Espectáculos

Will Smith, cazador de su propio talento

En la cinta Proyecto géminis el actor interpreta a un asesino de 50 años y a un joven de 23 que busca aniquilarlo

Excélsior
viernes, 11 octubre 2019 | 14:49

Los Ángeles


¿Quién puede salvarte de ti mismo?” dice el slogan de Proyecto Géminis, una cinta ambiciosa de ciencia ficción que por primera vez presenta a un humano digital y es protagonizada por Will Smith.

El dos veces nominado al Óscar encarna a Henry, un asesino a sueldo de 50 años y que toma la decisión de retirarse, aunque esto no será tan sencillo, pues su clon, un chico de 23 años lo busca para aniquilarlo. Ambos papeles los interpreta Smith.

"Creo que la gente no entiende lo que han logrado. Junior es un agente cien por ciento digital, no es que hayan puesto mi cara y la hayan difuminado para lucir joven, es lo mismo que pasó con el tigre de Una aventura extraordinaria (Life of Pi), sí se utilizó un tigre de verdad para entender el movimiento, pero en la cinta, cuando ves al tigre, lo que ves es una recreación digital. En esta ocasión, no se trata de mí, es una interpretación digital, es un personaje digital.

"Es el primer humano digital, es la primera vez que se consigue que la gente consiga emociones en ese sentido, capturando la esencia de los ojos, eso para mí fue lo más difícil, tanto para mí como para Ang (Lee), no puedes fingir inocencia. El otro día lo intentaba explicar, mientras que para un actor es más fácil interpretar a alguien más viejo, para alguien más viejo es casi imposible hacer a alguien más joven, es algo que está en tus ojos, es algo desconocido, como cuando no has tenido sexo, es algo que cargas en la espalda (risas)”, explicó Will Smith en conferencia de prensa. 

 

Tal hazaña tecnológica tardó casi 30 años en desarrollarse, tiempo en el que el proyecto fue presentado, pero no se contaba con los avances técnicos obtenidos con este filme, para tal proeza se utilizaron cintas de Smith en sus años mozos.

"Tomaron cosas de lo que había hecho, por ejemplo, de Bad Boys (1995), Día de la independencia o El príncipe del rap, tomaron ciertos grados de mis movimientos, con base en eso se sugirió un lenguaje. Hay cosas que en ese momento hiciste por instinto, que no estudiaste y fue difícil recapturar eso".

"Hallamos momentos honestos en mis trabajos previos, pero eso fue lo más difícil, como aprender a hacer mala actuación (risas). Al principio lo de filmar con un clon me parecía un poco surrealista y raro, pero luego vi todas las posibilidades... ¡Imagina una película con un joven Marlon Brando y un joven Will Smith!”, agregó.

Más allá de los avances tecnológicos, a Smith le fascinó la idea que plantea el filme y cree que un vehículo para mostrarla es la ciencia ficción. “Amo la idea filosófica de que plantamos, las semillas de nuestra propia destrucción. Que somos nuestro peor enemigo, que tomamos decisiones en nuestras vidas que se establecen mediante emociones y que no podemos culpar a nadie más. La batalla de tratar de superar nuestro karma, creo que esa idea se me hizo inteligente y creativa, de decir que somos los arquitectos de nuestros triunfos o caídas. Por esas razones es que me gusta la ciencia ficción, porque puedes poner todas esas cosas en un mundo salvaje y en paisajes muy visuales”, señaló.

Y ante el reto de hacer dos papeles, uno con la ayuda de la tecnología, tanto Ang Lee, director del filme, como Clive Owen, quien encarna a la némesis de Smith y al mismo tiempo al hombre que protege a Junior, exaltaron el profesionalismo y la complejidad en la que se metió Will.

"En las conversaciones que tuvimos, sobre todo en las catacumbas, cuando sientes que estás hablando contigo mismo, cuando hay alguien que habla muy cerca de ti, como una conciencia o como una advertencia, ésa es la que más me hizo pensar sobre el asunto".

"Estaba muy nervioso, porque estaba en el foco y en una cinta en tercera dimensión, tiene muchos detalles y espero que haya quedado bien. Ésa, para mí, es la escena más importante, y la interacción de Will es el corazón, porque tiene que interpretar a los dos y en close up. Es una revelación que esconde su corazón, tuvimos que filmarla dos veces, una de pie y otra para la captura de movimiento en la cara para atrapar la actuación. Ésa es una escena difícil”, dijo Ang Lee.

