia, en donde encontraron las condiciones idóneas para simular el país asiático.

Los integrantes de Los Jabalíes Salvajes, como se llama el equipo de balompié que quedó varado y en peligro de asfixia o inundación por el monzón temprano y la corriente pluvial in crescendo, fueron encontrados por los buzos británicos, quienes se convirtieron en héroes.

Todo el país fue feliz con la noticia, pero nadie reparó en el golpe de realidad hasta que Stanton les dijo que tendrían que maniobrar de manera planificada para sacarlos, pues ninguno sabía bucear y el pánico los asaltaría en menos de una hora.

"A todos nos conmovió el hecho de la generosidad de la gente, su disposición a ayudar y, sobre todo, su fe. Personalmente no soy religioso o supersticioso, pero sí muy espiritual, y admiré esta profunda entrega espiritual que tienen en Tailandia.

"Cuando construimos el guion y trabajamos en la preproducción hablamos de recrear esta atmósfera de choque entre ciencia, fe, realismo, ilusión. La hay porque cada personaje aporta un poco de esto y el punto es, ¿cómo sacan a los niños que están ahí adentro? Era una odisea que pronosticaba terminar en tragedia", apuntó el también escritor y productor.

Aunque son hechos ya conocidos, y se sabe que el equipo fue rescatado, nadie de la producción creía que se narraría todo como si fuera un "final feliz", ya que un buzo murió, toda una comarca de campesinos cedió su cosecha para que se drenara agua en sus campos y poder disminuir la cantidad de agua en las cuevas y porque hubo muchos trastornos psicológicos en las personas que vivieron el proceso.

"Fue más una lección heroica de vida", concluyó Howard.