Espectáculos

Thelma, la rebelde que todos quieren

En entrevista, la actriz Genna Davis cuenta cómo consiguió el papel que encumbró su carrera hacia el éxito

Archivo/El Diario
Archivo/El Diario

Agencias

lunes, 07 junio 2021 | 05:00

Ciudad de México-- Siguiendo los pasos de Robert De Niro con Tribeca y Robert Redford con Sundance, Geena Davis también cuenta con su propio Festival Internacional de Cine de Bentonville. En la cuna de Walmart, en el estado de Arkansas, entre el 3 y el 8 de agosto volverá a abrir las puertas del cine con una mayoría de producciones femeninas, en un año muy especial: el 30 aniversario del clásico Thelma & Louise.

La entrevista fue un viaje en el tiempo y recordó los mejores momentos de aquella época, como la selfie con Susan Sarandon cuando nadie hablaba de selfies, el sensual debut en cine de Brad Pitt y la revelación detrás del rol de Geena que bien pudo haber transformado el histórico título en Louise & Thelma.

Nunca dejaste de trabajar un solo año desde Thelma & Louise, pero una de las preguntas que más aparecen en Google es “¿Qué pasó con Geena Davis?” ¿Por qué crees que la gente se plantea una pregunta así?

Durante muchos años estuve involucrada en proyectos de muy alto perfil y supongo que por un tiempo aparecí mucho más en las noticias de aquel entonces. Pero cuando empecé a trabajar en televisión y otra clase de roles, no tuvieron la misma atención que antes. Pero sí, no me fui a ningún lado. Todavía sigo aquí, trabajando.

Aceptó a Thelma,

pero quería a Louise

La actriz hace un recuento de su carrera como su debut en cine en Tootsie, así como la famosa road movie al lado de Susan Sarandon.

¿Cómo recuerdas aquella época en que te eligieron para protagonizar semejante clásico del cine femenino con Susan Sarandon?

Yo había leído el guion un año antes de filmarla, cuando habían elegido a otras protagonistas. Y me había enamorado de la historia. Quería participar, sin importar el personaje que fuera, pero ya habían elegido a todos, con otro director. Pero yo seguí insistiendo, hasta que cambiaron de director. Finalmente, Ridley Scott decidió dirigirla y viendo que yo era tan persistente aceptó reunirse conmigo. Cuando nos encontramos, traté de demostrarle fervientemente como es que yo quería tanto participar, interpretando a Louise. Y cuando finalmente aceptó contratarme, me preguntó “En otras palabras... ¿No aceptarías el rol de Thelma?”. Por supuesto, le dije que sí, que me encantaría. Y ese fue el personaje que terminé interpretando, aunque yo quería ser parte de Thelma & Louise, en cualquier personaje que fuera.

¿Y la famosa escena

de Brad Pitt?

Fue muy divertido trabajar con Brad. Siempre fue una persona muy amable y muy dulce. Pasamos muy buenos momentos durante el rodaje. Y es gracioso porque me acuerdo cuando le dije a Susan Sarandon algo así como “Lo siento mucho, porque yo tengo una escena de sexo y a tu personaje no le toca ninguna”. Pero ella enseguida me dijo “Ni te preocupes. Yo ya tuve demasiadas”.

La primera selfie

del la historia

Nadie sabe quién inventó la selfie, pero creo que Susan Sarandon pudo haber inventado aquella escena (de Thelma & Louise). No me acuerdo bien, pero creo que fue su idea, al sugerir “Saquemos una foto juntas”. Y hoy, es algo tan común.

Hija de un ingeniero y una asistente de maestro, Geena Davis nació con el verdadero nombre de Virginia Elizabeth Davis, el 21 de enero de 1956, en una diminuta ciudad de Massachusetts llamada Wareham, con menos habitantes que los espectadores del festival de cine de Bentonville. Será por eso que apenas se graduó de la Universidad de Boston, Geena se mudó a Nueva York imaginando un mejor futuro.