"Fue impresionante la escena donde nos abrazamos, de hecho, sí lloró. Lo más impresionante es que hicimos mis tomas en el horario de la mañana, primordialmente, más que en la tarde, pero él también lloró en mis tomas, cuando la cámara ni siquiera estaba tomándolo, eso es lo que hace un profesional. Para ser honesto, Will es totalmente diferente en ambas partes, son dos cosas diferentes.

"La mayoría de mis escenas fueron con la versión joven, y con los stunts, pero cuando estábamos todos juntos, todo era totalmente diferente, se sentían como versiones totalmente independientes”, refirió Clive Owen.

Este actor da vida a un hombre convencido de que lo que está haciendo es a favor de la humanidad.

"Conversando con Ang (Lee) entendí al personaje, para Ang no se trataba de un ‘hombre malo’, puesto que cree que está haciendo las cosas bien, que se trata de algo importante. Eso le crea cierto sentimiento de confusión pues realmente ama a su hijo más joven, sólo que siente que está fuera de lugar y no sabe cómo traerlo de regreso”, comentó Clive Owen.

 

CONTRA LA CLONACIÓN

 Tanto Ang Lee como Clive Owen revelaron a Excélsior su punto de vista sobre el tema de la clonación. “No puedo ver los pros, no veo el punto, lo que se hace es una clonación parcial (...) no es exactamente clonación, pero se hace de una manera uniforme, haciendo ciertas partes que pueden mejorar nuestras vidas. Lo más cercano es la ingeniería genética, pero eso muchas veces genera sensaciones que no son gratas. La clonación, creo que es el ejemplo más exagerado, por eso al final de la cinta termino matando al malo (risas)”, dijo Lee.

"Es aterrador y es algo que se avecina. Hace semanas leí en The New York Times que te pueden clonar, si pagas dinero es posible, la tecnología ya está ahí. Estamos a punto de experimentar situaciones que se van tornar complejas”, indicó Owen.

Ambos compartieron qué es ese “algo” que los hace únicos. “Lo que me haría único es que puedo ser contradictorio conmigo mismo. Creo que soy una buena persona, pero cuando hago una cinta la uso como regresión. No trato de explicar de qué se trata, así que si me clonaran no sé qué harían”, dijo Lee.

"Dios mío, lo que hace a todos únicos. Tengo una frase en mi cabecera que dice: ‘Sé tú mismo porque todos los demás ya existen’“, externó Owen.


 LA IDENTIDAD COMO EJE

 Ganador de dos Óscar como director, Ang Lee es uno de los cineastas que ha abordado la identidad.  “La identidad es importante para mí, porque soy un trotamundos, así ha sido mi vida, mis padres son de China, fui un extranjero de Taiwán, también aquí en EU, siempre he sido un vagabundo y el hecho de cómo encuentras tus raíces siempre es un tema esencial, captura mi atención.

"En esta cinta un ser humano ve a otro ser idéntico, ¿qué genera eso?, es un conflicto, sobre todo en torno al joven surgen las preguntas, ¿realmente es humano?, ¿de dónde viene?, ¿a dónde pertenece?, ¿es un huérfano? En efecto, la identidad también es vital en esta cinta”, explicó Lee.

Aseguró que los efectos conseguidos en este filme eran de vital importancia para él. “Toda la película me interesa en su totalidad. En una cinta de acción, hay cierta fórmula que viene incluida, por eso es que suelen ser tan grandes, pero cuando hallas una cinta con estos medios, ¿qué es lo que te hace sentir? Creo que genera una sensación extraña (...) y luego ves las dos versiones del personaje y eso es muy atractivo. La parte visual es la que más me importaba, porque estamos hablando de nuevos hallazgos”, remarcó.

 

LOS DATOS

  • De acuerdo con Bill Westenhofer y Guy Williams, supervisores de efectos visuales, la escena más compleja de esta cinta es cuando Will Smith se confronta con su clon por primera vez. “Will se entregó totalmente en emoción, nos dio las emociones requeridas para hacer un humano digital, está lleno de detalles, sobre todo los ojos, sus miradas”, dijeron.
  • Las cintas previas de Smith fueron esenciales, sin ellas no hubiera sido posible crear el humano digital, con ellas se obtuvieron referencias del actor desde diferentes ángulos.