Con casi dos metros de altura y una belleza muy particular, no le costó demasiado conseguir trabajo como modelo. El gran debut como actriz llegó con la comedia de televisión Lazos familiares, donde ella incluso interpretaba a la empleada doméstica que se enamoraba al protagonista Michael J. Fox. La muy buena experiencia sirvió para que NBC la contratara en una nueva serie de 1980 que prometía ser un éxito: un remake de El show de Mary Tyler Moore. La diferencia... fue todo un fracaso y bajo el título Sara no duró demasiado. Pero no hay mal que por bien no venga. Queriendo cambiar de rumbo, probó suerte con el cine y no le fue para nada mal. El primer paso lo compartió en la ficción con el celebrado personaje de Dustin Hoffman en Tootsie, que consiguió 10 nominaciones al Oscar, el mismo año que estrenaron E.T. y Rocky III.

¿40 años atrás con Tootsie?

Había sido un personaje secundario, con Dustin Hoffman. Y fue mi primera audición de cine. Yo ni siquiera podía creer que mi primer trabajo iba a ser con un director como Sydney Pollack, protagonizada por Dustin Hoffman. Fue algo increíble.

¿La primera de tus películas

que viste con tus hijos?

Mis hijos varones a lo mejor tenían dos o tres años y mi hija ya había cumplido 5 cuando me pareció que era un buen momento para mostrarles Stuart Little. Nunca antes me habían visto para nada en una pantalla. Y les puse el video, viéndolos, esperando ver como reaccionaban cuando vieran a la madre en televisión. Y nada. Ninguna reacción. Cinco minutos después, empezaron a pedir “¿Mami, podemos ver un dibujo animado?” Yo no lo podía creer. Incluso les pregunté “¿Se dan cuenta que tu mami está en TV?” (risas). Pero no les importó. 

¿Alguna vez te llevaron a una cita romántica a ver alguna de tus películas?

No, no. Es gracioso, nunca lo analicé, pero ahora que lo pienso, sí. Supongo que fue una vez cuando los dos éramos los protagonistas, cuando era novia con Jeff Goldblum y luego nos casamos. Habíamos ido juntos a ver La Mosca, la noche del estreno. Fue muy entretenido, en Times Square. La sala de cine estaba repleta y nos sentamos atrás para ver la reacción de la gente. No imaginábamos que iban a terminar gritando tanto (risas).

Volviendo a Tootise, en medio de una revolución femenina desde el movimiento Time’s Up es curioso que 40 años atrás, un hombre haya tenido que disfrazarse de mujer para conseguir trabajo como actor. 

¿Significa que hoy una mujer necesita disfrazarse de hombre para conseguir trabajo como actriz?

No, no lo creo. Pero es algo que pensé muchas veces. Sería muy inusual que un hombre tuviera que vestirse de mujer para conseguir trabajo, porque ya es algo bastante difícil para la mujer. Por eso es que yo insisto que los estudios de cine, antes de filmar una película, hagan lo que yo llamo gender pass, viendo lo que pasa si cambian el género de un personaje, donde algún personaje pueda ser una mujer en vez de un hombre. Muchos personajes pueden cambiar potencialmente de género, con solo cambiar el nombre del personaje en el guion, para convertirlo mágicamente en una mujer, con el mismo estilo de diversidad. Sería bueno plantear ¿Por qué este personaje no puede ser una persona de color o alguien discapacitado o incluso gay? Es una buena forma de conseguir más diversidad.

¿Alguna vez te sentiste discriminada por ser mujer?

Definitivamente experimenté cierto “sexismo”, aunque tampoco lo llamaría “discriminación”. Te doy un ejemplo: para una producción de cine, había una escena que a mí me parecía que tenían que cambiar. Y antes de firmar contrato, cuando pregunté si iban a cambiarla, me dijeron que sí. Pero cuando llegó el momento de filmar, salieron a decir “Ah, decidimos que no podemos cambiarla”.

¿Cómo respondiste?

Dije que entonces no iba a poder filmar nada. Por contrato, hubiese tenido que hacerlo, pero terminamos filmando mi versión. Y te aseguro que aquella escena la debe haber pedido mi coprotagonista masculino.

¿Qué estrella de cine era?

No puedo decir el nombre porque todavía está trabajando. A lo mejor lo diga algún día… dentro de otros 30 años.